Un delantero en el Calcio puede pasar a la historia por diferentes razones. Totti será recordado por anotar 250 goles con la Roma, Higuaín por los 36 goles que destronaron el récord de Nordahl y Marco Borriello por anotar con 12 equipos diferentes en la Serie A. El bueno de Borriello, a sus 35 años, sigue siendo todo un obrero del gol. Le da igual qué escudo y camiseta llevar, su función es la misma de siempre: perforar redes. Desde su primer tanto con el Empoli hasta el último con el SPAL ha llovido mucho, repasemos cómo ha sido la carrera de un delantero hecho por y para el Calcio.

borriello1Borriello llegó muy joven a la cantera del Milan aunque en los primeros años jugó en todos los sitios menos allí, pasó por Treviso y Triestina antes de recalar como cedido en Serie A con el Empoli. Tan solo pudo anotar un gol en doce encuentros, la competencia en la delantera era tremenda. Esta era la pléyade de delanteros del Empoli: Amauri, Di Natale, Tavano y Rocchi. Demasiada leyenda para ser cierto. Al término de su cesión el Milan volvió a ceder al napolitano, esta vez regresaba al sur: le esperaba el equipo calabrés de la Reggina. Disputó la temporada 04/05 al completo allí, su primera campaña entera en Serie A. La entidad del sur se mantuvo en la máxima categoría, aunque Borriello tan solo sumó dos tantos. No recordaba que coincidió con el japonés Shunsuke Nakamura, menuda dupla. Las cesiones no terminaban, en la campaña 05/06 vivió en dos lugares diferentes: Génova hasta enero y después Treviso. En la Sampdoria apenas disputó once encuentros y sumó dos goles, y su última escala como jugador del Milan la hizo en Treviso. Sí, el equipo de Véneto estaba en 2006 en Serie A. Aquí logró sus mejores números goleadores, anotó cinco en tan solo veinte partidos. Por allí se encontraban otros mitos como Samir Handanovic, Maggio o Acquafresca.

Borriello2En 2006, por fin, le llegó la oportunidad de quedarse en el primer equipo del Milan. Jugó un total de nueve partidos y anotó un único gol. ¿Por qué tan poco? En primer lugar por la competencia que había, aunque Shevchenko ya se había ido al Chelsea, y en segundo lugar porque dio positivo en cortisona. Borriello fue sancionado durante varios meses. Al menos la Champions League que conquistó aquel año el Milan figura en su palmarés. Tras la sanción fue vendido por tan solo 2 kilos al Genoa y allí brilló como en ningún sitio. 19 goles en Serie A, su mejor cifra goleadora, hicieron que los rossoneri se arrepintieran rápido de su venta. ¿Qué es lo que hizo el Milan? Efectivamente, un año después de venderlo lo firmó por 9 kilos. El negocio del Genoa fue redondo. Por primera vez en su carrera estuvo más de una temporada en el mismo sitio, pese a las lesiones logró 14 goles en la temporada 09/10. La Roma fue si siguiente destino, primero en calidad de cedido y después pagó al Milan 10 kilos por sus servicios. Año y medio estuvo en la capital, firmó 11 goles en su primera temporada y en enero de la siguiente fue la Juventus quien se lo llevó. Pese a jugar poco, dos goles en trece partidos, logró el Scudetto.

Los siguientes años de Borriello se resumen entre Genoa, Roma y una apuesta fallida en el West Ham. Tan solo en el Genoa alcanzó algo de continuidad y buenas cifras goleadoras. Aquí termina la primera parte en la carrera del napolitano, un constante ir y venir por la península itálica entre clubes de nivel medio-alto. La segunda etapa en su carrera es fascinante, decide acudir a equipos no tan mediáticos para ser allí toda una eminencia. En 2015 el Carpi disputó por primera vez en su historia la Serie A. Necesitados de un delantero contrastado firmaron a Borriello, solo estuvo hasta el mes de enero y logró cuatro tantos. Esa misma campaña la terminó en Bérgamo, volvió a repetir el mismo número de goles para el Atalanta. Posiblemente su mejor año haya sido en el Cagliari durante la 16/17. La afición ha tenido al delantero de 34 años como a todo un ídolo, sus 16 goles en Serie A no son para menos. ¿Y por qué tras irle genial en Cerdeña decide firmar por el SPAL? El delantero afirma que el club le dio confianza, y él se la ha devuelto con el primer gol en la historia reciente del SPAL en la máxima categoría del fútbol italiano. Nacido en Nápoles, Borriello jamás vistió la camiseta se su ciudad natal. Una ciudad en la que su padre fue asesinado por la camorra y él en una entrevista a la Gazzetta hacía la siguiente reflexión: “Nápoles me robó a mi padre. Ya no es mi ciudad, pero a veces tengo que volver para escuchar sus ruidos, sus olores para volver a sentirla”.