Mundial 2018

El recuerdo de Arabia Saudí

Hay goles tan memorables que impregnan el recuerdo que se tiene de sus autores; siempre que se habla de ellos, de su trayectoria, se regresa a esa jugada en particular, a unos pocos segundos de genio que marcan toda una vida.

Cuando se revisita la sorprendente participación de Arabia Saudí en el Mundial de 1994, se regresa de forma automática al triunfo ante Bélgica y, por ende, a aquel impresionante gol de Saeed Al-Owairan que mandó directamente a los árabes a octavos de final. Quizá fue aquel el mejor tanto del torneo yanqui -‘quizá’, no se ofenda Hagi-. Y quizá -‘quizá’, no se ofenda el Diego- uno de los grandes tantos de la historia de los mundiales.

Son las 12.35 en Washington D.C.. Es el 5′ de la primera mitad cuando el jugador del Al-Shabab toma el balón en su propio campo y arranca con zancadas largas, con un trote poseído. Cada toque es un pequeño milagro, una improbable casualidad que permite que el balón no sea interceptado por ninguna bota belga -ni la de Dirk Medved ni la de Michel De Wolf ni la de Rudi Smidts- y que, imantado, permanezca en los pies de Al-Owairan. Tras un último regate inexplicable, bate a Michel Preud’homme. Un gol increíble. Él mismo lo supo. “Fue el mejor gol de mi vida. Lo marqué para todos los saudíes del mundo, para cada árabe”, declaró. Una diana que, sin duda, contribuyó a que el delantero fuera nombrado mejor jugador asiático del año.

A su regreso, fue recibido con todos los honores. En casa le esperaban lujos y regalos. Le entregaron las llaves de un Rolls-Royce. Pero lo que le había dado a Arabia Saudí con ese golpe de genio, el propio estado se lo quitó. En primer lugar, no pudo aceptar ninguna de las ofertas europeas que le cayeron del cielo después de aquella jugada mágica: la ley no permitía a los futbolistas ganarse la vida fuera del país. Aunque lo que le hizo caer en desgracia fue que lo descubrieran bebiendo alcohol, y en compañía femenina durante el Ramadán. Le apartaron un año de los terrenos de juego y fue encarcelado. Regresó, con el perdón del monarca, para jugar en Francia’98, pero nada volvió a ser lo mismo. “En ciertos aspectos fue genial. En otros, horrible. Ese gol me puso en el centro de atención, todos se fijaban en mí. Lo he visto como 1.000 veces y, sinceramente, estoy harto de él”, confesaría.

 

LA PREVIA DE ARABIA SAUDÍ

EL DATO DE ARABIA SAUDÍ

EL PERFIL DE ARABIA SAUDÍ

ESTE 2018, ARABIA SAUDÍ HA SIDO NOTICIA POR…

 

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Etiquetas: Mundial 2018

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