Los medios de comunicación se agrupaban en las tribunas de prensa. Los fotógrafos se repartían alrededor de los estadios. El cartel de ‘No hay entradas’ en algunos estadios… La realidad es que este ha sido un Mundial diferente. Por lo menos, en cuanto a espectadores se refiere. Hasta el doble de aficionados, si tenemos en cuenta la cita de 2015, se postraron frente a la televisión para seguir los diferentes partidos del torneo. Ha sido, sin duda alguna, el torneo más mediático disputado hasta la fecha. Las selecciones han mejorado debido al incremento de la inversión en los distintos países y los choques han sido mucho más igualados. Y al final, Estados Unidos se ha llevado el Mundial. Y ya van cuatro de ocho. A veces hace falta que cambie todo para que todo siga siendo igual…

Este también ha sido el Mundial de las reivindicaciones. En la previa del torneo, Hegerberg -vigente Balón de Oro- anunció que no asistiría y puso en evidencia la desigualdad que hay entre el fútbol masculino y sus homólogas femeninas. En mitad del mismo, Rapinoe adelantó que no iría “a la puta Casa Blanca” por sus diferencias políticas con Donald Trump. Marta, además, lució botas sin el sponsor para reclamar la igualdad entre géneros. Como detalle, las campeonas se embolsaron 30 millones de dólares. Calderilla comparada con los 400 ‘kilos’ que se llevaron los homólogos franceses al ganar el Mundial de Rusia. Con tal cantidad de dinero, igual da para organizar un Mundial.

Sin embargo, todo este mes de locura ha sido gracias a los 24 combinados que aterrizaron en Francia hace ya más de un mes. Algunos cumplieron con sus expectativas. Otros se erigieron en revelación y algunos tantos se volvieron a casa a las primeras de cambio. Desde las campeonísimas hasta las debutantes, todas ellas han participado en el que ha sido, en palabras de Infantino, el mejor Mundial de todos.

Estados Unidos

Las norteamericanas cumplieron con sus amenazas y fueron eliminando selecciones hasta levantar el título de campeonas. Una hazaña que dejó boquiabierto… A nadie. Sin embargo, gracias a esa elocuencia inexistente del presidente del país y a una reivindicativa Rapinoe, llegó algo de picante al combinado estadounidense. “Primero gana y luego hablamos. ¡Acaba tu trabajo!”, soltó el político. Campeona, Balón de Oro y Bota de Oro. El morbo continúa en el viaje de vuelta.

Holanda

Siguiendo en la línea de lo que demostraron en la Eurocopa de 2017, las neerlandesas desplegaron un juego vistoso alejado de las individualidades y centrado en el esfuerzo colectivo. La máxima artífice de este logro, salvando a futbolistas como Miedema, Groenen, Van der Gragt o Merel, ha sido Sarina Wiegman. La técnica recogió a un colectivo triste y las ha llevado a ver el trofeo a lo lejos. Pero el mérito de alcanzar una final es más que evidente.

Suecia

Las nórdicas cumplieron con las expectativas y solo cayeron ante Estados Unidos en la fase de grupos y contra Holanda en semifinales, en un partido en el que fueron superiores en muchos tramos del partido. Asllani tiró del carro en la mayoría de los partidos. En el duelo por el tercer y cuarto puesto se hizo justicia.

Inglaterra

Fueron las penúltimas en pasar por el patíbulo norteamericano. Lideradas por White, estuvieron cerca de eliminar a las campeonas, pero el VAR y un penalti errado evitaron la sorpresa. Aquel golpe anímico tuvo su efecto ante Suecia. Ni rastro del juego atrevido de las inglesas en el partido más triste y sobrante del Mundial. ¿Quién quiere disputar un partido que lleva a recordar durante 90 minutos, que perdieron la oportunidad de hacer historia en una final?

Francia

Las anfitrionas prepararon el escenario ideal. Las gradas impolutas y llenas de aficionados locales. El Parque de los Príncipes estaba increíble aquella noche. Seguro que a las norteamericanas también les gustó mucho celebrar una nueva victoria en el feudo rival. Le Sommer no vio puerta, el juego fue poco fluido y solo Renard consiguió maquillar el resultado. Cayeron demasiado pronto las francesas para gusto de sus aficionados y tuvieron que acabar de ver la competición desde el sofá de sus casas.

Italia

Veinte años sin participar en una Copa del Mundo y llegaron para convertirse en la revelación del Mundial. De la mano de Girelli, Bonansea y Galli dieron la campanada tras doblegar a las ‘Matildas’. Tras superar la fase de grupos sin demasiados problemas, hundieron a China en octavos para caer en cuartos ante la actual subcampeona del mundo. Gran papel para coger carrerilla de cara a futuras citas.

Noruega

Ni más ni menos de lo que se esperaba del combinado del norte de Europa. Graham, a la que veremos próximamente en las filas del Barça, fue la líder de una selección que echó de menos a Hegerberg. Aun así, nos regalaron una fantástica eliminatoria ante Australia antes de caer goleadas ante las inglesas.

Alemania

Se las prometían felices en el inicio del Mundial. Las germanas ostentan en su palmarés ocho Eurocopas, dos Mundiales y unos Juegos Olímpicos. Además, llegaron a la cita con unos registros defensivos muy notables. Sin embargo, Alemania comenzó a perder el torneo con la lesión de Marozsán. Se desordenó el equipo y los errores defensivos acabaron condenando a las teutonas ante Suecia.

Australia

Las ‘Matildas’ demostraron durante este Mundial que tienen oficio para sobreponerse a las dificultades. Tras caer ante Italia en la fase de grupos, lograron una remontada fantástica ante Brasil. En octavos, un gol olímpico empató el encuentro ante Noruega y se permitieron soñar en los penaltis. Pero los once metros no son el punto fuerte de Australia. Se ahogaron con Kerr a la cabeza y dejaron el Mundial demasiado pronto.

Camerún

Pasó como una de las mejores terceras en la fase de grupos y su comportamiento no fue ejemplar, que se diga. Amenazaron con abandonar el partido y al final cayeron apeadas por 3-0 ante las inglesas. Lo más destacado de una selección que llegó al Mundial tirando de hazaña fueron sus varios gestos antideportivos.

China

La ironía china se resume en la alegría de pasar como terceras de grupo para sortear a Estados Unidos y caer en octavos ante Italia, a la postre, revelación del Mundial. Se esperó más de un combinado que más allá del oficio de sus jugadoras, tuvo carencias de cara al gol y en la creación del juego. Mal Mundial de las asiáticas.

Japón

Al igual que sus homólogas asiáticas, Japón también se despidió del Mundial en octavos. También se esperaba más de una selección con mucha experiencia e históricamente potente. Sin embargo, Holanda compró el billete de vuelta para las japonesas. En la fase de grupos pasaron como segundas de grupo tras ganar a Escocia, empatar ante Argentina y perder contra las inglesas.

Canadá

Christine Sinclair se borró del penalti decisivo ante las suecas y el lanzamiento desde los once metros acabó desviado por la guardameta. Fue la primera vez que las canadienses no anotaban un gol en las fases de eliminatorias de un torneo y esa ineficacia les costó la derrota. Se esperaba algo más de Canadá en este torneo…

España 

Nuestra selección hizo historia desde el comienzo. Ganaron su primer partido en un Mundial ante Sudáfrica y consiguieron superar la fase de grupos en segunda posición. En los octavos de final, plantaron cara ante Estados Unidos y solo dos rigurosísimos penaltis dejaron en saco roto el gol de Jenni Hermoso. Es el primer paso para un futuro de éxitos.

Brasil 

Cayó Brasil y Marta soltó un discurso que dejó asombrados a todos los aficionados de este deporte. Tras la eliminación, alentó a las niñas de su país para que arranquen su aventura en este deporte. La emoción y las lágrimas de sus ojos representaban la impotencia de un combinado al que se le veía ahogado en los minutos finales de cada encuentro.

Nigeria

Pasó como tercera de grupo tras Francia e Inglaterra. Siendo una de las mejores terceras, la alegría se desbordó en la concentración del equipo africano. En octavos, y a pesar del esfuerzo de Oshoala y el resto de compañeras, se vieron totalmente superadas por las alemanas.

Sudáfrica

Se atrevieron a soñar en el primer partido del Mundial. Ante España se adelantaron en el marcador y con el paso de los minutos fueron creyendo en la victoria. No fue más que un espejismo. Tras caer ante las nuestras y ante China, se vieron totalmente superadas por Alemania. Y aun así, sus aficionados no dejaron de bailar en cada uno de los encuentros.

Corea del Sur

No consiguieron sumar ni un solo punto en el grupo de las anfitrionas. Cayeron ante Francia, Noruega y Nigeria y se volvieron a casa sin conocer la victoria en un Mundial. Por lo menos pudieron celebrar un tanto… Mal torneo de las asiáticas.

Jamaica

Llegaron con la ilusión de las debutantes y calcaron el papel de Corea. Tres derrotas y tan solo un gol anotado. Salieron goleadas de cada uno de los encuentros y vivieron en sus propias carnes lo que significa jugar un Mundial. Y aun así, se marchó sonriente aquel grupo de futbolistas conscientes de que habían hecho historia.

Escocia

Otra de las debutantes. Liderada por Cuthbert, Escocia plantó cara en cada uno de los partidos. Cayó por la mínima ante Inglaterra y perdió contra Japón. Tras ir ganando por 3-0 ante Argentina y soñar con la clasificación, se dejaron empatar en el 94′. Debut pasado por agua de un combinado que peleará por estar en la siguiente cita.

Argentina

Han tenido que pasar 12 años para ver a Argentina en un Mundial y tan solo fueron tres partidos. El equipo de Banini peleó hasta el final y puntuó ante Japón y Escocia. No obstante, aquellos dos empates no sirvieron para que se clasificasen como terceras y la impotencia se apoderó del conjunto sudamericano.

Nueva Zelanda

Las de Oceanía quedaron últimas en su grupo. Conscientes de la dificultad que suponía pasar de ronda, se lo tomaron como un reto y disputaron buenos partidos. Sin embargo, el nivel futbolístico de las de Nueva Zelanda está todavía muy alejado de los puestos de clasificación.

Chile

Le ganó a Tailandia y cayó ante Suecia y Estados Unidos. Las internadas de Aedo y las paradas de Endler no fueron suficientes para pasar como terceras y se marcharon del Mundial sin pena ni gloria. En uno de los grupos más complicados, compitieron hasta el final.

Tailandia

La carta de presentación de Tailandia en el Mundial fue la derrota más abultada de la historia de los mismos. Las campeonas le endosaron 13 a las asiáticas y esa losa ya se arrastró en los demás partidos. Últimas y sin sumar ni un solo punto, cogieron el vuelo de vuelta a primeras de cambio.