Advertisement

El mundo del balompié da muchas vueltas. Charlamos con el jugador que levantó la primera Youth League del Fútbol Club Barcelona. Actualmente se encuentra asentado en el centro de la zaga de un histórico como el NAC Breda, que lucha por volver a la Eredivisie, la máxima categoría del fútbol holandés. Repasamos sus inicios, la actualidad tras el Covid-19 y la consecuente finalización del campeonato holandés y también el futuro más inmediato de Roger Riera (El Masnou, Barcelona, 1995).

¿Qué tal estás? ¿Cómo llevas el confinamiento? 

Bien. Las primeras semanas volví a casa, a Manresa, con mis padres, aproximadamente hace un mes y medio. Regresé a Holanda hace un poco más de dos semanas y ahora empezaremos la tercera semana de entrenamientos.

En Holanda ya han dado por terminada la temporada. ¿Crees que se podría haber hecho de otro modo?

Creo que fue una decisión apresurada, obviamente no entraré a valorar cosas de sanidad porque no tengo los conocimientos para hacerlo ni estoy en la posición para opinar. Está claro que lo primordial es la salud de la población. Pero creo que sí puedo opinar de la manera en que se dio por acabada. Me parece que el error fue grave. A diferencia de Francia, donde ha habido ascensos y descensos, creo que en Holanda se precipitó la decisión de cancelar la liga. Y una vez cancelada, las decisiones tomadas por parte de la federación han sido poco justas.

Vosotros estabais luchando por el play-off de ascenso y este contrapié supone volver a empezar… 

Sí, y al final nosotros estábamos clasificados ya para los play-offs e íbamos con una buena dinámica. A pesar de todo, creo que los más perjudicados a mi modo de ver han sido los dos primeros clasificados, que estaban en posición de ascenso directo. Quizás me equivoque, pero no lo encuentro justo, porque al final se da por acabada una liga donde se habían jugado más del 75% de los partidos. Parece que se valore más el 25% restante que todo lo que ya habíamos disputado.

 

“A diferencia de Francia, donde ha habido ascensos y descensos, creo que en Holanda se precipitó la decisión de cancelar la liga. Las decisiones tomadas por parte de la federación han sido poco justas”

 

Explícanos tus inicios en el mundo del fútbol. ¿En quién te fijabas para aprender? 

Yo empecé a jugar desde muy pequeño. Combiné los primeros años entre el Gimnàstic de Manresa y La Flama, la escuela donde estudiaba. Después de ganar la liga con los alevines, me fichó el Barça y ya luego pasé nueve años allí vistiendo la elástica blaugrana. Desde pequeño siempre me fijé en Puyol, porque jugaba en mi posición, de defensa. Pero diría que el futbolista que más me ha hecho disfrutar del fútbol ha sido Ronaldinho. Y creo que mucha gente de mi edad que éramos del Barça, también opinaría igual.

Todo cambia cuando alzas la Youth League. ¿Qué sentiste como capitán de aquel equipo? 

Es verdad que fui muchas temporadas capitán en el Barça y también en otros equipos. Pero no creo que el sentimiento de ganar un título cambie si eres capitán o no. Creo que la emoción de formar parte del equipo ya es suficiente. Siendo o no capitán, el sentimiento es el mismo. En aquel equipo me sentí muy cómodo, creo que todos lo estuvimos. Tengo grandes recuerdos de aquel año y no creo que cambien en cierto modo por el hecho de que yo llevara el brazalete de capitán o no.

¿Por qué te fuiste la temporada siguiente al Nottingham Forest?

Yo tenía contrato hasta la última temporada de juvenil, y aquel año el Barça decidió no renovarme. Creo que se nos tendría que haber dado un poco más de mérito a aquella generación que ganamos la primera Youth League. No se nos dieron las oportunidades que nos habíamos ganado dentro del terreno de juego. El fútbol es así. A veces ves las cosas de una manera y a otra persona le puede parecer de otra. En aquel momento el club tomó aquella decisión y me marché a Inglaterra, al Nottingham Forest. Estuve muy bien y fue una experiencia totalmente nueva. Me hizo crecer muchísimo.

 

“Desde pequeño siempre me fijé en Puyol, porque jugaba en mi posición, de defensa. Pero diría que el futbolista que más me ha hecho disfrutar ha sido Ronaldinho”

 

Siempre has comentado que Inglaterra te ha marcado. ¿Por qué?

Tenía 19 años y nunca había salido de casa para vivir solo. Para mí fue un cambio radical ir a vivir a Inglaterra. Allí me encuentro de golpe con una moneda diferente, una lengua diferente… pensaba que sabía bastante, pero una vez llegué me di cuenta que realmente conocía poco [risas]. Inglaterra es un país muy diferente en todas las pequeñas cosas, y yo me encontré que tenía que empezar a vivir solo. Fue una experiencia que me chocó bastante. Añoraba a la familia y a los amigos, pero creo que crecí mucho como persona y esto también quieras o no, me hizo crecer como jugador.

Después de volver a España y pasar por las canteras de Celta y Villarreal cambias de rumbo, en dirección a los Países Bajos… ¿Qué te motivó a hacer el cambio? 

Después del Nottingham me fui al Celta, y más tarde al Villarreal, antes de aterrizar en Holanda. Los últimos tres años que había jugado en Segunda B, había jugado play-off. Es una categoría que me parece que está infravalorada porque es muy competitiva, y al mismo tiempo es muy difícil hacer play-off, y más aún subir. Creo que había quemado la etapa de Segunda B, sentía que era el momento para dar un paso adelante en mi carrera. El NAC Breda es un club que el año pasado había bajado de la Eredivisie, y hace diez años jugaba competición europea. Tenían un proyecto interesante para volver a subir y que espero siga siendo así el próximo año.

¿Cómo es el fútbol allí? ¿Qué es lo que te gusta y que no?

Todos conocemos el fútbol holandés como el de Cruyff o el Ajax, un fútbol muy ofensivo y atractivo. Holanda es un país donde se apuesta por la gente muy joven, se da mucha oportunidad a nuevos talentos. Creo que es un lugar muy bueno para crecer como futbolista, sobre todo si eres joven. El NAC es un club especial, a pesar de estar en segunda división, es el quinto equipo con más socios de Holanda (tanto de primera como de segunda); en el campo debe haber más de 16.000 personas cuando jugamos en casa. Y esto, a nivel de afición, es muy bueno. Lo he vivido como una experiencia nueva, me he adaptado muy bien. He jugado muchos minutos y creo que he hecho un buen año. Lástima que se haya cancelado la liga, porque, como decía antes, teníamos una gran oportunidad que ahora se ha perdido.

 

“El NAC es un club especial, a pesar de estar en segunda división, es el quinto equipo con más socios de Holanda; en el campo debe haber más de 16.000 personas cuando jugamos en casa”

 

Supongo que estás solo, ¿cómo es estar alejado de la familia?

Encuentro mucha diferencia entre cuando estuve en Inglaterra y ahora aquí, en Holanda. Han pasado cinco años desde entonces. He cambiado y madurado mucho. Estoy bien, la ciudad me gusta mucho. El club me trata muy bien. Está claro que hay días en que querrías estar con tus amigos o en casa, con la familia, pero son las pequeñas cosas a las que los futbolistas tenemos que renunciar. Parece que ser futbolista sea muy bonito y fácil, que todo el mundo sea millonario y no todos somos así. Mejor dicho, el 99% de los futbolistas no somos ricos [risas]. Nos tenemos que intentar ganar la vida como todo el mundo, empleándonos día tras día al máximo.

La idea sobre los defensas ha cambiado en los últimos años. Tú, que tienes ADN Barça, ¿qué tipo de defensa te consideras?

Sí que es cierto que la idea de los defensas ha cambiado en los últimos años, pero al final creo que no se puede perder de vista que un defensa es un defensa, y su función es defender, como su nombre bien indica. Hoy en día, el fútbol ha evolucionado mucho, el primer defensa es el delantero y el primer atacante es el portero. Esto hace que los jugadores tengamos que ser mucho más polivalentes y dominar más facetas del juego.

Una vez acabada tu carrera futbolística, ¿qué te gustaría que los aficionados al fútbol pensaran de ti?

Yo creo que allá donde voy, trabajo y doy el máximo de mí mismo. Lo haré mejor o peor, pero lo que no negaré nunca es el esfuerzo. Son los valores que siempre me han enseñado en casa y creo que hasta ahora los estoy llevando, y quiero llevarlos, siempre conmigo. Me tengo que prometer a mí mismo esforzarme día tras día y ser mejor jugador. Si con todo este trabajo puedo ayudar al equipo y conseguir los objetivos que nos marcamos, estaría muy feliz, sobre todo por la afición, que es nuestra principal fuente de energía.

Advertisement

 


SUSCRÍBETE A LA REVISTA PANENKA


Fotografía: Twitter de @RogerRiera_