“Se dice que es más fácil cambiar de mujer que de equipo de fútbol, y es cierto” (Pep Guardiola)

Desde niños nacemos con unos colores grabados en el corazón. Las primeras patadas al balón las das vestido con la camiseta del club de tus amores y los primeros sueños son compartiendo vestuario con los futbolistas del equipo al que apoyas cada fin de semana. Al que se endosa la camiseta del eterno rival le miras con rabia y solo deseas que pierda el próximo partido. Tus victorias son sus derrotas. Y sus títulos son tus lágrimas.

Pero hay un rincón en el mundo donde este sentimiento parece no estilarse. Al sur de los Alpes, en un lugar que reúne 12 Copas de Europa y 68 Scudetti, esta tradición no atrae a las masas. Juventus, Milan e Inter, los tres clubes más exitosos del país, se han intercambiado por igual a algunos de los futbolistas más prodigiosos que han pasado por la Serie A desde que el calcio se asentó en tierras transalpinas. De Milán a Turín. De Delle Alpi (y el Comunale) a San Siro. Un trayecto que solo conocen unos pocos genios.

Giuseppe Meazza

El primer gran mito del fútbol italiano fue también el precursor de esta historia. Giuseppe Meazza inició su carrera con la camiseta del Inter, donde jugó 13 temporadas consecutivas -entre 1927 y 1940- y logró sus mayores éxitos deportivos. Vestido con la nerazzurra conquistó en tres ocasiones la liga italiana y también en esa etapa agrandó su leyenda con la selección italiana, ganando los Mundiales de 1934 y 1938 de manera consecutiva.

Con 30 años cambió de colores, pero no de ciudad. En el Milan, ya lejos de su mejor versión, estuvo solo dos años sin aumentar su palmarés. Y, tras un breve paso por Juventus, Varese y Atlanta, en 1946 volvió a enfundarse la camiseta del Inter, para retirarse en el club que le vio nacer. Después de dos décadas sobre los terrenos de juego, 260 goles y un estadio que honra su legado, Giuseppe inició un camino reservado para algunos privilegiados.

Aldo Serena

Hasta los años ochenta no llegaría otro caso parecido al de Meazza. El siguiente en repetir la historia fue el delantero italiano Aldo Serena, que cambió de camiseta con asiduidad durante toda su trayectoria. Jugó para el Inter en cuatro etapas diferentes y fue en la Lombardía donde se vio su mejor versión entre 1987 y 1991, con Scudetto y capocannoniere incluidos en 1989.

Sus años en el Inter los interrumpió en dos ocasiones para cambiar el nerazzurri por el rossonero. En la primera ocasión solo estuvo un año, pero en su segundo paso por las filas del Milan, entre 1991 y 1993, engrosó su lista de títulos con dos ligas consecutivas. Y en medio de sus idas y venidas por los equipos de Milán, en 1984 recaló en el Torino y al año siguiente, por si no eran suficientes veces que había sido traspasado al eterno rival, se fue a la Juventus.

Roberto Baggio

‘Il Divino’, uno de los delanteros más prolíficos que ha dejado el fútbol italiano y quinto máximo goleador histórico con la azzurra, tampoco podía fallar en esta tradición del norte de Italia. Se dio a conocer en la Fiorentina y en 1990 dio el gran salto al fichar por la Juventus. En la Vecchia Signora desprendió su fútbol más artístico y creativo, llevando en 115 ocasiones el balón a la red de la portería enemiga para ganar la copa de la UEFA en 1993 y Scudetto y Coppa Italia en 1995.

Tras el doblete, y por la insistencia de Silvio Berlusconi para verle jugando en San Siro, Roberto Baggio defendió los colores del Milan hasta 1997 y ahí consiguió su segunda, y última liga italiana. Al acabar el Mundial de 1998 en Francia, y después de una temporada en el Bolonia, completó esta curiosa costumbre italiana fichando por el Inter. De nuevo en San Siro, la complicada relación con Marcello Lippi no ayudó al delantero para mostrar su mejor versión y dos temporadas y 17 tantos después, firmó por el Brescia para marcar los últimos goles de su carrera.

Edgar Davids

El recorrido entre Milán y Turín solo lo conocían los italianos hasta la llegada del ‘Pitbull’. Edgar Davids fue el primer extranjero en vestir las tres camisetas más laureadas de Italia. El centrocampista de origen surinamés llegó a la Serie A después de ganar la UEFA y la Champions League en un Ajax repleto de jóvenes talentos que enamoró a la Europa futbolística en los noventa.

Su andadura por Italia empezó en 1996 con el Milan, pero sus mejores años los pasó en Delle Alpi entre 1997 y 2004. En Turín ganó tres veces la competición doméstica y se quedó a las puertas de conquistar su segunda ‘orejona’ en 2003, pero el Milan le privó del éxito en aquella final disputada en Old Trafford. Dos veranos después, y tras una breve aventura en el FC Barcelona, cerró su paso por tierras transalpinas en el Inter con una Coppa Italia en 2005.

Christian Vieri

La carrera de Christian Vieri, que con 43 años ha vuelto a los terrenos de juego para formar parte del Jiangsu Suning chino, estuvo marcada por los constantes cambios de club en las 18 temporadas que el delantero italiano se mantuvo sobre el césped hasta su primera retirada en 2009. Vistió una docena de camisetas y en el único club donde permaneció más de un año fue precisamente en el Inter. Con los nerazzurri disputó 174 encuentros entre 1999 y 2005 y durante ese periodo solo pudo añadir un título a su palmarés en su último año en San Siro, la Coppa Italia, y el capocannonieri en 2003.

Su estancia en Juventus y Milan fue tan breve como en el resto de los equipos en los que militó. En Delle Alpi jugó durante la temporada 1996-97, siendo la más exitosa de su carrera en cuanto a trofeos, llevándose la Serie A, la Intercontinental y la Supercopa de Europa. Su experiencia en el Milan, justo después de rescindir contrato con el Inter, duró únicamente media campaña y con solo un gol como milanista.

Patrick Vieira

Antes de convertirse en una leyenda en el Arsenal, Patrick Vieira tuvo un efímero paso por el Milan en 1996. Nueve años después, la Serie A volvería a llamar a la puerta del centrocampista francés, pero esta vez el destino era Turín.

Su única temporada en la Juventus coincidió con el ‘Calciopoli’, el escándalo que provocó el descenso de la Vecchia Signora a la Serie B tras descubrirse el amaño de partidos en la liga italiana. Y solo un verano después, Vieira volvía a hacer las maletas para fichar por el Inter, que fue el gran beneficiado de esta historia. En los cuatro años siguientes, los nerazzurri dominaron la competición doméstica de manera rotunda y Patrick volvía a la Premier League para acabar su carrera en el Manchester City.

Andrea Pirlo

El arquitecto de la selección italiana es otro de los futbolistas que puede presumir de haber jugado en los tres grandes del país. El actual jugador del New York City inició su trayectoria en el Brescia y, tras dos años en el primer equipo, fichó por el Inter en 1998. En sus tres temporadas con el equipo lombardo no tuvo la oportunidad de asentarse en el club y fue cedido en dos ocasiones -al Reggina y al Brescia-.

Al finalizar su vinculación con el Brescia, el Inter le traspasó al Milan en 2001 y, ya como rossonero, San Siro disfrutó de su fútbol durante una década. En esos diez años, el italiano formó parte de la última gran camada de futbolistas que se recuerda en Milán. Dos ligas, dos Champions League y una copa resumen su paso por el club, en una etapa en la que también se alzó con el Mundial de 2006 en Alemania.

En 2011, después de no renovar contrato con el Milan, Pirlo sorprendió a propios y extraños al fichar por la Juventus. Ya con 32 años en su llegada a Turín, el italiano fue pieza fundamental para Antonio Conte y, más tarde, para Massimiliano Allegri. En sus cuatro cursos en el Juventus Stadium los éxitos siguieron formando parte de la carrera de Pirlo, con cuatro Serie A consecutivas y tres distinciones al mejor futbolista del año en Italia.

Zlatan Ibrahimovic

El gigante sueco también está en la lista de privilegiados que han militado en Juventus, Inter y Milan. Su andadura en Italia empezó en 2004 después de destacar en la Eredivisie con el Ajax. La Juventus se hizo con los servicios de uno de los delanteros más prometedores del momento en el fútbol europeo, pero su paso por las filas de la Vecchia Signora se truncó por el escándalo del ‘Calciopoli’.

Con la Juventus en la Serie B, Zlatan tomó el mismo camino que Patrick Vieira y fichó por el Inter. Con Roberto Mancini y Jose Mourinho en el banquillo, Ibrahimovic fue la referencia en ataque durante los tres años que estuvo en San Siro. Tres Serie A y un capocannoniere fueron sus logros antes de fichar por el FC Barcelona en 2009, en una aventura que solo duró un año por sus desencuentros con Pep Guardiola.

Ibrahimovic volvía a San Siro la temporada siguiente, pero cambiaba el azul interista por el rojo del Milan. Dos años después, y con otro título de liga y otro año siendo el máximo goleador en Italia, cerraba su paso por el país transalpino para ser la estrella del nuevo proyecto de Nasser Al-Khelaifi con el París Saint-Germain.

Leonardo Bonucci

El central italiano ha sido el último en sumarse a la tradición que en su día empezó Giuseppe Meazza. Su fichaje por el Milan ha pillado a muchos desprevenidos después de siete años defendiendo los colores de la Vecchia Signora. Criado en las categorías inferiores del Viterbese —el club de su ciudad—, con 18 años fichó por el filial del Inter de Milán. Debutó en la Serie A ese mismo curso en la última jornada liguera, entrando al terreno de juego en el minuto 90 en sustitución de Solari. En su segundo año como nerazzurro solo disputó encuentros en la Coppa y, tras acabar la temporada, se fue cedido al Treviso y al Pisa, que jugaban en la Serie B.

En 2009, tras su última cesión, formó parte de los traspasos de Diego Milito y Thiago Motta entre el Genoa y el Inter. Sin debutar oficialmente con su nuevo equipo, en ese mismo mercado estival fichó por el Bari, donde permaneció un curso antes de que la Juventus se fijara en él. Ya como bianconero, su evolución le ha catapultado a ser considerado uno de los mejores centrales del mundo, y ha sido un fijo en los esquemas de Antonio Conte y Massimiliano Allegri en los seis Scudetti consecutivos que se ha llevado la entidad.