Con tan solo 20 años, Ismaila Sarr es el clásico jugador que salta los escalones de su carrera con una facilidad impresionante. Nacido en 1998, lo descubren los educadores de l’Academie Generation Foot que tanto está dando al fútbol senegalés. Dirigida por el FC Metz, el club de la Lorrena ha visto salir de su academia en el oeste de África a jugadores como Sadio Mané, Papiss Cisse o Diafra Sakho.

Observando el trayecto del actual extremo del Stade Rennais, nos damos cuenta que con 15 años ya jugaba con la Sub-23 de Senegal y era protagonista del ascenso del Generation Foot a la primera división senegalesa. A través de la conexión con el Metz, el chico no tardó en cruzar el Mediterráneo para acomodarse en Lorraine. Desde sus inicios en la Ligue 1 demostró tener la capacidad de adaptarse a un fútbol mucho más exigente desde un punto de vista táctico y técnico. Entre asistencias y goles acabó su primera temporada en Francia entrando en el ‘once revelación’ del campeonato con tan solo 18 años. A pesar de la voluntad del jugador de quedarse en Metz, la oferta de 30 milliones del Stade Rennais fue aceptada. El jugador hizo sus maletas hacia Bretagna para incorporarse a un proyecto más ambicioso. En el oeste del país galo volvió a impresionar con sus registros desde el inicio. Solo una entrada asesina del defensa del St-Etienne, Theophile-Catherine, que le rompió el tendón del tobillo, no le permitió mejorar sus cifras goleadoras. Tras su vuelta a los terrenos de juego le costó volver a encontrar sus cambios de ritmo habituales pero supo adaptar su juego a su estado de forma. Una vez que ya tenía de nuevo su tonicidad habitual, el jugador contribuyó de manera significativa a clasificar al conjunto de Sabri Lamouchi para la próxima Europa League.

Ismaila Sarr, ambidiestro, es un extremo desequilibrante. Tiene velocidad, potencia en carreras largas, cambios de ritmo, inteligencia en los desmarques, muchos recursos técnicos, un primer control de gran calidad, capacidad de ser imprevisible en espacios reducidos y una excelente protección de balón cuando recibe de espaldas. En sus movimientos se refleja su madurez. Desde sus inicios en la Ligue 1 ha demostrado que sabe adaptarse rápidamente a lo que le pide su entrenador. En fase defensiva asimiló rápidamente la importancia de los repliegues para ayudar a su lateral. Sumado a una condición física impresionante, tenemos a un futbolista completo, polivalente y con un margen de progresión importante. El único ‘pero’ es que a veces abusa de las acciones individuales y no domina del todo las temporizacoines ofensivas en zona de construcción, puesto que busca demasiado rápido la verticalizacion.

Ousmane Dembélé
En el Olympique de Marsella
El dribbling, la velocidad y los desmarques
Poco altruista en algunas fases del juego y poca lectura del mismo