Este artículo lleva el sello de nuestros compañeros de Efficientfootball, que ofrecen asesoramiento a equipos y técnicos para la mejora del rendimiento, la preparación física, la nutrición y la prevención de lesiones en el fútbol. 


 

Los avances en la historia del ser humano se caracterizan por la acción de innovar.

Podemos definir innovación como un cambio que introduce novedades, modificando elementos ya existentes con el fin de mejorarlos o renovarlos. O, como la describiría Ferran Adriá, la innovación “es y ha sido siempre buscarse la vida’’.

La actual corriente de entrepeneurs y de innovadores no es algo nuevo, sino que desde el descubrimiento del fuego o la invención de la rueda, el ser humano ha tenido que innovar para poder progresar o meramente sobrevivir.

El fútbol, como parte de la sociedad, no está al margen de esa tendencia, y son pocos, pero atrevidos, aquellos que se aventuran a introducir elementos nuevos dentro del juego o fuera de él, con el fin de mejorar a sus jugadores, equipos o, yendo mas allá, al deporte en sí. Todo depende de la grandeza de cada uno.

La innovación se puede ver generalmente en el papel del entrenador como líder del equipo. Esto no quiere decir que no haya jugadores que hayan sido innovadores en su juego, pero son pocos los que pasan a la historia por su forma de jugar. Sin embargo, los Pelé, Maradona, Zidane o Messi tienen un elemento común; tuvieron un entrenador que apostó por ellos.

El elenco de entrenadores visionarios es amplio; Cruyff, Spalletti, Sacchi o Guardiola han hecho que el fútbol sea lo que es hoy: un deporte con un alto grado de tecnificación y control. Pero sería injusto no incluir en este elenco a un personaje fundamental en la historia del balompié, y el cual estos nombres mencionados anteriormente han tomado como referencia para crear sus propias obras. Hablamos de Herbert Chapman.

Herbert Chapman fue un técnico inglés que sentó las bases de lo que hoy en día consideramos como fútbol moderno. Nació en Yorkshire en 1878 y durante su corta vida (murió a los 55 años) fue tanto jugador como entrenador. Como jugador sus logros no fueron muy destacables, pero como todos los grandes entrenadores, ya llevaba la vocación arraigada y se estrenó como jugador-entrenador en 1907, dejando al Tottenham para probarse en esa nueva faceta en el Northampton Town. Fue en esta etapa cuando comenzó a destacar como un revolucionario de la época, introduciendo conceptos nuevos en el país que inventó el fútbol.

Del Northampton Town pasó al Leeds City, donde se desempeñó durante un corto período como entrenador debido al parón producido por el inicio de la Primera Guerra Mundial y las posteriores irregularidades financieras del Leeds, que conllevaron una suspensión de por vida al club y al preparador, que consiguió revocar finalmente en 1920 para continuar ejerciendo.

EL Arsenal de 1925 con Herbert Chapman como entrenador. (Fuente: www.arsenal.com)

Su éxito como entrenador se puede resumir en dos proyectos; el del Huddersfield Town y el del Arsenal. En ambos clubes dejó huella. En el Huddersfield Town consiguió una FA Cup y tres ligas consecutivas durante los cuatro años que estuvo en el club. Aunque su legado fue más allá de los trofeos, teniendo en cuenta que Huddersfield fue el lugar en el que empezó a emerger su rompedor ideario. Tras su gran labor en Huddersfield, se mudó a Londres para convertirse en el técnico mejor pagado del momento. Desde 1925 a 1934 fue la bandera del Arsenal, descorchando la primera era dorada de los ‘gunners’ en su historia y levantando una copa y tres ligas más. Del juego de aquellos conjuntos podemos subrayar diversas características: una defensa fuerte, el contragolpe, el juego de toque, los extremos rápidos y los centros rasos. 

TÁCTICA REVOLUCIONARIA

Una de las mayores aportaciones que introdujo Chapman fue la modificación de los sistemas tácticos de la época, pasando del habitual 2-3-5 con forma de pirámide de los equipos ingleses a un 3-4-3 o un 3-2-2-3 con un central más en la zaga.

En una época en la que el fútbol no tenia musculatura estratégica, Chapman creó la táctica, y lo hizo construyendo un sistema, denominado WM (por su forma en la pizarra), que se caracterizaba por la incrustación de un central en la defensa para detener al delantero contrario, ampliando el espacio de actuación de los laterales, que podrían contener a los extremos rivales.

Este sistema mejora el equilibrio entre defensa y ataque, introduciendo un mayor número de jugadores en el centro del campo, de manera que los interiores que antes actuaban en la zona de ataque, ahora realizarán su juego en la parcela media del campo, consiguiendo una mayor conexión.

A finales de 1930, esta fórmula era la predominante en todos los equipos ingleses, pero no todos tuvieron el mismo éxito que Chapman, ya que el juego de ese glorioso Arsenal se basaba en tener a uno de los primeros creadores de juego de la historia, el inglés Alex James, sobre el que se configuró el juego del equipo.

El nuevo dibujo fue una revolución total en el fútbol de la época, y a pesar que con el tiempo se fue evolucionando hacia sistemas más defensivos como el 4-4-2, a lo largo de la historia del fútbol algunos entrenadores innovadores en busca de nuevas soluciones han planteado este sistema con gran éxito.

El sistema planteado por Chapman fue la base del éxito de los sistemas utilizados por Johan Cruyff en el Barcelona, por ejemplo, donde era habitual desplegar un 3-5-2, lo que fomentaba que se generase el juego desde el centro del campo. Al igual que Chapman, el Barça de Cruyff se basaba en una defensa sólida, con jugadores como Nadal, Ferrer y Koeman, lo que con la colaboración de Guardiola por delante de esta línea de tres, el juego siempre estaba en equilibrio hacia el ataque.

El juego desarrollado en el centro del campo hacía que se ocupara todo el ancho del campo, de manera que el rival dejara huecos libres únicamente por la movilidad de sus jugadores e imposibilitando que el equipo contrario pudiese hilvanar pases en esta zona del campo. Guardiola definiría posteriormente esto como el ‘juego de posición’.

 

En una época en la que el fútbol no tenia musculatura estratégica, Chapman creó su propia táctica, y lo hizo construyendo un sistema

 

Uno de los mayores exponentes en la escuela holandesa tras Johan fue Louis van Gaal, que fue quien popularizó en el famoso Ajax de lo 90 el sistema 3-4-3. Para van Gaal, este sistema supone la mejor salida para realizar un ataque atractivo. La búsqueda de este juego atractivo y la necesidad por falta de jugadores, hizo que también pudiéramos ver una variante de este esquema de juego en la selección holandesa del Mundial de 2010, con un 3-5-2.

Otro de los grandes discípulos de Johan, Pep Guardiola, también utilizó este sistema durante su etapa inicial en el FC Barcelona. Motivos de necesidad (numerosas bajas), hicieron que el entrenador de Sampedor formara en el año 2011 con este mítico sistema. No sería la única vez que el entrenador catalán lo utilizaría. Lo repitió asiduamente en su etapa en el Bayern, con jugadores de centro del campo como Schweinsteiger como pivote, Javi Martínez como central, Kroos y Thiago como interiores  y Götze de enganche.

Luis Enrique, siguiendo la filosofía del Barcelona, también dio vida a este sistema, introduciéndolo en el año 2014 en su etapa en el Barcelona, dejando a atrás un clásico 4-3-3 para probar con el 3-2-3-2 mítico del Ajax de los 90 de van Gaal.

Este dibujo, aun así, no es válido para todos lo equipos, ya que, buscando un denominador común en todos los que lo han utilizado, podemos observar la necesidad de poseer jugadores con toque en el medio del campo así como jugadores experimentados en la contención y la salida del balón por delante de la defensa. Jugadores como Guardiola, Busquets, Frank Rijkaard o Thiago son un ejemplo de ello.

UN MÁNAGER MODERNO

Esta capacidad de innovación de Chapman en el juego era resultado de una mentalidad curiosa e innovadora, que se reflejaba en la búsqueda constante de nuevas corrientes e ideas, y era habitual que se desplazara  por Europa en busca de otros conceptos futbolísticas para poder aplicar a su equipo. En este sentido, también fue pionero en organizar amistosos contra otros equipos de fuera de Inglaterra.

La actual figura de mánager en Inglaterra va mas allá de ser entrenador. Para entender esto, debemos tener en cuenta el papel que cumple el entrenador en la toma de decisiones de un equipo, ya que dependiendo del país esta figura varía. En el modelo inglés, el entrenador tiene la capacidad de organizar y crear un equipo de acuerdo a sus necesidades y gustos, dentro de un determinado presupuesto, mientras que en el modelo europeo (España, Italia), es el director general el que decide esto, de manera que el entrenador dependerá de un director general para poder confeccionar su propio equipo. Diferencias sutiles, pero importantes.

Basándonos en las aportaciones de Chapman, podemos considerarlo como el primer mánager de la historia. Como entrenador, fue uno de los pioneros en la mejora del rendimiento físico y de la recuperación. Insistía en que sus jugadores siguieran un disciplinado régimen de entrenamiento y además regulaba su estilo de vida fuera de los entrenamientos. Además, introdujo dentro de sus equipos masajistas y fisioterapeutas para mejorar el rendimiento en los partidos y en los entrenamientos a través de la mejora de la recuperación.

A nivel más general, fue pionero en crear una filosofía de club, haciendo que los equipos de la cantera jugaran de la misma forma que el primer equipo, de la misma manera que hoy se puede ver en el Ajax, en el Barcelona o en Lezama con el Athletic Club.

Su figura de mánager se extendía también a la organización de partidos amistosos y al scouting o la búsqueda de talentos. La labor de scouting hizo que tanto en su etapa en el Huddersfield como en el Arsenal, confeccionara un equipo a su medida, a través de la detección de talentos.

Además, como mánager, planteó un plan de 5 años en el Arsenal con la intención de crear un proyecto a largo plazo y de mejora continua. Desgraciadamente no pudo ver como este plan finalizaba con éxito, debido a su temprana muerte en 1934 a causa de una neumonía.

UN VISIONARIO DEL FÚTBOL DEL FUTURO

No podemos dejar de mencionar en este artículo las aportaciones sociales y a nivel de infraestructura que hizo Herbert Chapman.

De sus ideas nacieron la creación de un semicírculo en el área o la colocación de un segundo árbitro en el terreno de juego, así como también la aparición de jueces de gol (algo que la propia UEFA recuperó en la temporada 2009 en la Europa League). Fue también innovador en crear el marcador y en implantar megafonía en los estadios para transmitir e informar a los hinchas acerca del partido que jugaba su equipo.

Como muchas leyendas, murió joven. Pero sus acciones y aportaciones perduran en el tiempo y forman parte del actual folclore y estructura del  fútbol. Un deporte sin Herbert Chapman sería diferente al que conocemos ahora.