Con la veteranía que dan los años (23 de agosto de 1981, Madrid) y el sumar su séptima temporada en el extranjero, Carlos Cuéllar no se ha venido abajo por pasar en el dique seco más tiempo que en el campo. Disputó los 90 minutos de la eliminatoria de tercera ronda de la Capital One Cup ante el Peterborough United. Ahora, su Sunderland está en la final. A las puertas de saltar al querido césped de Wembley para tratar de lograr la machada de derrotar al Manchester City, el español desgrana para Panenka.org cómo ha llegado el equipo hasta aquí, y relata las sensaciones de un vestuario que pasó por momentos muy duros meses atrás.

– Tras una temporada con muchos sobresaltos en forma de lesiones, ¿cómo te encuentras ahora mismo?

Las sensaciones son muy buenas. Físicamente me encuentro perfecto, sin ningún problema. Ni he recaído, ni siento la más mínima molestia. Me encuentro bien para jugar, pero ritmo de partidos no tengo porque llevo tres meses sin saltar al campo. En caso de tener que jugar estaría preparado y estoy a disposición del míster.

– Experiencia dilatada ya en el extranjero, tanto en Escocia como en Inglaterra. Estás acostumbrado a vivir lejos de casa, pero lo de haber participado sólo en cuatro partidos es una novedad.

Este año seguramente esté siendo el peor de mi carrera, a nivel de partidos. Al principio no contaba para Di Canio, luego empecé a jugar cuando estuvo en el cargo Kevin Ball y con Poyet también empecé a jugar y me sentía mejor e importante. Pero tuve la mala suerte de caer lesionado y ya llevo tres meses apartado de los terrenos de juego. Está siendo difícil, pero la recuperación ha sido buena y ahora intentando ganarme un puesto, que está difícil.

– Físicamente ya estás disponible, pero ¿cómo ha ido el año en el plano mental con tanto accidente?

Ha sido una montaña rusa. Al principio de temporada me vi fuera del equipo porque no entraba en los planes, encima los resultados no acompañaban y no recibía la oportunidad pese a encontrarme bien. Y todo pese a que Di Canio dijo de mí que el año pasado fui uno de los jugadores clave para lograr la salvación. Y luego, quizás en mi mejor momento, empecé a jugar y llegó la lesión. Entre medias han estado las navidades, con la gran cantidad de partidos que hay, y quizás llegué a pensar que se estaba pasando mi oportunidad. Ahora a nivel anímico estoy al cien por cien, e incluso me encuentro mejor que a principio de temporada.

“Las sensaciones son muy buenas. Físicamente me encuentro perfecto, sin ningún problema. Ni he recaído, ni siento la más mínima molestia. Me encuentro bien para jugar”

Vuestro camino en la Capital One Cup comenzó hace más de medio año en una eliminatoria ante el MK Dons que en el minuto 77 ibais perdiendo 0-2. Ahora queda en anécdota, pero supongo que en ese encuentro que estabas en el banquillo os veíais fuera.

Recuerdo que jugaron muy bien y sinceramente nos veíamos fuera, pero finalmente se impuso un poco la calidad y, sobre todo, el tema físico. Metimos cuatro goles. Si lo analizas, creo que ese partido es el que nos dio la posibilidad de estar aquí, porque contra rivales de nuestra categoría ha sido más fácil prepáranos mentalmente.

– Esa eliminatoria fue con Di Canio al frente. Después llegó Poyet cuando llevabais 1 punto de 21 en la liga. ¿Cómo se encontró el vestuario, y más tras el 4-0 en contra ante el Swansea en su debut?

Para él era difícil. Llegaba nuevo, ya habíamos tenido dos entrenadores con diferentes filosofías y el equipo estaba confundido. Muchos conceptos y diferentes variedades de fútbol. Con el tiempo hemos asimilado su idea y se ve claro a lo que jugamos, dando igual el rival que tengamos delante.

– El resurgir quizás llegó en el derbi del noreste de Inglaterra ante el Newcastle. Primera victoria de Poyet. ¿Cómo lo viviste en el campo?

Nos dio un empujón en el tema anímico. Llegó en el momento perfecto, jugábamos en casa y sabíamos que ese partido nos iba a marcar para salir adelante. Todos salimos enchufados al cien por cien y la verdad es que a raíz de esa victoria se vio un equipo con más confianza y una mentalidad más alegre y competitiva.

“El tema psicológico lo llevamos bien porque la última vez que jugamos ante el City, en Premier, les ganamos por 1-0”

¿Cómo ha vivido la ciudad y la afición el paso de rondas en la Capital One Cup para un club que no gana un título desde la década de los 70?

La gente no se lo esperaba al ver la situación en la Premier League. La afición quería que nos olvidásemos de la Capital One Cup y nos centrásemos en la liga, pero al final el haber dejado por el camino a Southampton o Chelsea nos ha hecho venirnos arriba y nos ha dado un plus de confianza para saber que haciendo las cosas bien podíamos derrotar a todos. Llegar hasta aquí ha sido, al mismo tiempo, de gran ayuda para la lucha por evitar el descenso.

– ¿Dónde y cómo vio Carlos Cuéllar la vuelta de semifinales ante el Manchester United que se decide en una épica tanda de penaltis?

Lo vi por la televisión en casa con un amigo. Sabía que llevábamos un buen resultado de casa, pero que iba a ser muy difícil. Los penaltis fueron un poco locura. Se veía que todo el mundo estaba muerto y fue una lotería. Una gran alegría el volver a Wembley.

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Cuéllar quiere volver a ser importante para Poyet.

– ¿Cúantos abrazos recibió Vito Mannone al día siguiente en el entrenamiento tras ser el héroe de la noche?

No entraba por la puerta el chaval. Fue el gran héroe, hizo un partido fantástico. La verdad es que desde que empezó a jugar está siendo uno de los jugadores clave para nosotros. En esa tanda de penaltis lo demostró.

– La final os mide a un equipo que ya ha terminado su conversión a conjunto grande y aspira a todos los torneos. ¿Algún punto débil?

Puntos débiles tienen. El City es muy completo, juega muy bien y cuenta con grandes jugadores, pero quizás en el tema psicológico lo llevamos bien porque la última vez que jugamos ante ellos, en Premier, les ganamos por 1-0. Pensamos que es un rival al que se puede ganar.

– ¿Cómo es Gustavo Poyet en el vestuario?

En el vestuario es tranquilo, es, salvando las distancias, un compañero más. Muy cercano, muy gracioso y bromista. Intenta que todos los jugadores estén a gusto y que disfrutemos tanto en los entrenamientos como en los partidos. Aunque cuando toca pegar un grito y ponerse serio, él es el primero en hacerlo.

– Tercer partido en un escenario histórico como Wembley en tu currículum. Supongo que soñando con romper el maleficio.

Ahí jugué una final de la Copa de la Liga contra el Manchester United cuando estaba en el Aston Villa que perdimos 2-1 y también unas semifinales de la FA Cup frente al Chelsea que caímos. A ver si a la tercera rompo la racha. Es un campo muy especial. Viendo como lo cuidan y sabiendo que lo tienen para finales y grandes eventos, uno puede decir poco más. El que va ahí es porque ha hecho algo grande en el fútbol. Lo que más me gusta es cuando estás llegando con el autobús y ves el estadio, con el arco que lo cruza. Es uno de los momentos más impactantes. Te sientes especial y diferente.