Con 20 años, José Rodríguez ya puede presumir de haber debutado con el Real Madrid en Primera División, de dos cursos con el filial blanco en Segunda, de un año en una plaza con sabor como A Coruña y de estar comenzando la primera de sus cuatro temporadas en el Galatasaray. Con el objetivo de vencer al Atlético de Madrid en el Vicente Calderón para seguir con opciones en la UEFA Champions League, el centrocampista alicantino recopila cómo han sido estos primeros meses en el cuadro cimbom.

– A finales de julio llegaste al fútbol turco, algo poco habitual para los jugadores españoles. ¿Cómo se fraguó el fichaje?

Tenía ofertas de España, como la Real Sociedad, el Eibar, el Deportivo. Fue a última hora el interés. No me lo pensé porque yo también quería salir fuera de España y creo que me he ido a un gran club. También juego la Champions League, que para mí era lo más importante.

– Los cuatro años firmados demuestran la ambición por el proyecto otomano.

Si me llegan a decir un año, te vemos y decidimos, hubiese sido diferente. Ellos también estaban convencidos de que podía estar allí tiempo y crecer con ellos. No me lo pensé. Creo que cuatro años de contrato está bien. Según cómo vaya este año ya veremos la temporada que viene.

– ¿Cómo fue el recibimiento? Estamos acostumbrados a ver a una multitud de aficionados para dedicar cánticos y conseguir fotos con los nuevos fichajes que aterrizan en Turquía.

¡Es increíble! Pero a la vez yo me asusté mucho en el recibimiento. Sobre todo cuando van los fichajes extranjeros, los que no son turcos, normalmente nos arropan muchísimo. A los extranjeros la gente nos quiere.

Cuando jugó el Real Madrid de baloncesto en la Euroliga allí [en campo de Fenerbahçe] tenía entradas para ir, pero el club me dijo de forma literal “ni de coña podía ir”

– ¿Y cómo es la afición en los estadios? ¿Tan apasionada como parece?

Sí, yo ya lo hablé con Óliver [Torres] cuando fueron a Turquía. Me preguntaron y yo le dije que para mí, y no es porque esté allí, porque he estado también en el Madrid o el Deportivo, es una de las cinco mejores aficiones del mundo. Nosotros jugamos dos partidos muy distintos: cuando jugamos en casa el ambiente es espectacular, quieren que ataquemos todo el rato y tenemos que salir a ganar sí o sí. Fuera es diferente, un poco a amarrar más los partidos pero estoy muy feliz de estar con esa afición porque es maravillosa.

– ¿Qué importancia tuvo tu paso por el Deportivo el curso pasado para dar el salto a la Champions League?

Yo en los clubes que intento estar es para crecer, pero también para dar todo. Al Dépor, aunque me fuese cedido no me fui sólo para crecer yo y que el equipo descendiera como casi nos pasa. Yo voy a darlo todo. Es verdad que en A Coruña no fue mi mejor temporada, jugué prácticamente en una posición que yo jamás en la vida he ocupado, ni de pequeño, pero a lo mejor si no llego a estar en el Dépor no ficho por el Galatasaray.

– Terceros en la liga turca, ¿cómo se vive con ello sabiendo que en Turquía hay tres clubes que están obligados a ganar el título?

Es difícil porque yo he pegado un cambio muy brusco en estos tres años. En el Madrid tenemos que ganar todo siempre, no se puede perder ni una vez. En realidad, la gente no lo sabe, pero es muy difícil ganar siempre porque otros te quieren ganar a ti. Es un club muy grande, pero es muy difícil. Pasé al Dépor con un objetivo más modesto y ahora estoy en un club en el que hay que ganar todo. En Turquía no puedes perder ni los amistosos. Estamos en las tres competiciones y contra el Atleti nuestro objetivo es ganar, aunque es muy complicado.

– ¿Se puede pasear y hacer turismo por Estambul?

No se puede hacer prácticamente nada. Yo a los amigos y compañeros de selección les explico que es como el Madrid, pero diría que es incluso peor. En Turquía se te echan encima, y como no les entiendes no sabes muy bien qué te están diciendo. Es difícil hacer vida, pero vivo en una ciudad muy cercana al centro de entrenamiento que se llama Florya y hago vida allí. Salgo de vez en cuando tapado, pero es bastante difícil.

– ¿Te has cruzado con alguien de Fenerbahçe o Beşiktaş y te han reconocido?

No, no. De hecho, cuando jugó el Real Madrid de baloncesto en la Euroliga allí [en  campo de Fenerbahçe] tenía entradas para ir, pero el club me dijo de forma literal “ni de coña podía ir”. Cuando jugamos contra Fenerbahçe no es lo mismo que la rivalidad entre Barça y Madrid, que es sana y a mí me gusta que estén estos dos clubes. En Turquía es más complicado.