Su imagen de Whats App refleja a una chica tierna, a una jovencita tímida y sonriente, que disfruta de su actualidad en una tarde cualquiera en la Ciudad de las Ciencias y Artes, de Valencia. Todo esto cambia sobre el terreno de juego. Se trata de Charlyn Corral, máxima exponente ofensiva del Levante Femenino, que hasta el momento suma 10 tantos en lo que va de la temporada, y mejor que eso, que ha conseguido aportar lo suficiente para que el cuadro granota se ubique entre los tres primeros de la clasificación.

“Esta ha sido una temporada muy especial para mí, me siento cómoda en el grupo, en la ciudad, con mi afición. Las cosas se nos han dado favorablemente y eso facilita aún más el trabajar con enjundia; Levante es un equipo de mucha demanda en el futbol femenino de España, que está obligado a pelear por los primeros sitios y eso estamos haciendo. Ojalá que terminemos la temporada entre los mejores de la competencia”, relata la atacante vía telefónica.

 

Es muy difícil salir campeón en cualquier Liga del mundo, pero en el vestuario hay ese sentimiento especial de que podemos conseguir algo relevante”

 

Y es que la historia del Levante es muy distinta en la categoría femenina. Mientras que el equipo masculino se ubica en la Liga Adelante, el cuadro que entrena Andrés Tudela es potencia en su circuito: “Cuando llegué aquí, sabía del compromiso que me echaba al hombro, de la responsabilidad que conlleva portar esta camiseta; por ahora, solo nos superan el Atlético de Madrid y el Barcelona, que son equipos estupendos”.

Pese a la grandeza, la última ocasión que el conjunto valencianista logró el título data de hace casi 10 años, en la temporada 2007-08. Desde entonces, otros clubes, como el antes mencionado Barcelona, el Rayo Vallecano o el propio Athletic de Bilbao, han sumado preseas a sus vitrinas. Esto es lo que busca romper Charlyn Corral, que mantiene soñando al Levante, palmo a palmo, jornada a jornada y festejo de gol tras festejo.

Es muy difícil salir campeón en cualquier Liga del mundo, pero en el vestuario hay ese sentimiento especial de que podemos conseguir algo relevante; estamos ahí, palmo a palmo, luchando por conquistar el primer lugar. Lo de los goles es importante, porque al final es de lo que se alimenta un delantero, pero también he podido dar asistencias, y eso de igual forma me hace sentir que colaboro con el equipo”.

La ilusión no termina de manera local. Charlyn, en su segunda temporada en Levante, aguarda, como menos, a clasificarse para la Champions League, consciente de que para obtenerlo, tendrían que estar entre los primeros dos puestos de la tabla general: “Es cuestión de escalar algunos puntos, de mantenernos a un ritmo máximo, de no bajar los brazos y claro, es una meta que tenemos en el plantel, que nos transmite la directiva y el cuerpo técnico. Me encantaría clasificarme para este torneo, darle esta satisfacción a la afición”.

charlyn

En poco más de doce meses, Corral y compañía pasaron de pelear por no descender, a colocar y devolver al Levante, a un sitio de honor, del que falta conocer el resultado final. “Así es Charlyn, siempre entregada, siempre brindando lo mejor de ella. Nunca se ha guardado nada en esta profesión, al contrario, ha dado lo que más ha podido para sobresalir; ahora, yo la veo en su mejor momento y me da gusto por ella”, confiesa George, hermano de la delantera, y también futbolista profesional.

La imagen de Charlyn Corral cobra aún mayor relevancia, al ser ella la encargada de encabezar a una generación de futbolistas que rompen esquemas en México. Junto a Nayeli Rangel, recientemente fichada por el Sporting Huelva, Kenti Robles, del Atlético y Pamela Tajonar, del Sevilla, dan la cara por un género que se ha visto disminuido en el futbol: “Creo que nuestras actuaciones y el sobresalir estando lejos de nuestro país, sirven para poner ejemplo y a la vez, para levantar la mano”, define.