Pretemporada en Río de Janeiro antes de ir a Goa, cambio de hotel, nuevo campo, nuevos compañeros, marca deportiva distinta, y muchos más cambios que ya os iré desvelando. Vuelvo a Goa pero todo es distinto, empezando por mí.

Retomo mi diario Regates desde la India con más ilusión si cabe que la anterior temporada. Esta vez arranco con este diario con muchos cambios y eso me hace tomármelo como complemento a una suerte de terapia para indagar en todas esas nuevas vertientes que Jofre lleva un tiempo descubriendo e intenta conocer. Eso, y explicar al lector cosas que a mi parecer, claro está, le resulten a lo poco entretenidas y a lo mucho interesantes.

FullSizeRenderDe momento, el primer cambio es nuestro destino de pretemporada. No pudiendo ser de otro modo, siguiendo la tónica de comportamiento indio otra vez, el contraste, cuando no contradicción, se unen en una connivencia difícil de explicarse fuera de sus fronteras. Como la temporada es en la India, esta vez el club ha elegido la ciudad olímpica de Río de Janeiro. Vale que la humedad nos sirve de adaptación, y vale también que en Brasil ahora hace menos calor para entrenar más a gusto, mucho más que estos días en Catalunya, por ejemplo. Pero lugares más cerca con características similares los hay, y es que el viaje y su correspondiente jet lag se multiplican de manera absurda, por decirlo suavemente.

Estaremos en Rio desde el 31 de agosto hasta el 22 de septiembre, coincidiendo con el inicio de los Juegos Paralímpicos. La celebración de los Juegos Olímpicos aquí ha tenido también su peso a la hora de decidir venir de stage. La ciudad está completamente volcada con el deporte, y las infraestructuras más que nunca preparadas para ello. Éste hecho ha pesado, como también que Zico vuelva a ser nuestro entrenador. Tanto es así que estamos entrenando en las instalaciones de su propia academia aquí en Río y compartiendo también otras sesiones en la magnífica Ciudad Deportiva del Flamengo, donde la leyenda de Zico tiene una huella imborrable para los restos.

Otro cambio, como es de esperar, entre una temporada y otra, es la confección de la plantilla. El club pertenece ahora a un nuevo propietario y eso, como no, supone decisiones distintas. Por lo pronto viviremos en otro hotel, entrenaremos en otro campo, vestiremos una marca deportiva distinta, y adivino que me esperan otros muchos más cambios que ya os iré desvelando.

En cuanto al equipo, un poco de todo. En el staff, cambios poco sustanciales porque Zico mantiene gran parte de su equipo de confianza. Y respecto al plantel mantenemos un buen número de jugadores del año pasado, 12, pero como las dos anteriores temporadas se han sumado también un buen número de nuevos, otros 12. Los foráneos nuevos son todos brasileños, un total de ocho hay en el equipo. No vuelve Leo Moura, otra leyenda de los rubro-negros, y llegan dos jóvenes con futuro de su cantera como son Rafael Dumas y Trindade, además de un mítico carioca, Richarlyson. En mi caso vuelvo a coincidir con dos jugadores indios con los que ganamos la primera edición en Calcuta, Subhasish Roy y Denzel Franco.

 

Éste hecho ha pesado, como también que Zico vuelva a ser nuestro entrenador. Tanto es así que estamos entrenando en las instalaciones de su propia academia en Río

 

Así que en estas nos encontramos. Momento de volver a conectar con el espíritu que comporta esta nueva andadura por las Indias que como siempre me brinda una oportunidad magnífica de ver cosas, algunas de ellas como nuevo aprendizaje impagable, y de aportar alguna que ya tengo aprendida. Época de adaptación y de puesta a punto para la competición. Una adaptación que se encargaron de acelerar cuando a mi llegada al aeropuerto para tomar el avión a Rio a las 4:30 de la mañana me encontré con que no tenía billete. La reserva estaba cancelada. Se resolvió, como siempre todo, a su manera, con sus tiempos, pero ya estoy en Río, y desde aquí os escribo.

No negaré que vuelvo a sentir el cosquilleo en el estómago que me hace levantarme por las mañanas con una fuerza indestructible, cosquilleo que intentaré que permanezca en mi tanto tiempo como sea capaz.

Os seguiré contando…