Si en la música hubiera un premio similar al Golden Boy, Alfred García Castillo (Barcelona, 1997) lo hubiera ganado. Su carrera musical es de lo más prometedora: sacó su primer disco con apenas 15 años, compone sus canciones y, además, tiene la polivalencia de jugar con tantos instrumentos como posiciones hay en un terreno de juego. Es un artista pasional de los que o lo sienten o no lo hacen. Es por eso que con el fútbol, y sobre todo con un tipo de futbolista muy concreto, se siente tremendamente identificado.

¿Cómo os conocisteis tú y el fútbol?

Siempre he estado muy unido al fútbol por mi familia. Mi abuelo jugaba en el Sant Andreu e iba a verlo casi siempre. Él siempre nos recuerda que era tan bueno que incluso tuvo la oportunidad de llegar a ser profesional, ya que le llegó una citación del Espanyol para ir probar con ellos, pero no pudo ir por trabajo. Es curioso, porque ese mismo club en el que él jugaba ahora patrocina a Open Arms, una ONG que trato de promocionar siempre que puedo.

Empezaste mirándolo, pero ¿nunca te han entrado las ganas de saltar al césped?

Siempre he estado muy aislado de la práctica del deporte en términos generales. Disfruto más viéndolo.

¿Y qué es lo que más te gusta ver?

Si de alguien soy fan, es de la gente que se la juega, de la que es diferente, de la que es como un niño cuando está en su terreno de juego.

¿Un ejemplo?

Leo Messi. Es mi referente en el mundo del fútbol. A veces me recuerda a las águilas que van volando y de repente descienden a por su presa, y entonces es cuando se la juegan a todo o nada. Lo encuentro muy divertido, porque son pequeños seres que se van a por todas, con el riesgo de perderlo todo.

¿Cómo pasaste de ver jugar a tu abuelo en el Sant Andreu a enamorarte del Barça?

Toda mi familia es del Barça, y yo me siento muy identificado con los valores de este club. Sobre todo, de mi infancia me acuerdo mucho de Ronaldinho, Eto’o, Deco, Frank Rijkaard… Luego vino Pep Guardiola, el cual creo que ha sido uno de los entrenadores con más responsabilidad, junto a Carles Puyol, de ser uno de los líderes a seguir para La Masia del Barça.

La Masia, el ADN Barça, el estilo… Últimamente se pone muy en duda si realmente en el club se rigen por esos estándares.

Esto es como cuando un compositor cambia de método o de estilo. Las cosas se van renovando, pero el espíritu del Barça sigue ahí. Y más cuando lo ves desde dentro. Me han invitado varias veces al Camp Nou y he tenido la oportunidad de ver como es el ambiente allí dentro, incluso con los jugadores. Y todo es excelente. Por suerte, creo que aún vamos a tener mucho más Messi y esto es lo importante, ya que lo considero otro de los emblemas del estilo Barça.

A los artistas también se os critica por el tema del estilo. ¿Te preocupa que te lleguen algún día críticas similares? De tipo: “Este ya no es el de antes, se ha vuelto muy comercial”.

Comercial lo he sido siempre, por una simple razón: me gusta hacer canciones que lleguen a mucha gente. En cualquier caso, siempre hago canciones que salen de mi corazón, no por cuestiones de mercado. Es más, creo que hay dos tipos de artistas o compositores: los que cada día se ponen a hacer canciones sí o sí, y luego estamos los que no elegimos cuando componemos y solo lo podemos hacerlo cuando llega la inspiración.

¿Crees que esto se podría trasladar con los futbolistas?

Por supuesto. Por ejemplo, yo creo que a Messi le pasa. Él cuando lo ve claro y lo siente, tira para adelante, no me da la impresión de que tenga siempre una estrategia pensada, simplemente encuentra la inspiración. Creo que se mueve mucho por el corazón y eso se nota en su juego.

 

“La cultura debe hacernos felices. Deberíamos recordar siempre que el fútbol es eso”

 

¿Qué es Messi para ti?

Messi es un niño. Hay muy pocos artistas que tengan el espíritu de un niño, y esto es lo que realmente los diferencia de los demás. Por ejemplo, en la música Michael Jackson tenía el mismo espíritu. Por supuesto que cada uno tiene una metodología y un trabajo detrás, pero al final fluyen. Leo es como un niño que juega con la pelota, un kamikaze emocional. A mí me pasa igual. Además, lo he podido conocer fuera del campo y es como uno de esos niños de pocas palabras.

Si un futbolista puede ser artista, ¿quiere decir que entiendes el fútbol como cultura?

Creo que puede llegar a serlo. Cada país lo utiliza de una manera distinta y eso es un signo de cultura. Por eso creo que los deportistas tienen la obligación de tener unos valores muy afines a lo que es el fútbol, un juego.

¿Qué quieres decir con tener unos valores afines al juego?

A la gente le mueve el fútbol porque le mola el juego, y este le hace olvidar muchos problemas del día a día. La cultura debe hacernos felices y hacernos sentir identificados con ella. Deberíamos recordar siempre que el fútbol, antes de ser muchas cosas, es eso.

Destacas por tu faceta de compositor, una labor muy similar a la de un entrenador. ¿Qué tipo de entrenador serías?

Me siento muy identificado con Pep Guardiola, aunque también lo sentía con Frank Rijkaard. Nunca me he visto como un jugador, siempre me he visto más bien como un entrenador. Me gusta ver las cosas desde fuera y manejar el cotarro. Sería como Pep, creo, ya que a los dos nos gusta hablar mucho y que nos escuchen.

Viendo que un cantante y un futbolista tienen más cosas en común de las que parece, ¿en qué se diferencian vuestras vidas y vuestra forma de inspiraros?

Supongo que los artistas tenemos fama de llevar una vida más loca, y los futbolistas están más centrados en el trabajo. Los artistas nos inspiramos mucho de lo que nos pasa en nuestra vida, de nuestros sentimientos.

Operación Triunfo ha supuesto para ti un gran escaparate, a pesar de que los jueces a veces tomaban decisiones que no te ayudaron mucho para ganar el concurso. Para la siguiente edición, ¿crees que habría hueco para una especie de VAR en OT?

[Se ríe] Lo del jurado al final es algo anécdotico. Por ejemplo: si yo hubiese ido a OT para escuchar solo la valoración, solo para ganar o no estar nominado… Todo eso en el fondo me daba igual. Lo que realmente quería enseñarle al mundo es lo que sé hacer, mejor o peor, no iba a aprender nada nuevo. De hecho lo que quería era llegar donde estoy ahora. Por eso, creo que lo del VAR en la música no lo veo. No hay que juzgar a la música. No tiene reglas.

Donde tampoco hubo VAR, ni habrá es en Eurovisíón. ¿Fue como una Champions League que no pudisteis ganar?

Creo que una Champions League depende más de ti, en la música sería más bien como ganar en tus proyectos personales. Nosotros lo hicimos bastante bien y nuestra posición fue la que fue. Porque al final Eurovisión depende más de intereses políticos. Mi Champions es mi disco, son todos los conciertos que hago, y todos los reconocimientos, ya que ahora vamos a por el disco Platino.

En relación a la vida de los artistas y los futbolistas. Tú junto a Iniesta eres de los pocos que con una vida de éxito, habéis hablado de la ansiedad, el agobio, la depresión… A veces parece que estáis obligados a mostraros felices siempre.

Mira, hay una cosa que es esencial. Lo hablaba con una amigo mío que es también artista, Ernest Artillo, que lo conocí en Operación Triunfo, en la gala de Eurovisión en la que me puse un traje de mujer. Me dijo: ‘Alfred, lo mejor que tienes es ser tú’. Porque cuando somos nosotros mismos inspiramos a otras personas a que ellos también lo sean. Al final, mola mostrar nuestras cosas buenas, pero también exponer nuestras flaquezas, porque eso identifica a la gente y nos ayuda a nosotros a exteriorizarlo y a ser más aún quien somos.

Has compuesto una versión del himno del municipio del Prat. ¿Te atreverías componer algo sobre fútbol?

[Se lo piensa] Sí. A Messi me gustaría escribirle una canción.

Otro aspecto algo más polémico que tienes en común con algún jugador del Barça es el tema de la libertad de expresión. ¿En el fútbol dónde debería estar el límite? 

Veo bien que en los partidos no manden mensajes personales, ya que representan un equipo. Luego, eso sí, en su vida privada pueden hacer lo que quieran. A mí también me caen palos a veces por ‘hablar de más’. Pero al final, en la balanza salgo ganando. Cada uno es libre de hacer lo que quiera. El límite está en no hacer daño a nadie, y poder expresarte como quieras.

Para acabar te propongo un juego. Te nombro algo o a alguien del mundo del fútbol, y tú me dices a quién te recuerda o inspira del mundo de la música. Valen artistas, grupos, canciones, incluso instrumentos.

Venga, dale.

Pep Guardiola.
Bob Dylan.

Barça.
Coldplay.

Real Madrid.
Justin Bieber.

Zinedine Zidane.
Pearl Jam.

Cristiano Ronaldo.
Chris Brown.

Ronaldinho.
Carlinhos Brown.

Iniesta.
The Sound of Silence.

Puyol.
Ed Sheeran.

Piqué.
Axl Rose.

Messi.
Michael Jackson.