“Sean Dyche puede aportar calma al caos”, tituló The Athletic sobre el fichaje del afamado entrenador inglés por el Nottingham Forest. Dyche ya dirige al equipo del que fue canterano, y regresa a una ciudad que se conoce de cabo a rabo. De hecho, no ha perdido sus hábitos. El británico ya había sido avistado por diversos fans del Forest bebiendo en diferentes pubs de Nottingham en los últimos días, como uno más de la ciudad, antes de concretarse oficialmente su vuelta al club, tal como desveló la BBC recientemente.
Dyche es un tío particular. Nacido en el 1971 en la ciudad de Kattering, condado de Northamptonshire, apenas se interesó por el fútbol hasta que empezó a jugarlo a los siete años. Su relación más cercana a este deporte era un póster colgado en la pared de la habitación de su hermano, fan del West Brom, del ariete Alistair Brown. “Al día siguiente de empezar a jugar a fútbol supe que era bueno y que todo sería glorioso y fácil”, afirmó el entrenador en una entrevista con Soccer AM, provocando las risas del entrevistador.
Llega para corregir el rumbo con mano firme de un Nottingham Forest en posiciones de descenso y solo cinco puntos en la Premier League. Creció futbolísticamente con ese rígido y exigente estilo, y es que en el 1989, cuando dio el salto al primer equipo (aunque no llegó a debutar por una lesión de rodilla), coincidió con el mítico Brian Clough en los banquillos de los ‘tricky tres’. En una de las numerosas anécdotas que ha contado Dyche sobre aquella época, explicó que junto a otros canteranos trabajaban en el jardín del hogar de Clough para ganarse algunas libras. Entre otras tareas, un día debía quemar cinco sacos de hojas, pero ante la exigencia del míster de que el humo no llegase a su casa, las tuvo que quemar de una en una.
Una de las tácticas de Dyche para que sus jugadores se acostumbren a las bajas temperaturas es prohibirles entrenar con gorros o bragas de cuello, puesto que, como defiende el técnico, tampoco los pueden llevar en los partidos
Los métodos de Dyche son claros y sencillos, y el Nottingham Forest lo sabe como el que más. De hecho, el propio club comunicó de forma oficial cuál es el motivo de la llegada del inglés al conjunto ‘red’, al que siguen acompañando sus inseparables miembros del cuerpo técnico Ian Woan y Steve Stone, también exjugadores del Forest. “Organización defensiva, resiliencia y fortaleza desde el balón parado” son las tres cualidades principales que se incluían en el comunicado de la entidad, además de matizar que estas se adaptan tanto al equipo actual como al estilo del club.
El apodado ‘Mourinho pelirrojo’ es un gran defensor del 4-4-2 con doble pivote en el centro del campo. Un hombre clásico, de aquellos que se aferran a sus ideas. Bloque bajo y bien organizado, y el balón que toque el suelo lo justo y necesario. De todos los pases que han dado sus equipos en Premier, el 21% han sido envíos largos. Impecable. Demostró su valía y eficacia en el Burnley, dónde llegó a los banquillos en el 2012 y se fue en el 2022 como toda una leyenda. Consiguió dos ascensos a la máxima división inglesa con los ‘clarets’, en 2014 y 2016, y dos temporadas más tarde de este último logro tocó el cielo con una clasificación a Europa League tras finalizar la liga en séptimo lugar, el mejor resultado para el Burnley desde hacía 44 años y el primer pase europeo en más de medio siglo.
Sin embargo, el de Kattering no es solo tradicional en la parte táctica, sino que se anda con pocas tonterías con sus plantillas y el fútbol en general. En una entrevista con Talk Sport, le preguntaron acerca de la moda de llevar espinilleras pequeñas, en lo que reflejó su opinión sobre la versión moderna de este deporte: “¿De verdad necesitas un dibujo de tu familia en las espinilleras? Son p*tas espinilleras”. Además, Dyche es un general en el vestuario. Una de sus tácticas para que sus jugadores se acostumbren a los climas con bajas temperaturas es prohibirles entrenar con elementos como gorros o bragas de cuello, ya que, como defiende, tampoco los pueden llevar en los partidos. Tampoco es que lo pasen demasiado bien sus pupilos en verano, y es que uno de los pilares en sus pretemporadas son los ‘Días del jefe’, en los que los balones brillan por su ausencia y el objetivo principal es que los futbolistas trabajen la parte física corriendo, después corriendo y finalmente corriendo aún más.
Bloque bajo y bien organizado, y el balón que toque el suelo lo justo y necesario. De todos los pases que han dado sus equipos en Premier, el 21% han sido envíos largos. Impecable
Lo que se puede cuestionar poco son sus resultados. Pese a no ser quizá un entrenador para un equipo que opte a competir por el título de liga, es capaz de sacar el máximo rendimiento de conjuntos con pocos recursos, aunque su última experiencia en el banquillo del Everton fuese algo gris y acabase despedido. Se estrenó el jueves pasado con el Forest por todo lo alto en la Europa League, con victoria por 2-0 ante el Oporto. Hay que remontarse al 1 de abril ante el Manchester United, con 20 partidos oficiales de por medio, para encontrar la última vez que los de Nottingham lograron dejar su portería a cero.
Por otro lado, su primer partido en Premier League no ha traído tan buenas noticias, ya que cayeron por 2-0 ante un Bournemouth que Iraola ha colocado segundo en la clasificación. No era el encuentro ideal para remontar la situación, pero lo que está claro es que el ‘estilo Dyche’ ya comienza a correr por las venas del equipo ‘red’. Será el caprichoso fútbol el encargado de dictar sentencia sobre si la decisión que ha tomado el Nottingham Forest con su contratación ha sido o no acertada. Su próxima prueba será este sábado 1 de noviembre, en casa, precisamente ante el Manchester United.
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Fotografía de Getty Images.


