Este reportaje está extraído del #Panenka151, nuestro nuevo número, dedicado a Luis Enrique, que puedes conseguir aquí
Dos años después de fichar por el PSG, Luis Enrique ya es el entrenador más importante de su historia. Con un sello inconfundible y dándole la vuelta a las situaciones más adversas, el asturiano lo ha ganado todo.
Vitoreado como un emperador, como si volviera de una campaña napoleónica triunfal en Austerlitz, ungido como príncipe de París, glorificado como Charles de Gaulle tras haber expulsado a los nazis, Luis Enrique paralizó hace unos meses la capital francesa, los Campos Elíseos, Notre Dame, el Louvre, por un triunfo que cambió la historia del PSG. Un club maldito en Europa, desesperado por la Champions, un trofeo que sus seguidores terminaron odiando. Hasta el pasado mes de mayo, cuando las calles de la ciudad de la luz se terminaron rindiendo a un español, como tantas veces hicieron con Rafa Nadal, por firmar con su escudo una oda al fútbol.
El camino no fue de rosas. El técnico tuvo que sobreponerse a numerosos obstáculos. Empezando por su propio fichaje por el PSG, que estuvo cerca de desbaratarse. El conjunto parisino contactó con Julian Nageslmann para que formara un tándem con Thierry Henry y devolviera la competitividad a un club herido de muerte, al borde de la lona y sin rumbo. La salida de Messi y la posible marcha de Neymar habían sacudido los cimientos del proyecto galáctico iniciado por Catar en 2011, que, hasta 2025, solo había encadenado naufragios en la Liga de Campeones, la obsesión del Golfo Pérsico.
Es una llamada de Luis Campos, director deportivo, la que convence a Luis Enrique para firmar dos temporadas con el Paris Saint-Germain. “Nunca he visto a una persona con tanta energía”, afirma el portugués
Es una llamada de Luis Campos, director deportivo, la que convence a Luis Enrique para firmar dos temporadas con el Paris Saint-Germain. “Nunca he visto a una persona con tanta energía”, afirma el portugués en el documental sobre el español, No tenéis ni **** idea, emitido en Movistar+. De vacaciones en Ibiza, Lucho le deja claro al luso lo que pretende: ser la estrella del proyecto. Si no le aseguran que controlará todo, ni se plantea la oferta. Nasser Al-Khelaïfi, a su vez, piensa que el plan debe virar, que ningún jugador, ni siquiera Mbappé, que hasta ahora tenía las llaves de todo, puede estar por encima de la institución. Y así es como comienza una relación que acabará con una gloria inusitada en la capital francesa y un abrazo entre Lucho y el jeque en Múnich.
PRESENTACIÓN CON RETRASO
Ciudad deportiva de Poissy, en Yvelines, recién estrenada para el primer equipo, tras más de 1.000 millones de inversión. Es el 5 de julio de 2023, el calor se cierne sobre la periferia parisina y los periodistas acceden a la novedosa sala de prensa del Paris Saint-Germain por una puerta anexa del emplazamiento. Son las 12 de la mañana y está previsto que Luis Enrique aparezca en una hora y media para someterse a las preguntas de los periodistas. Pero la espera se hará larga.
Los preparativos son eternos. Hasta dos semanas ha necesitado el PSG para deshacerse del entrenador saliente, Christophe Galtier, por discrepancias en los términos económicos de su marcha. Todo el mundo, en un auditorio abarrotado, aguarda la llegada de Luis Enrique. Pero pasan las horas y no aparece. Tensión. Nervios. Las redes sociales empiezan a inquietarse. De la boca de algún periodista sale el nombre de Mbappé, protagonista del verano por su negativa a renovar y por enviar una carta a la sede del club en la que manifiesta sus intenciones de irse.
En su presentación con el PSG, comienza hablando en francés, con un discurso diseñado por su mujer, promete devolver la confianza al club y también pregona que sus futbolistas “van a sudar”
La rueda de prensa se va postergando y la incredulidad es máxima. A las 17.00 horas, el diario L’Équipe avanza una información en la que asegura que la presentación de Luis Enrique se ha retrasado por un vuelo tardío de Al-Khelaïfi. El presidente del PSG, a su llegada al aeropuerto de Le Bourget, ha sido inquirido por unos investigadores que realizan un registro en su domicilio, en el marco de una investigación que salpica su nombre.
Tras varias horas de desconcierto, de confusión, finalmente un sereno Luis Enrique, acompañado de Nasser Al-Khelaïfi, hace su primera aparición oficial como nuevo entrenador del PSG. Comienza hablando en francés, con un discurso diseñado por su mujer, y promete devolver la confianza al club, al que considera un “club ganador”, y también pregona que sus futbolistas “van a sudar”…



