Cuando nos referimos al deporte lituano los siguientes nombres nos vienen a la mente: Arvydas Sabonis, Marciulionis, Kurtinaitis, Jasikevicius, Ilgauskas, etc. Incluso el strongman Zydrunas Savickas tiene más cartel que los futbolistas lituanos, la región del báltico jamás ha destacado en el mundo del fútbol. Tan solo ocho equipos forman la primera división, llamada A Lyga, y a nivel europeo es una de las regiones que menos destaca, incluso países como Moldavia han tenido mayor presencia. El club más laureado, en la actualidad, es el Zalgiris Vilnius. Los de la capital no han tenido demasiada suerte al enfrentarse al Sevilla en la Europa League, pero hace unos pocos años nadie en el club podía imaginar que llegarían a este nivel tras rozar la desaparición.

Pocos éxitos soviéticos

La historia del Zalgiris es la que tantas veces hemos contado: equipo de cierto éxito es arruinado por sus dirigentes, va directo a la desaparición y a última hora sus aficionados lo salvan. En sus inicios, en los años cincuenta, el equipo lituano competía en las divisiones de la URSS, se trataba de una plantilla únicamente compuesta por lituanos. Todo nació a través de la unión de dos clubes; el Spartakas Kaunas y el Dinamo Kaunas. Es en 1947 cuando el club se traslada desde Kaunas hasta Vilnius y ahí pasa a denominarse Dinamo Vilnius, el actual Zalgiris. En la era soviética no lograron muchos éxitos, lo más destacado es un tercer puesto en primera división y un campeonato en segunda. Llegaron a jugar en Europa durante dos temporadas seguidas, en el 88/89 cayeron ante el Austria de Viena y un año después vencieron en primera ronda de la UEFA al Goteborg pero el Estrella Roja los eliminó. No era precisamente uno de los clubes más laureados de la Unión Soviética. Una de las mayores curiosidades de aquella época es que jugó un torneo triangular frente a las selecciones de Corea del Sur y Corea del Norte. El Zalgiris Vilnius representó a la URSS en 1987 en la llamada “Summer Universidade”, el torneo se disputó en Zagreb y los lituanos lograron la victoria.

Todo cambia tras la independencia de Lituania

En los años noventa el club adquiere una nueva dimensión, pasó de ser un club mundano a convertirse en uno de lo más fuertes de Lituania. En la primera liga, del país recién creado, terminó en tercera posición pero en las siguientes dos ediciones ya fue el campeón. Pese a no ser una liga con un gran número de participantes, se acostumbró a estar entre los tres mejores prácticamente cada temporada, esto hizo que también fuera habitual verlo disputar competiciones europeas. En 1992 debutó en la Champions League ante el PSV de Romario, 0-8 terminó el global de aquel duelo. Durante las siguientes temporadas alternó la Copa de la UEFA y la Recopa, jamás pasó de la segunda ronda en unos duelos que medían al Zalgiris con clubes de Gales, Irlanda del Norte, Islandia, Armenia, etc.

El mayor logro a nivel europeo llegó en 2005 gracias a la Intertoto. Recordaréis bien aquel torneo que desapareció hace una década, Villarreal, Valencia, Celta o Málaga ganaron alguna de sus ediciones. Pues bien, el Zalgiris en aquel año llegó hasta las semifinales, en el trayecto eliminó al Lisburn Distillery, Dinaburg, Egaleo y perdió ante el Economax, actual Cluj, rumano. Como veis era un torneo maravilloso. Durante esta época dorada del club, también sumaron tres nuevos títulos de liga y otros cinco de copa. Uno de los futbolistas lituanos más conocidos de aquella época era Edgaras Jankauskas, logró varios títulos en el Zalgiris antes de fichar por clubes como el Porto o la Real Sociedad, entre muchos otros. Jankauskas es en la actualidad el seleccionador nacional lituano. El club de la capital jamás había alcanzado esta gloria que se alargó desde los años noventa hasta principios de siglo. Es ahí, en 2008, cuando cambió totalmente el rumbo de la entidad.

Los hinchas como único salvavidas

En 2008 la crisis golpeó a la gran mayoría de clubes lituanos, el Zalgiris no fue una excepción. Su presidente, Vadim Kastujev, dejó una deuda importante y salió del país rumbo a Rusia, allí fue arrestado. Los futbolistas llevaban meses sin cobrar y nadie se hacía cargo de la deuda, en 2009 no había el dinero suficiente para que jugaran en la primera división lituana. Así pues descendieron a segunda. Los hinchas del Zalgiris se movilizaron para que el club no desapareciera, realizaron campañas para recaudar dinero e incluso lo pusieron de su propio bolsillo. Sufrió pero pudo iniciar la temporada en el segundo escalón del fútbol lituano. El club pasó a denominarse VMFD Zalgiris, estaba compuesto por los mismos jugadores y empleados. No fue un año sencillo, terminó en penúltima posición pero debido a que otros equipos de primera habían desaparecido, y se necesitaba rellenar la tabla, volvió de nuevo a la máxima categoría. 

En su regreso a primera terminaron en tercera posición, de nuevo se estaban codeando con los rivales más fuertes, en aquel entonces era el Ekranas que llegó a vencer cinco ligas consecutivas. Tan solo dos años después de haber rozado la desaparición, el Zalgiris volvía a estar donde debía. Poco a poco fueron comiéndole el terreno al Ekranas, en 2012 les ganaron la copa y ya en 2013 volvieron a llevarse la A Lyga. Durante los siguientes cuatro años han sido los campeones de Lituania. Este hecho tiene un mérito terrible, pero también debemos decir que sus máximos rivales, Ekranas y FBK Kaunas, desaparecieron en 2014 y 2012 respectivamente. Si uno repasa la lista de los campeones de la primera división lituana desde 1990 se dará cuenta de que todos sus equipos ya no existen a excepción del Zalgiris y el Suduva, actual defensor del título. Esta es la triste realidad del fútbol lituano, la bancarrota se ha llevado a todos por delante excepto a unos hinchas del Zalgiris que tiraron de amor propio.