Rita Barberá y su clan ya no saben donde esconderse. Los últimos acontecimientos ocurridos en su tierra no deben estar agradándoles en exceso. Con la imagen de su partido por los suelos tras los innumerables casos de corrupción, nadie espera un resultado apabullante en las elecciones autonómicas del próximo año. Pero si se cumplen los pronósticos del sondeo realizado por Metroscopia para El País, la caída del PP sería histórica. Incluso permitiría formar un gobierno de izquierdas, pese a que los populares seguirían siendo la fuerza más votada. Y para más inri, ahora que ‘su’ Valencia parece que empieza a funcionar, resulta que casi todos los jugadores salidos de la cantera que acaban triunfando son de perfil izquierdo. ¡Ni en la peor de sus pesadillas!

El centro de formación valencianista se está especializando en sacar talentos que operan por el carril zurdo. Primero fue Jordi Alba. Luego Juan Bernat. Caminos paralelos. Empezaron como extremos y acabaron jugando como laterales por las necesidades del equipo. Destacaron en esa posición y dieron el salto a un grande, llenando las vacías (y sedientas) arcas del club. Por si esto fuera poco, en esos dos fichajes tuvo algo que ver Pep Guardiola (el de Santpedor fichó a Bernat y fue clave en el fichaje de Alba antes de dejar el Barcelona). Además, ambos han sido llamados por Vicente del Bosque para jugar en la Selección. El jugador del Barça es ya un fijo, mientras que el del Bayern jugó su primer partido con la absoluta ante Luxemburgo. Y no pudo tener mejor estreno: gol y victoria.

Deudas y oportunidades

Las urgencias económicas obligaron al Valencia a desprenderse de dos de sus futbolistas con mayor proyección. Pero el club se ha sabido reinventar y ha terminado por no notar en exceso la salida de sus dos laterales zurdos titulares. Ahora que ni el uno ni el otro corren por la banda izquierda de Mestalla, ha aparecido un nuevo producto de la cantera valencianista, José Luis Gayà. Y no se queda aquí la cosa, pues ya hay un serio candidato para el futuro que viene apuntando maneras en el filial, Salva Ruiz. Titular indiscutible en el Mestalla, el joven futbolista ha ido pasando por casi todas las categorías inferiores de España. ¿Quieren más? Apunten otro: Alejandro Grimaldo, el lateral del Barça B que últimamente se desenvuelve como interior, proviene de la escuela valencianista. Llamado por muchos a ser el sustituto de Alba en el Barça, se incorporó a los 12 años a la Masía directamente desde Paterna.

Ni Alba, ni Bernat ni Gayà lo tuvieron fácil en sus inicios en el primer equipo. A priori, todos empezaron siendo suplentes y contando poco para sus respectivos entrenadores. Alba y Bernat, además, partían como jugadores más ofensivos, acostumbrados a jugar en posiciones más avanzadas. Sin embargo, distintas circunstancias llevaron a que sus técnicos les utilizaran en el lateral. El periodista valenciano Vicent Chilet apunta que “todos sus entrenadores valoraron que eran jugadores más aprovechables como laterales por tener mayor recorrido”. Esto les proporcionaba, además, “un factor sorpresa en la incorporación al ataque que no se tiene como extremo, pues en esa posición la marca del defensa está más definida”. Y lo cierto es que no les ha ido nada mal en esta nueva demarcación.

También tuvo su importancia el factor suerte, lo que se conoce como estar en el lugar adecuado en el momento oportuno. Y es que el club nunca apostó por ellos decididamente desde el principio. Con la marcha de Alba al Barça, el Valencia buscó cubrir la posición con Aly Cissokho. Y fue el bajo rendimiento del francés lo que le proporcionó una oportunidad a Bernat. Y la salida de este al Bayern también propició el fichaje de Lucas Orbán. Eso sí, finalmente, han sido los canteranos quienes se han acabado adueñando de la banda izquierda.

“Gayà es un carrilero con recorrido, verticalidad y facilidad para marcar; un jugador disciplinado tácticamente y poderoso en la estrategia”, explica el periodista Vicent Chilet en Levante-EMV

A diferencia de sus predecesores, Gayà, la última joya de la cantera, subió al primer equipo ya como lateral. Advertido por el interés suscitado en equipos de la talla de Madrid y Barça, el club amplió su vinculación con el jugador hasta 2018. Chilet lo definió, en una pieza publicada en Levante-EMV, como “un carrilero con recorrido, verticalidad y facilidad para marcar”. Además, los técnicos de la escuela valencianista siempre han destacado su madurez, “lo que le convierte en un jugador disciplinado tácticamente, poderoso en la estrategia, y que suele elegir la opción más adecuada”.

Siempre han existido opciones para desbancar al Partido Popular de la Comunidad Valenciana, pero hasta ahora ninguna estrategia ha sido lo suficientemente acertada para romper la hegemonía de la derecha. Si un frente formado por el ascendente Compromís, el abracadabrante Podemos y los socialistas y ecosocialistas valencianos acabará desbancando a la casta azul lo dirá el tiempo. De lo que no cabe duda es que, a juzgar por la inagotable fuente de talento que brota del carril zurdo de Mestalla, la izquierda vuelve a estar de moda en Valencia. Dentro y fuera del césped.