Esta es la historia de un jugador olvidado, de un delantero que decidió alejarse del Viejo Continente para buscar nuevos retos más allá del Atlántico. Hace poco más de un año, Carlos Vela era uno de los baluartes de la Real Sociedad, pero tomó la decisión de partir hacia Estados Unidos con la idea de jugar más cerca de su país natal. De esta forma, una década después de marcharse a Europa con el objetivo de convertirse en un referente futbolístico para los mexicanos, decidió regresar a América tras un largo e intenso periplo por las grandes ligas europeas y apostar por el proyecto que le ofrecían desde Los Ángeles. En cierto modo, el cambio no le sentó mal, y es que a día de hoy puede presumir de ser el máximo anotador de la MLS durante la presente campaña, ya que cuenta con el mismo número de dianas que de partidos jugados (16). Es curioso, e incluso satírico, que un azteca lidere la tabla de goleadores en el país presidido por Donald Trump, pero esto a ‘Carlitos’ le es indiferente y sigue bailando sobre el balón mientras deja muestras de la clase que nunca ha perdido.

Ha pasado mucho tiempo desde que aquel joven mexicano llegó a la liga española en calidad de cedido desde el Arsenal. El club londinense captó al habilidoso extremo de Chivas de Guadalajara, pero su falta de minutos hizo que se tomara la decisión de cederlo a diferentes equipos. Tuvo un paso efímero por el Salamanca y el Celta, pero fue en Navarra, con la camiseta ‘rojilla’ de Osasuna, donde se ganaría un sitio en el mundo balompédico. No tardó mucho en dejar detalles de su pasmosa calidad mientras recorría la banda de El Sadar, pero fue en su posterior regreso a la península, esta vez enfundándose la elástica de la Real Sociedad, cuando se labró un nombre en el fútbol profesional. En poco tiempo se metió a la afición txuri urdin’ en el bolsillo, regalando goles y asistencias desde su primera temporada y convirtiéndose en el líder de un equipo que hacía apenas dos campañas estaba hundido en la segunda categoría del país. 

 

“Hay jugadores jóvenes que seguramente llegarán mejor al Mundial porque yo voy a tener 34 años y no veo un problema que yo no esté”

 

Su calidad y desborde por la banda derecha hizo de él un jugador muy cotizado, aunque en México se le había criticado duramente por alguna polémica que otra relacionada con su vida personal y su compromiso con la selección. Todo empezó a raíz de una fiesta nocturna con varios compañeros durante una concentración, es por ello que la Federación Mexicana de Fútbol decidió imponerle un castigo de seis meses sin vestir la ‘Tricolor’. Este hecho solo fue el principio de un largo sinfín de amores y desamores con el combinado nacional que aún perduran a día de hoy. “Hay jugadores jóvenes que seguramente llegarán mejor al Mundial porque yo voy a tener 34 años y no veo un problema que yo no esté”, estas fueron las palabras que pronunció hace tan solo unos días y ponían en tela de juicio su posible presencia en la próxima Copa del Mundo; no sería la primera vez que renuncia a enfundarse la zamarra mexicana.

Después de siete cursos enamorando a Anoeta a base de goles, e incluso clasificando al equipo para la Champions League en 2013, con un equipo plagado de grandes jugadores como Claudio Bravo o Antoine Griezmann, entre otros, decidió que había llegado el momento de poner punto y final a su andadura por Europa. Los Ángeles FC le ofreció un buen contrato y un rol de protagonista en la recién fundada franquicia. Sumándole a esto último el hecho de la proximidad con su México natal, era difícil rechazar la propuesta llegada desde el oeste de Estados Unidos. Así pues, hizo las maletas y puso rumbo hacia Norteamérica para darle inicio a un nuevo reto en su trayectoria profesional, dejando atrás una Guipúzcoa que siempre le recordará como un jugador muy especial.

Nada más iniciar su trayecto por tierras californianas ya dejó patente su versatilidad y enorme técnica en múltiples detalles que pronto maravillaron a los seguidores de la recién surgida entidad. Con 14 goles y diez asistencias colaboró para que el recién fundado club quedara en tercer lugar en la competición de la conferencia oeste el año de su debut en la MLS, una liga que poco a poco va apostando cada vez más por un talento joven pero contrastado, dejando de lado la idea preexistente de rescatar a viejas glorias del fútbol europeo y apostando por jugadores pretreintañeros como Giovinco o los hermanos Jonathan y Giovanni dos Santos que aterrizaron en América con mucha carrera aún por delante. Si la primera temporada del cancunense ya fue un tremendo éxito cosechando esa tercera plaza, la presente campaña no tiene nada que envidiarle a la pasada. El equipo angelino va primero con un considerable margen de puntos sobre el segundo clasificado y tan solo ha salido derrotado una vez tras 16 jornadas. Este logro, en gran medida, es gracias a la aportación ofensiva que ofrece al equipo el mexicano. Con 30 años a sus espaldas es el capitán y líder de la plantilla. Parecía una suma decente los tantos obtenidos durante el año pasado, pero esta campaña está rompiendo moldes y ya ha sido capaz de marcar 16 dianas, pulverizando en apenas dos meses sus registros anteriores. Va a gol por partido, su instinto se ha vuelto insaciable y ha catapultado a Los Ángeles hacia el estrellato, puesto que sus cifras goleadoras suponen un 41% del total del equipo; una pasada.

Aún quedan muchos encuentros para que finalice la fase regular del torneo, pero el equipo comandado por Carlos Vela está como un tiro y ha puesto la directa hacia su primer título. Parece ser que, contra todo pronóstico, el mexicano ha encontrado su lugar y ha sido capaz de demostrar al mundo la clase que siempre ha atesorado. Todos conocíamos sus virtudes y sus defectos. Hemos sido testigos de un jugador especial que parecía que se iba a comer el mundo y acabaría explotando tarde o temprano para convertirse en una de las estrellas del planeta futbolístico. Nunca llegó ese momento que todos esperábamos con ansia, aunque su paso por Anoeta no defraudó ni dejó a nadie indiferente. El talento estaba allí e iba saliendo en pequeñas dosis que le ayudaron a convertirle en una leyenda donostiarra, pero el nivel que ha alcanzado lejos de Europa ha sido el más alto que ha mostrado en toda su carrera. Todos nos enorgullecemos de apreciar la brillante calidad que tiene el azteca, aunque sea lejos de aquí, y esperamos que dure mucho más y sigan llegando buenas noticias desde Los Ángeles. Este, por fin, es el verdadero Carlos Vela que todos sabíamos que aguardaba en su interior.