Qué jodido es pasar página y cambiar de ciclo. En Múnich ya sabían desde hace varias temporadas que este momento iba a llegar, que tendrían que mirar a la cara a esos jugadores que tantas noches de gloria les dieron y decirles que la historia se ha terminado. Muchas gracias y adiós. No hay más. Lo fácil es cambiar las cosas mientras un equipo no gana nada, tras una importante hostia llegan las ideas de lucidez. Lo difícil es sustituir a tus futbolistas mientras desde 2013 ganas la Bundesliga cada año incluso en los años donde haces méritos suficientes para que la gane otro, véase el caso de este curso. Es cierto que en Europa las cosas han cambiado y que el Bayern ya no mete tanto miedo, el mercado actual ha variado y parece que por fin el club bávaro se ha puesto las pilas y está dispuesto a sacar a relucir la billetera.

Europa ha cambiado

No sería justo tachar de fracaso las últimas temporadas del Bayern en Europa, porque no lo son, aunque ya sabéis que estamos instalados en el triunfo/fracaso en base a levantar un título. Es triste pero es en lo que estamos a día de hoy instaurados. En 2013 el conjunto bávaro salió campeón de Europa y desde entonces en las siguientes seis temporadas ha llegado en cuatro ocasiones hasta las semifinales. Cuando era evidente que había varios jugadores que ya no estaban para muchos días grandes, el Bayern ahí seguía. De hecho, el curso pasado no anduvo lejos de eliminar al Real Madrid. Porque ante todo son ganadores, no hay más.

Este curso sí que se ha visto al equipo alemán lejos de la élite del continente. Aun así, y pese a caer en octavos, lograron empatar 0-0 en Anfield. El Bayern ha mantenido durante décadas la misma política de fichajes: fichar a lo mejor de Alemania y no efectuar grandes traspasos. Hasta el anuncio de la llegada de Lucas Hernández, por el que han soltado 80 ‘kilos’, el fichaje más caro en la historia del club era Tolisso por que el que pagaron 41 millones al OL. Hoy en día esa cantidad es lo que vale cualquier medianía, ya ni hablamos de los mejores futbolistas por los que de partida piden cerca de 100 millones. El Bayern ha estado tiempo sin entrar en esa pelea pero parece que ya ha logrado meterse de lleno; hasta ahora la diferencia con los clubes ingleses, PSG, Juventus, Real Madrid o Barcelona era enorme.

Vacas sagradas

Comentábamos este punto en la introducción, la tarea más complicada de su dirección deportiva es ir diciéndoles adiós a sus futbolistas más veteranos y que tanto les han dado. Su columna vertebral está cercana o pasan ya de la treintena: Neuer (33), Hummels (30), Boateng (30), Javi Martínez (30), Thiago (28), Ribèry (36), Robben (35), Müller (29) y Lewandowski (30). Partimos de la base que casi cualquier jugador que firme por el Bayern será peor o no alcanzará los logros de este grupo, porque su trayectoria tanto en Alemania como en Europa ha sido hegemónica. Lo que sí es cierto es que para competir por la Bundesliga están, pero otra cosa es en Europa donde han dejado muestras de que ya no dan mucho más de sí, como es lógico. La reestructuración no será fácil, sobre todo porque los bávaros necesitan fichar mucho y sobre todo acertar de cara a volver a competir con la élite.

Relevo generacional

El Bayern ya se está moviendo en este aspecto y de cara al curso que viene ya tiene anunciadas las llegadas de Lucas (23 años, 80M), Pavard (23 años, 35M) y Arp (19 años, 3M). Este último, el delantero del Hamburgo, podría llegar la próxima temporada o ya para la 2020/2021. Así pues, los bávaros ya han cerrado su línea defensiva a los que se sumarán Süle, Alaba y está por ver qué sucede con Kimmich, si con la llegada de Pavard vuelve al centro del campo o continúa instaurado en el lateral derecho. Lo que está claro es que Hummels y Boateng ya tienen sus dos sustitutos a largo plazo, se han movido rápido y bien.

En el centro del campo algo tendrán que fichar ya que hay demasiadas dudas. Thiago no termina de romper, Renato Sanches parece haberse quedado estancado y James tiene el futuro en el aire. Tolisso y Goretzka sí parecen dos buenas apuestas aunque es evidente que ahí también moverán ficha, lo normal sería que Havertz o cualquier otro talento alemán llegue al Bayern modo aspiradora, como han hecho toda la vida. En las bandas sí parece que el relevo ya esté listo. Coman y Gnabry, sumados a Alphonso Davies, sí parecen estar listos para ser los relevos generacionales de Robben y Ribèry. En la delantera el problema es mayor, ya que Müller y Lewandowski no están ya para muchas historias, sobre todo el alemán, el cual lleva varios cursos a un nivel irreconocible. Ahí tienen que fichar a un nueve de nivel, ya que Arp pinta genial pero aún necesita años.