Son días y noches de Sudores fríos recorriendo pecho y espalda, como cantan Natos, Waor y Recycled J en Hijos de la Ruina Vol. 3, con cuatro equipos, el Leganés, el Almería, el Girona y el Rayo Vallecano, en el punto medio entre lo que han sido y lo que serán; a las puertas del cielo. El play-off de ascenso arranca este miércoles; con el Sporting de Gijón como principal ausente, tras 40 jornadas en las plazas de play-off, las 40 primeras, y apenas dos fuera de ellas, las dos últimas, y con el encargo de dirimir el equipo que acompañará al Espanyol, flamante campeón de Segunda, y al Mallorca, segundo clasificado, a la máxima categoría del fútbol español.

La eliminatoria entre el Almería, cuarto en la liga regular (73), y el Girona, quinto (71), abrió el telón este miércoles en Montilivi con una incontestable goleada local por 3-0 ante un Almería asfixiado e irreconocible y terminará el sábado en el Estadio de los Juegos del Mediterráneo; mientras que la semifinal entre el Leganés, tercero (73), y el Rayo, sexto (67), empezará el jueves en Vallecas y acabará el domingo en Butarque. La final se jugará entre los domingos 13 y 20 de junio, y en ninguna de las tres eliminatorias habrá tandas de penaltis: en caso de empate al final de la prórroga, si esta es necesaria, la clasificación en la liga regular determinará el ganador de la eliminatoria. Como enfatizan Natos, Waor y Recycled J en Sudores fríos, esta ya es “la última vuelta. Y no hay safety car. “¡Acelera, puto!”, apostilla Recycled J.

Leganés

La tercera plaza del Leganés en la liga regular le otorga, a priori, al menos a nivel clasificatorio, la etiqueta de favorito en esta promoción de ascenso, pero el cuadro ‘pepinero’ deberá rebelarse contra la historia para hacer efectivo este favoritismo, para trasladarlo al verde. Porque en lo que va de siglo nunca han regresado a Primera los tres equipos descendidos a Segunda en la campaña anterior –el máximo son dos: el Betis y el Sevilla en la 2000-01 y el Getafe y el Levante en la 2016-17–, y, además, solo tres terceros clasificados han acabado imponiéndose en los diez play-off jugados desde que se instauró este formato, al inicio del curso 2010-11 (el Valladolid en la 2011-12, el Almería en la 2012-13 y el Getafe, en la 2016-17). En las tres últimas promociones el boleto ganador ha sido para dos quintos (el Valladolid en la 2017-18 y el Mallorca en la 2018-19) y para un sexto (el Elche, en la 2019-20), en una inequívoca muestra de que de cara al play-off quizás importa más cómo se llega a ellos que los números globales de la temporada.

Pero en este sentido el Leganés también tiene argumentos para creer, ya que el domingo despidió la liga regular con un 0-5 en Zaragoza tan incontestable como esperanzador e ilusionante. El equipo de Asier Garitano apenas ha encajado una derrota en los últimos diez partidos, ante el Espanyol (2-1), y ahora suma ocho partidos seguidos invicto, con cuatro triunfos y cuatro empates. En los últimos cuatro partidos ha hecho nueve goles y no ha encajado ni uno, ratificándose como la mejor defensa de las cuatro que participan en el play-off. El equipo madrileño ha acabado lejos de los 28 tantos en contra del Espanyol, el Mallorca y el Sporting, pero, con 32, también vence al Girona (36) y al Almería y al Rayo (40) en esta estadística. Los números defensivos del Leganés son aún mejores si solo se estudian los partidos como local, ya que en 21 partidos en Butarque Iván Cuéllar, Asier Riesgo y Diego Conde tan solo han tenido que recoger el balón de sus redes en 12 ocasiones. El Leganés es, además, uno de los mejores locales de la categoría, empatado a 48 puntos y a 15 victorias en 21 partidos con el Espanyol; en un dato que puede ser determinante en esta promoción ya que tanto la eliminatoria de semifinales contra el Rayo como una hipotética final se decidirán en Butarque.

Sabin Merino, con nueve dianas, ha sido el máximo artillero de un equipo en el que hasta nueve jugadores han terminado con tres goles o más: junto a Merino, José Arnáiz (6), el joven Miguel de la Fuente, Borja Bastón y Juan Muñoz (5), el suizo Kevin Bua y Rubén Pardo (4) y Javi Hernández y Rober Ibáñez (3). Además de los citados, también han destacado Sergi Palencia y Rubén Pérez, los dos jugadores del equipo con más minutos en sus piernas, y el tercer máximo recuperador del campeonato en el caso del centrocampista sevillano (248), y, desde el área técnica, un Asier Garitano que ha aumentado la competitividad y ha multiplicado el hambre y las posibilidades del equipo, sumando cinco puntos más que su antecesor, Josep Lluís Martí, en los mismos 21 partidos (34 por 39). Garitano, el técnico del último ascenso del Leganés a Segunda (2013-14) y del último –y primero y único– ascenso a Primera División (15-16), redebutó como técnico ‘pepinero’ encadenando cinco victorias y ahora afronta la promoción con la ambición de regalarle a Butarque la que sería su quinta temporada en Primera. Al Lega, de momento, además de la clasificación, también le sonríen y le colocan como favorito los partidos de la liga regular contra los otros tres equipos que compiten en el play-off, ya que sumó un triunfo y un empate contra el Rayo y contra el Almería y contra el Girona remontó el 0-1 de la primera vuelta con un 0-2 en Montilivi.

Almería

El Almería, con uno de los proyectos más ambiciosos y una de las plantillas más caras y potentes de la categoría de plata, comenzó la temporada encajando tres derrotas en sus cuatro primeros partidos, pero pronto despertó. En los 15 encuentros siguientes, hasta cerrar el año perdiendo en Cornellà (2-1), celebró once victorias y apenas encajó dos derrotas, firmando una racha que le ha permitido pelear de tú a tú durante muchas jornadas contra el Espanyol y el Mallorca, e incluso llegar a ser una alternativa a tener en cuenta para las dos primeras posiciones y el ascenso directo, pero de repente, en la segunda vuelta, el equipo indálico se desmayó y perdió velocidad, sobre todo entre las jornadas 33 y 37. La racha de cinco partidos sin vencer se llevó por delante al portugués José Gomes, originó un sinfín de polémicas en el equipo y acabó propiciando la llegada al Estadio de los Juegos del Mediterráneo de Rubi, que ha conseguido tres victorias en los seis partidos dirigiros hasta la fecha.

Dos de estas tres victorias han llegado en los dos últimos partidos de la liga regular y han permitido acabar con buen sabor de boca y afrontar con ilusión el play-off. Para soñar, Almería se aferra a los muchos quilates de su plantilla, empezando por la parcela ofensiva. El nigeriano Umar Sadiq, fichado en verano del Partizan serbio a cambio de seis millones de euros, tenía la complicada tarea de hacer olvidar a Darwin Núñez, traspasado al Benfica por unos 25 ‘kilos’, pero lo ha conseguido con creces, superando los 16 tantos del uruguayo con su potencia y con 20 goles. Solo Raúl de Tomás (23) y Uroš Đurđević (20) han visto portería en más ocasiones. Sadiq ha celebrado casi una tercera aparte de los 61 goles del Almería, el segundo equipo que ha hecho más goles de la categoría, muy por delante del Mallorca (54) , el Rayo (52), el Leganés (51) y el Girona (47). Solo el Espanyol (71) ha anotado más tantos que los almerienses, que también han terminado solo por detrás de los ‘pericos’ en la clasificación de mejores visitantes. Ningún equipo ha logrado más triunfos a domicilio que el Almería (11). También ha superado la decena de goles José Corpas, con 12, y el tercer cajón del podio de máximos artilleros almerienses lo han compartido, con cuatro, José Carlos Lazo, Ager Aketxe y el joven y prometedor Largie Ramazani, cedido en Almería por el Manchester United.

Los precedentes de esta temporada, antes del partido de ida, hacían favorito al Almería en la eliminatoria contra el Girona, aunque más por el resultado final que por las sensaciones, ya que en la ida, en Andalucía, el Girona arañó un empate que supo a victoria tras acabar el partido con ocho jugadores (0-0) y en la vuelta, ya en Montilivi, el gol de Sadiq (0-1) le dio los tres puntos a los almerienses. Con todo, dolorosamente sabedor de que hace ya seis cursos que no pisa los mejores teatros del país, desde un 2015 que ya aparece demasiado lejano, prehistórico, el Almería encara las semifinales con la necesidad, casi con la obligación, de vengarse de la eliminación de la temporada pasada, cuando el Girona se clasificó para la final del play-off tras dejar a un gris cuadro indálico en la cuneta con un 1-0 en Montilivi y un 1-2 en el Estadio de los Juegos del Mediterráneo.

Girona

Som tossuts (“Somos tozudos”) es el lema escogido de cara a este play-off por el Girona, que jugará su quinta promoción de ascenso a Primera. Nadie la ha disputado más veces que el Girona, que, sin embargo, conquistó su único ascenso de la historia subiendo de manera directa al acabar segundo (2016-17) y que desde 2014 ha luchado cada año por subir a Primera o, directamente, ha competido en ella. En el play-off, han caído una vez en semifinales y tres en la final, como hace justo un curso: de la manera más cruel imaginable y a manos del Elche y de Pere Milla. En su primer play-off, el Girona, entonces dirigido por Rubi, hincó la rodilla en la final ante el mismo Almería al que se enfrentará este miércoles en Montilivi y este sábado en suelo andaluz.

La herida del 23 de agosto del año pasado, la del doloroso e inesperado descenso a Segunda y todas las otras que ha tenido que sufrir el Girona en los últimos años se cerrarían logrando este ascenso, al que muchos ya habían desistido por la irregularidad que atormentó al equipo en la primera mitad de temporada. El conjunto catalán inició el curso, apenas un mes después de perder ante el Elche, sin tiempo para prepararse ni en los despachos ni en el césped y tuvo que aferrarse al orgull gironí para sacar adelante una situación más que delicada y partidos a los que se presentó con solo 14 jugadores del primer equipo y con un sinfín de canteranos, como el mediocentro Ramon Terrats o el central Arnau Martínez, titular indiscutible e inamovible en estos últimos 12 partidos pese a contar solo 18 años de edad. Peleado con todo y con todos, el equipo ya había visto ocho cartulinas rojas en las primeras 12 jornadas y, lastrado por la baja de Cristhian Stuani, su bandera, y de tantas otras piezas clave, terminó la primera vuelta octavo, con 30 puntos, a seis del sexto, el Sporting. Y con apenas 16 goles a favor en 21 partidos, solo por encima del Alcorcón (13) y el Albacete (17) en esta estadística. Tras sumar tres partidos sin ganar, al final de la 29ª jornada el equipo incluso cayó a la undécima plaza, a siete puntos del Rayo, sexto, a 12 del Sporting, quinto, a 14 del Leganés, cuarto, y a 16 del Espanyol, tercero con un punto menos que el Almería, y cuando, en la siguiente jornada, la 30ª, el equipo perdía por 1-0 en Las Palmas al descanso en la zona noble de Montilivi ya se buscaban sustitutos para Francisco. Pero el conjunto de Montilivi remontó (1-2) con goles de Mamadou Sylla y el joven lateral ‘citizen‘ Yan Couto, una de las caras de la mejoría gerundense, y empezó a mirar hace arriba y a encadenar victorias. Mientras todos los rivales en la pelea por el play-off temblaban, el Girona alcanzó su clímax con las siete victorias encadenadas entre las jornadas 35 y 41, con una racha que no se veía desde la temporada 1988-89, cuando el equipo aún competía en Tercera, lejos de los lujos actuales.

El Girona, el único equipo de la categoría que ha sido capaz de derrotar al Espanyol en los dos partidos de la liga regular, apenas ha encajado dos derrotas en los últimos 18 partidos –en Vallecas y contra el Almería– y ha terminado el torneo logrando 22 puntos de los últimos 24, siendo el mejor equipo de la segunda vuelta. El crecimiento ha sido tal que se clasificó para el play-off con un duelo de antelación e incluso tuvo opciones de acabar tercero hasta la última fecha. Juan Carlos Martín apenas ha encajado dos goles en los últimos nueve partidos, en una prueba inequívoca de la fiabilidad defensiva del cuadro catalán, mientras que el equipo, muy peligroso en las jugadas de estrategia, ya suma 15 partidos seguidos viendo portería, creciendo hasta los 31 goles en esta segunda vuelta, por los 16 de la primera. El Girona no llegaba a los 15 goleadores diferentes desde la temporada del ascenso, y de entre estos 15 nombres los que encabezan la lista son los de Cristhian Stuani, que ha hecho ocho de sus diez goles en esta segunda mitad del torneo, y Mamadou Sylla. Por detrás, Bárcenas ha anotado cuatro y Monchu, Samu Sáiz y Enric Franquesa han aportado tres por barba a la cuenta de un Girona que encara esta promoción con una plantilla con menos nombres que el año pasado, pero con mucha más hambre y, sobre todo, con muchas más certezas, siendo más equipo. La plantilla apenas ha celebrado cuatro victorias en 17 enfrentamientos oficiales contra el Almería, pero las tres han sido con Francisco, el corazón de Montilivi.

Rayo Vallecano

El Rayo buscará convertir el hecho de haber subido al tren con el último billete en una ventaja. En la segunda semifinal, la presión y el favoritismo son para el Leganés, con menos historia, pero con mucho más presupuesto, pero el cuadro vallecano quiere seguir los pasos del Elche, que la temporada pasada, partiendo como tapado, conquistó el ascenso tras sorprender al Zaragoza primero y al Girona, el gran favorito, después, en la final. El equipo de Andoni Iraola incluso pudo quedarse sin play-off en la última fecha de la liga regular al perder ante un necesitado Lugo (0-1), pero el Sporting, que de ganar les hubiera arrebatado la sexta plaza a los madrileños, cayó con estrépito en casa ante el Almería (0-2).

La citada derrota ante el Lugo rompió una racha de tres ilusionantes victorias del Rayo. Tres triunfos que le devolvieron el pulso al equipo y la vida al propio Iraola, después de una mala racha de tres puntos de 15 posibles que hizo que el equipo cayera de la sexta plaza que ha ocupado en 15 de las 21 jornadas de esta segunda vuelta, mucho más regular en cuanto a lo clasificatorio en clave vallecana que la primera. Recuperado de la angustia y los temblores de la última jornada de la liga, ahora, el Rayo afronta la promoción con mucho, muchísimo, que ganar y poco que perder, sabiendo que los tres equipos que tiene por encima están mucho más obligados a subir, y con Isi Palazón como máximo goleador, con nueve dianas. Le siguen Antoñín (6), Bebé, Yacine Qasmi, Andrés Martín y Óscar Trejo (4) y Santi Comesaña y José Pozo (3), en un equipo que, al igual que el Leganés, su rival en esta primera eliminatoria, no cuenta con ningún futbolista con dobles dígitos anotadores, mientras que Álvaro García ha sido el segundo máximo asistente de la competición con nueve pases de gol, solo superado por el ex del Rayo Adrián Embarba (14). García ha sido, además, el segundo jugador del Rayo con más minutos acumulados, solo por detrás del central Alejandro Catena, autor de dos goles.

 


SUSCRÍBETE A LA REVISTA PANENKA


Fotografías de Imago.