Hoy en día, en un mundo en el que Internet te ofrece las herramientas y las facilidades para comprobar y certificar diferentes contenidos, también es usual, en este mar de información, encontrar fake news, bulos o estafas. Todos, en algún momento de nuestra navegación, hemos sido tentados de clicar en alguna publicidad engañosa. Los equipos de fútbol no suelen ser una excepción y, seguramente, ojeadores de los distintos clubes deben cerciorarse de la autenticidad de jóvenes jugadores y estrellas emergentes. Pues bien, hay otros, en cambio, que han sido víctimas de uno de los mayores fraudes que el fútbol haya podido presenciar. Un ‘jugador’ que no llegó a tener ni un solo minuto en los cuatro equipos en los que estuvo. Engañó a todos y cada uno de ellos hasta que la justicia danesa le detuvo por estafa, robo y agresión. Esta es la crónica de un fraude anunciado que nadie supo ver. Y su protagonista es Bernio Verhagen.

En los archivos de la Real Asociación Neerlandesa de Fútbol (KNVB) existen registros de este peculiar jugador. Bernio Verhagen había jugado en la cantera del Willem II y en otros clubes amateur. Su siguiente paso fue del todo extraño ya que fichó por el Dinamo Auto FC de un país que no es país, Transnistria. Esta pequeña nación, de unos 500.000 habitantes, no ha sido reconocida por las Naciones Unidas y se encuentra en medio de la frontera entre Moldavia y Ucrania. El Dinamo Auto tampoco es un equipo cualquiera ya que ni siquiera es un club profesional y, como es de esperar, no cuenta con un estadio propio. Verhagen pasó unos meses aquí (quién sabe por qué) y se mudó a Ciudad del Cabo para empezar una andadura de mentiras y nada de fútbol.

El Cape Town City FC, un equipo profesional, anunció en Twitter su flamante nuevo fichaje. Bernio Verhagen, un extremo derecho que había sido recomendado por un representante del equipo, aunque este desconociera el nombre jugador. ¿Alguna investigación para conocer de cerca a este nuevo futbolista? No, para nada. Solo se quedaría un mes en Sudáfrica con la excusa de que quería volver a Europa. Lo que la directiva sudafricana no se esperaba era que Bernio Verhagen fichara por el Audax Italiano de Chile, un equipo que militaba en la primera división del país. Duraría un par de meses ahí y abandonó el club, como de costumbre, con cero minutos jugados.

 

¿Qué es lo que provoca a un equipo serio fichar a este tipo de jugador?

 

De Chile pasaría a jugar al Viborg FF, un equipo de la primera división de Dinamarca que incluso había ganado una copa danesa en el año 2000. Un club que tiene un título en sus vitrinas y que se encuentra en la parte alta de la tabla ficha a un total desconocido, sin ninguna experiencia en campos de fútbol, que ha pasado por tres países diferentes y en ninguno se ha quedado más de seis meses. ¿Qué es lo que provoca a un equipo serio fichar a este tipo de jugador? Ahora entramos en el fraude.

El periodista Sam van Raalte, de la revista Vice, comenzó a destapar diferentes mentiras que relacionaban a Bernio con el Copenhagen, el Næstved y el Randers. Los tres clubes desmintieron tales afirmaciones y negaban conocer a este futbolista. Mientras sucedía esto, su propio club salió al paso afirmando que le habían contratado a través de una empresa de representación llamada Stellar Group. Esta agencia es bastante conocida por representar a jugadores de talla mundial como Gareth Bale. Las comunicaciones entre club y agencia se realizaron a través de email, documentos y llamadas telefónicas con personas que decían trabajar para Stellar Group. ¡Fraude! La directiva descubrió que las direcciones de correo electrónico eran ‘.co’ en vez de ser ‘.co.uk’, siendo esta última la verdadera. Su llegada a Dinamarca no pudo tener peor inicio al publicarse una serie de videos en la red social Instagram en la que su novia acusaba a Bernio de haberla secuestrado y escupido en la cara. Actualmente está encarcelado por fraude, robo y agresión.

Quizás lo más sorprendente de esta historia es que había indicios de que era un fraude o al menos de que algo no cuadraba. Tres equipos habían contratado sus servicios y en ninguno llegó a debutar. Preguntas acerca de su representante no obtenían respuesta y su marcha del Audax se consumó de forma precipitada. Bernio, ya en Dinamarca, acusó a sus compañeros y al cuerpo técnico de racismo, como forma de justificar su marcha. El club negó tales afirmaciones y prefirió no realizar ningún comentario al respecto. Nadie negó nada, nadie dudó de nadie y Bernio siguió usando esa situación a su favor. Al final le pillaron porque se pilla antes a un mentiroso que a un cojo. Y, si me lo permiten, Bernio era las dos cosas.

 


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