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A la salida de un córner

La Asociación Canadiense de Fútbol, que durante este verano acogerá el Mundial de fútbol femenino, no presume de tener una de las mejores selecciones

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Helen tiene 44 años. La radio, la televisión y la producción de programas audiovisuales centran su vida laboral. Durante años ha trabajado como periodista, presentadora y locutora en diversos programas emitidos en Estados Unidos y Canadá, su tierra natal. Todos ellos de temática centrada en el soccer, la enfermiza pasión de Helen Stoumbos y la razón por la que en 1999 empezó a colaborar en emisiones deportivas. Aquel año, Helen se rompió la rodilla y, llegando a la treintena, decidió poner punto y final a su carrera como futbolista para continuar vinculada al deporte a través de cámaras y micrófonos. Casi 16 años después de colgar las botas y habiéndose convertido en una reconocida comunicadora, Stoumbos aun conserva un sitio especial en la historia del fútbol canadiense; siempre será la primera jugadora –mujer o hombre– en marcar un gol para Canadá en un Mundial.

La selección masculina de fútbol canadiense jugó su única Copa del Mundo en 1986, en la que durante la primera fase no fue capaz de sumar ningún punto ni de marcar un solo gol. Desde aquel certamen disputado en México, y teniendo en cuenta que la selección no ha vuelto a clasificarse, la esperanza de hacer algo importante a nivel internacional recae en el grupo de féminas. Ellas, de la mano de Helen Stoumbos, empezaron a escribir la historia una tarde de junio de 1995, en Suecia. El combinado de Inglaterra les había endosado un rápido 3-0 que prácticamente decidía la cita cuando Helen se dispuso a lanzar un córner. Le pegó de tal manera que entró directo, dotado del efecto necesario y rozando el segundo palo. Les rouges se metían de nuevo en el partido (que terminarían 3-2) y convertían aquel gol en un momento recordado por todos en la historia del  soccer estatal.

Helen StoumbosEse fue el primer partido del primer Mundial que disputó la selección femenina Canadá y desde entonces no ha habido año que las chicas faltaran a la cita. Para Helen, sin embargo, fue la primera y última ocasión que tuvo para defender a su país con las botas puestas. Justo antes de llevarse a cabo la Copa Mundial de 1999, aquella ilusión se interpuso en su carrera, dándola por concluida mucho antes de lo que cualquiera hubiera deseado.

Ante este final prematuro la jugadora empezó una potentísima trayectoria como locutora de radio y presentadora de televisión en programas sobre fútbol nacional e internacional. Colaboró como comentarista en difusiones de la cadena canadiense Sportsnet y presentó “We live Soccer”, elaborando documentales sobre el fútbol en toda América.  Más tarde pasó a ser miembro de la dirección de la productora Gleam Media y presentó públicamente un libro del cual es la coautora llamado Fútbol Femenino: El juego apasionado. Todo ello, siendo una de las únicas mujeres que, gracias a su histórico tanto olímpico, tiene un puesto reservado en el Salón de la Fama del Fútbol Canadiense.