Este martes 14 de junio de 2022 se vivió en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas una fecha histórica en el camino hacia la igualdad definitiva en el fútbol nacional. Pese a que todavía queda un largo trayecto, el acuerdo firmado entre la Federación española, encabezada por el presidente Luis Rubiales, y la selección femenina, liderada por la capitana Irene Paredes, es un paso más, necesario, obligatorio, para equilibrar y reconocer el trabajo de las mujeres futbolistas que visten la ‘Roja’ al de sus homólogos masculinos.

A partir de ahora, y después de más de un año de negociaciones entre el organismo federativo y las jugadoras de la selección, apoyadas por FutPro y la abogada especializada en derecho deportivo Reyes Bellver, se inicia un acuerdo que tendrá vigencia hasta 2027. En él, se igualan las condiciones económicas que reciben hombres y mujeres de las selecciones absolutas en las concentraciones. También hay una mejora sustancial en el apartado de desplazamientos, viajes y en el reparto de premios, donde masculino y femenino se llevarán el mismo porcentaje del dinero que repartan la UEFA y la FIFA, pese a que las diferencias de remuneración entre las competiciones masculinas y femeninas siguen siendo abultadas. Además, los derechos de imagen de las futbolistas se suman también al cambio; un porcentaje de los acuerdos de patrocinio de la selección femenina será para las jugadoras de la ‘Roja’.

La capitana Irene Paredes, en el acto junto a las otras portadoras del brazalete Alexia Putellas y Patri Guijarro, señaló el día como “histórico”. “En nombre de todas las jugadoras, quería agradecer a la Federación por poder llegar a un acuerdo tan relevante, y demostrar con hechos su interés de seguir empujando a nuestra selección absoluta”, continuó, antes de remarcar que irán “a Inglaterra [sede de la Euro 2022] a darlo todo. Seguiremos dejándonos la vida por esta camiseta”.

 

España ya está entre la decena de países donde el fútbol, por fin, empieza a convertirse en un lugar justo, equitativo, en el que no existe un género a la hora de darle una patada al balón

 

Así, con este acuerdo, la RFEF se suma a otras federaciones de fútbol que, en los últimos años, han apostado por este cambio, por esta igualdad, por un fútbol sin géneros. Todo arrancó con Noruega en 2017. Poco después de que la nórdica Ada Hegerberg, una de las mejores futbolistas del planeta y Balón de oro en 2018, se plantase y decidiera no acudir más a las convocatorias de las ‘Vikingas’ hasta que no se igualaran los salarios de las selecciones masculinas y femeninas de su país.

Tras Noruega, vinieron otras. Las federaciones de Estados Unidos, Finlandia, Suecia, Australia, Inglaterra, Irlanda, Dinamarca, Nueva Zelanda, Países Bajos y Brasil ya han adoptado medidas y cerrado acuerdos para igualar o equilibrar las primas y los salarios de los y las futbolistas que acudan a representar a la selección nacional. Canadá, por su parte, sigue en la lucha por lograrlo, incluso con una huelga del equipo masculino que provocó la suspensión de un partido amistoso contra Panamá. Y España ya está entre esta decena de países donde el fútbol, por fin, empieza a convertirse en un lugar justo, equitativo, en el que no existe un género a la hora de darle una patada al balón.

 


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Fotografía de portada: rfef.es