Tranquilo, reflexivo y pausado. Así es Javi Gracia, un entrenador que ha demostrado que esas dotes pueden funcionar en competiciones tan exigentes como la liga española o la Premier League. Hace un tiempo, cuando llevaba las riendas del Watford, charlamos con el pamplonica sobre su visión sobre el fútbol y los aprendizajes que le ha reportado su carrera. Ahora que estrena nuevo proyecto en el Valencia, resulta pertinente recuperar algunas de aquellas reflexiones.


 

En España se idealiza mucho siempre al fútbol inglés por todo lo que le envuelve. ¿Están tan por delante? ¿Se trabaja mejor ahí?

Es diferente pero yo intento disfrutar de cada experiencia, tanto en España como en Inglaterra. Es una liga muy bien organizada y el ambiente en los campos te contagia; te hace disfrutarlo de otra manera. En el día a día hay muchísima tranquilidad para trabajar porque en los centros de entrenamiento normalmente no entra nadie. Solo entran los trabajadores y no hay posibilidad de encontrarte con los medios. Es diferente. ¿Mejor? ¿Peor? Eso depende de cada uno pero yo trato de disfrutar de cada situación.

Siempre ha existido un vínculo fuerte entre el Pais Vasco-Navarra y el Reino Unido. En lo futbolístico, ese juego señorial y de brega se aprecia mucho en el norte, y muchos jugadores de la zona han acabado jugando ahí como Xabi Alonso, Arteta, Llorente, Mendieta…  ¿Crees que hay una conexión especial?

Yo recuerdo mucho cuando vinieron jugadores a Osasuna como Robinson o Sammy Lee y te chocaba un poco verles ahí y que se adaptaran tan bien. Puede ser que hubiera similitudes en el tipo de juego de los equipos del norte y los de aquí pero hoy en día está todo muy globalizado en la Premier, con jugadores y entrenadores de todo el mundo. Incluso en los equipos que me comentas, salvo el Athletic, ves a jugadores de toda España y el mundo. Ahora no veo esa conexión particular pero en algún momento sí que existieron esas similitudes por ese estilo más directo y luchador.

Me imagino que como entrenador es un reto apasionante enfrentarse regularmente a Guardiola, Klopp, Mourinho, Sarri…

Sin duda. En ese sentido la Premier es una liga súper exigente. Cada semana es muy dura para preparar bien los partidos pero al final yo creo que los verdaderos protagonistas son los jugadores. Aun así, en tu parcela tienes que intentar estar a la altura y tratar de ayudar a los jugadores para que se sientan dominantes en el campo ante equipos con grandes jugadores y grandes entrenadores.

Aunque digas que los protagonistas son los jugadores, ¿a ti te supone una preparación distinta enfrentarte a un técnico como Guardiola, por ejemplo, que introduce constantes novedades y que puede llegar a ser difícil de predecir qué te va a plantear?

La preparación es en base a lo que tú conoces de ese equipo. Un equipo siempre va a poder hacer algo diferente cuando se enfrente a ti y te puede sorprender a nivel táctico o a balón parado. Cuando preparas un partido, tratas de analizar lo que viene haciendo ese equipo y su comportamiento más habitual. El tema es que no te sorprenda haciendo cosas que ya ha hecho. La preparación es la misma para cada equipo en ese sentido. Por eso tenemos un cuerpo técnico extenso con gente que trabaja meticulosamente para tratar de desmenuzar a los rivales pero, como he dicho, todo es en base a lo que vienen haciendo.

Has entrenado en España, en sitios volátiles como Rusia y Grecia, después en Inglaterra. ¿Notas que estas vivencias te han forjado para entender mejor todo los conceptos que engloban el rol del entrenador y saber manejar todo tipo de situaciones?

Desde luego. Todavía creo que me faltarán muchas cosas por aprender y vivir. Pero todo lo que he vivido en estos diferentes países me ha ayudado a afrontar situaciones que en España, por ejemplo, es muy raro que se den. Que suceda fuera de tu entorno, en un idioma y una cultura diferentes y con jugadores para los que lo normal es extremadamente opuesto a lo que es normal para ti… ¡Gestionar todo eso te envejece pero también te enriquece!

Esa gestión del jugador parece cada vez más complicada. Los futbolistas progresivamente ganan más dinero y me imagino que es muy distinto a cuando tú eras jugador.

Así es. Gestionar recursos humanos no es fácil y gestionar recursos humanos de futbolistas multimillonarios y rodeados muchas veces de un entorno para el cual el futbolista es el mejor del mundo es complicado. Integrarlos en dinámicas de equipo y gestionar todo eso no es nada fácil. Por eso es clave saber que la labor del entrenador es muy importante pero también tiene su límite, no todo depende del entrenador. El entrenador no puede controlar todo; puede gestionar, tratar de organizar el juego, que es su labor principal, y luego tratar de convencer al futbolista de ciertas cosas que son importantes para el buen funcionamiento del equipo. Ahí está su límite.

¿Crees que la posición del entrenador es más débil que nunca por la influencia que tienen los jugadores actualmente?

Lo que duramos los entrenadores en cada equipo contesta esa pregunta, más allá de opiniones personales que a alguno le puede parecer que sí y a otros que no.

En los medios se habla muchas veces de si los jugadores le hacen la cama a un entrenador que no les gusta. Tú has estados en los dos lados. ¿Has visto o sentido alguna vez que te hicieran la cama?

Yo ni como jugador ni como entrenador he sido consciente de esa situación. A mí no se me pasa por la cabeza que alguien no salga a ganar. Ni lo he visto ni lo he sentido.

 


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Fotografía de Getty Images.