Málaga no es la misma desde que Hamyan, la hija de Abdullah Al Thani, cogió las riendas de la cantera y del equipo femenino del principal club de la ciudad. Encabezó la gestión de la entidad con dedicación y esfuerzo, ningún miembro de su família le había puesto tanto empeño en los ocho años que llevan dirigiéndola. La ausencia y el desinterés es lo que había caracterizado al mandato de su padre. Así, los resultados contradictorios que obtuvieron los Boquerones la pasada temporada no tenían nada qué ver con la casualidad, sino que son el resultado de esta dualidad de comportamientos: la indiferencia frente a la entrega. Como consecuencia, los de Míchel descendieron después de una década en La Liga Santander; mientras, el trabajo de Hamyan y Antonio Contreras daba sus frutos y tras seis años atrapados en segunda, el equipo femenino conseguía el ascenso a la Liga Iberdrola.

La trayectoria de Abdullah en el club ha estado caracterizada por las subidas y bajadas propias de una montaña rusa. Ocho temporadas en las que los andaluces han aspirado a lo mejor, pero también a lo peor. La irregularidad ha sido la marca de identidad de todo este tiempo. Llegó pisando fuerte, haciendo fichajes de la talla de Van Nistelrooy, Cazorla, Joaquín, Isco o Demichelis. Invirtió 137 millones en el club e incluso logró llevarlo a disputar la deseada Champions League. Al Thani era visto como un auténtico salvador. Pero el interés y la intensidad inicial se desvanecieron. Se percató de que, sin invertir, la entidad podía subsistir con las ventas. Y retiró el dinero. Al final, el objetivo del jeque, más que llevar el club, era poder realizar sus negocios en el puerto de la ciudad.

Los malaguistas se sentían y siguen sintiéndose engañados. Al Thani parecía ser algo que finalmente no fue. “Aquí nos engañó a todos. Pensábamos que, como era un jeque, esto iba a funcionar como el PSG o el Manchester City. Nos ilusionamos. De la noche a la mañana retiró todos los fondos para el Málaga”, explicaba Antonio Aguilera, presidente de la Asociacón de Accionistas Minoritarios del club. El sueño finalizó. La época más bonita de los malaguistas había acabado. Y comenzó el infierno que , de una manera tan clara como inevitable, se plasmó en el descenso. A todo esto, cabe añadir las publicaciones en las redes sociales  de Al Thani que tanto rechazo causaron a la afición, incorrectas a la par que irrespetuosas. Su engreimiento fue la gota que colmó el vaso. “Esa escoria catalana no va a oler el título de Liga”, “Árbitro del partido ciego” o un tweet de “Buenos días” la mañana siguiente de estar descendidos matemáticamente, son algunos ejemplos de sus declaraciones más controvertidas.

Hamyan llegó a Málaga para cambiar las cosas, para demostrar que ella no tenía la misma naturaleza que su padre. Discreta y con entusiasmo, ha dedicado todos sus esfuerzos para modificar la línea que estaba tomando el club. Es la directora del femenino y CEO de la Academia. Acude a todos los partidos del Málaga CF Femenino y del Malagueño. Se conoce a todos los jugadores de la cantera y tiene un contacto incesante con los entrenadores. Se interesa por lo que hacen y por lo que no, por quién se va y quién se queda. A diferencia de la voluntad de su padre de vender a la mayoría de jugadores de la cantera, ella tiene el objetivo de potenciarla y darles la oportunidad a los jóvenes de llegar al primer equipo. Quiere formar una base y así conseguir una identidad de club.

Estudió Negocios Internacionales en Londres y tiene un objetivo marcado: convertirse en una referente. También tiene la intención de demostrar que el género no marca las aptitudes laborales, que ella está igual de capacitada o incluso más que cualquiera de sus hermanos para realizar su función.”No es fácil para las mujeres tomar una posición de liderazgo en Oriente Próximo. Sin embargo, las jóvenes de mi generación han comenzado a encabezar el cambio de mentalidad para que se nos empiece a aceptar como líderes capacitadas“, indicaba Hamyan. Sigue el fútbol desde que era una niña. De hecho, de pequeña jugó varios años en un equipo de Catar. “El fútbol traspasa fronteras y  generaciones y las mujeres también podemos formar parte de él”, explicaba. Y si para una mujer ya es difícil destacar en Oriente, aún más complicado es hacerlo en el sector del deporte. No obstante, dirigir un club requiere mucho más que pasión. Por eso, su entrada ha sido de manera progresiva. Ha querido pasar desapercibida hasta que ha conocido el club de manera completa.

El trabajo que realiza se ve recompensado con el cariño que le dan los aficionados. Durante la fase de ascenso del Málaga Femenino, una aficionada fue hacia dónde estaba Hamyan para darle un abrazo como muestra de agradecimiento. Y eso tampoco es una casualidad. “Somos una gran familia”, explicaba la presidenta del equipo y Directora Ejecutiva de la Academia. Son muchos los detalles que ha tenido con las dos secciones de las que se encarga. Por ejemplo, en la final de la Liga de Campeones les llevó un pastel a los niños de la Academia tras perder frente al Real Madrid. “Sufro mucho cuando los veo tristes después de perder un partido e intento animarlos”, explicaba Hamyan. También ha tenido gestos con las jugadoras del Málaga, visitándolas por sorpresa en partidos y en entrenamientos.

La ausencia de Abdullah sumada a la soberbia que demuestra en las redes sociales han causado un rechazo en el conjunto de la afición malaguista que nada tiene que ver con las sensaciones que ha provocado Hamyan. Representa todo lo contrario, apuesta por la discreción y por estar presente cada día con el equipo. Nunca ha querido tener protagonismo ni en los medios de comunicación ni tampoco en las redes sociales. Se preocupa por sus jugadoras, por cada entrenamiento y por cada partido, incluso se ha ejercitado con ellas. Así lo explicaba Miguel Calzado, coordinador de la Academia: “Siempre que está aquí va a ver los partidos del Malagueño en casa. O me pregunta qué partido es el más importante y va a verlo. Se conoce a todos los jugadores, la plantilla entera. Le gusta estar informada. Pregunta quién tiene más opciones de llegar al primer equipo, o por qué se ha ido este o aquel jugador. Pone atención a los detalles. Habla con la gente para saber cómo se puede mejorar. Quiere saber de todo”. El cariño que la afición le demuestra es una consecuencia de su constancia y su interés, que se contrapone al rechazo que su padre causa desde hace ya unos años.