El primer día en el estadio. El primer abrazo después de un gol. La fidelidad por unos colores. Una camiseta heredada. Una excusa para seguir estando unidos, por lo menos, una vez a la semana, en el estadio o delante del televisor. Un tema de conversación interminable. Ese mensaje de WhatsApp que esperas después de una victoria. Una frase sabia que te ayudó a relativizar aquella derrota tan dolorosa, y que te sigues repitiendo cada vez que perdéis. Un amor incondicional. Algo que dura para siempre.
Tu padre te transmitió la pasión por el balón.
Por mucho que busques, nunca podrás compensar un regalo así. Pero en tienda.panenka.org nos acercamos bastante.
Las corbatas están muy bien. Pero este Día del Padre, sigue su ejemplo: regálale fútbol.
El Paris Saint-Germain comienza la nueva temporada con un reto reservado para muy pocos equipos…
Hace 53 años, Colo-Colo llegó a la final de la Libertadores, una gesta que frenó…
No son pocos los futbolistas que, cuando termina el último entrenamiento y el estadio deja…
Pedro Herrera, padre de Ander, era uno de esos jugadores del fútbol modesto que se…
¿Qué fue antes: el fútbol o la ciudad? Paseando por Buenos Aires, uno duda. He…
¿Qué requisitos hacen falta para tener una selección oficial? ¿Podría ser que algún día Catalunya,…