Los fundamentos del equipo belga presentan algunas grietas, pero el seleccionador nacional Marc Wilmots no tenía previsto remodelar su defensa después de haber pedido a su carismático líder Vicent Kompany, que no entró en la lita por un desgarro muscular, y a Nicolas Lombaerts, también lesionado. Pero una dudosa actuación de su nueva pareja de centrales (Jason Denayer-Thomas Vermaelen) le hiceron cambiar de opinión. “Quiero que Toby Alderweireld lidere mi retaguardia”, dijo el míster. Cuando anunció a sus 23 elegidos, Wilmots había aprovechado para aclarar que utilizaría a Jason Denayer, un zaguero sin demasiada experiencia, para reemplazar al veterano del Manchester City. Wilmots prioriza que los dos centrales de su once titular tengan un perfil variado, y por eso va a apostar por uno zurdo y otro diestro. Finalmente, Denayer partirá con bastante probablilidad en el lateral derecho.
La línea de mediapuntas que presenta Bélgica es espectacular: Hazard por la izquierda, De Bruyne detrás del punta y Ferreira Carrasco -beneficiado por su gran temporada en el Atlético de Madrid- por la derecha
Desde que Wilmots se hizo cargo del equipo en 2012, rara vez se ha movido de su sistema predilecto, el 4-2-3-1. De hecho, el propio grupo de futbolistas también sigue siendo más o menos el mismo que alcanzó los cuartos de final del último Mundial, que fue la primera experiencia del entrenador en un gran torneo. El jugador de la Roma Radja Nainggolan, que sorprendentemente no estuvo entre los seleccionados para la cita brasileña de 2014, es la única novedad en el centro del campo de Bélgica. Su entrada le puede ofrecer al equipo dinamismo y una alternativa para marcar goles desde larga distancia. Dado que Bélgica ha sido criticada en los últimos tiempos por la lentitud de sus pases, Wilmots ha hecho algunos retoques. Ha trasladado, por ejemplo, a Kevin De Bruyne a la mediapunta, fórmula que lleva utilizando desde el pasado mes de octubre. Aunque el futbolista ‘sky blue’ ya venía siendo el que tiraba más constantemente del equipo nacional, este cambio lo ha convertido en un actor todavía más decisivo.
Lukaku iniciará el torneo como delantero centro indiscutible, aunque luego tendrá que defender su privilegiada situación rindiendo sobre el terreno de juego. Con Christian Benteke, Divock Origi y Michy Batshuayi, Wilmots podrá mirar con seguridad hacia el banquillo cuando considere que la punta de su ataque necesita alguna modificación. Hay que tener en cuenta, además, que esta selección de Bélgica le pide a sus arietes que actúen más como pivotes que como goleadores, algo que se entiende rápido cuando se descubre que Marouane Fellaini sigue siendo el máximo anotador de esta generación dorada.
Kristof Terreur |
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