Hace una década el Benfica construía su academia de formación para jóvenes talentos, la llamada “Campus Caixa Futebol” se ha convertido en una de las más prolíficas de Portugal. Cuando nos referimos a los jóvenes valores del fútbol portugués inmediatamente nos viene a la mente el Sporting y su escuela, tradicionalmente ha sido la mejor academia del país luso, pero este hecho poco a poco está mutando. En estos últimos años el Benfica ha ido fichando a los ojeadores de su rival capitalino e incluso adelantándose en la búsqueda de nuevos talentos, les están ganando en su terreno. Pero la diferencia entre ambas escuelas es enorme. El Sporting sigue optando por mantener su propio talento, no se trata de un club que venda de manera rápida a los que están llamados a ser las referencias del futuro. Sin embargo, la metodología del Benfica es bien distinta. Su academia no se basa en que sus jóvenes futbolistas lleguen y se mantengan en el primer equipo, tan solo son expuestos durante un par de temporadas y cuando ya tienen cierto cartel los venden sin problemas.

Estas han sido las ventas más importantes de los últimos años de la cantera del Benfica, la lista asusta. Rony Lopes llegó en 2006 al Benfica, con tan solo 10 años y seis después era traspasado al Manchester City por un millón de euros. En la actualidad tiene tan solo 22 años y sus derechos pertenecen al Mónaco, que pagó 12 millones al City. A los aficionados del Deportivo de la Coruña les sonará Ivan Cavaleiro. El extremo llegó con 13 años al Benfica y para los 22 ya había sido vendido al Mónaco por 15 kilos, un precio muy elevando teniendo en cuenta lo que ha demostrado sobre el césped. Ahora defiende la camiseta del Wolverhampton a cambio de 8 kilos. Bernardo Silva posiblemente sea uno de los mayores talentos que ha dado el Benfica en las últimas décadas, llegó con 8 años y para los 19 ya era jugador del Mónaco. Es curioso cómo Benfica y Mónaco intercambian tanto jugador, ¿será por el factor Jorge Mendes? Al club del principado les ha salido la jugada redonda: llegó por casi 16 kilos y lo venden por 50.

El prometedor lateral Joao Cancelo llegó con 14 años a la academia del Benfica, a sus 20 ya estaba en Valencia a cambio de 15 kilos. Cómo no, qué raro, no está pudiendo brillar en el Inter. Los casos de Jan Oblak, Nelson Semedo, Ederson y Víctor Lindelof son un tanto especiales. No los podemos considerar futbolistas de la cantera, aunque sí actuaron con las categorías inferiores del club lisboeta. Oblak fichó por el Benfica a los 17 años, Semedo a los 18, Ederson con 16 y Lindelof a los 17. Lo que nadie podrá discutir es que por los cuatro jugadores han sacado un total de 121 kilos, no es casualidad que militen en Atlético de Madrid, FC Barcelona, Manchester City y Manchester United respectivamente. André Gomes también llegó con 18 años y para los 21 ya estaba defendiendo el escudo del Valencia a cambio de 15 millones, después ya sabemos el brillante negocio que se montó el club ché.

Al igual que Bernardo Silva, Renato Sanches llegó muy joven a la academia del Benfica. Con tan solo 9 años ya comenzaba a brillar y es por eso que en cuanto cumplió la mayoría de edad el Bayern llamó a su puerta. Todavía no sabemos si los 35 millones que pagó el club bávaro por él habrán sido un buen negocio, por lo visto hasta el momento tenemos serias dudas. Hace varias temporadas, algunos ilusos, creíamos que Nelson Oliveira estaba llamado a ser un delantero de gran nivel. Nos equivocamos. Tras varias cesiones, el Norwich pagó 3 millones por sus derechos tras diez años defendiendo el escudo de las águilas. Hélder Costa es el jugador menos conocido de esta lista, en la actualidad milita en el Wolverhampton. El club inglés pagó 15 kilos por él, cómo no también ha pasado por Mónaco y Dépor. Aterrizó a los 10 años y a los 23 ya había sido vendido. Posiblemente Gonçalo Guedes haya sido uno de los mayores talentos que han explotado esta temporada en Europa. Llegó a los 8 años a la academia y casi sin demostrar gran cosa el PSG soltó 30 kilos por sus servicios. Tampoco pudo demostrar demasiado en París y por eso su cesión al Valencia ha servido para descubrir su gran potencial.

¿Qué habría sido del Benfica si hubiera retenido más tiempo a sus jóvenes valores en lugar de venderlos tan rápido? Esa es la pregunta que nos hacemos todos, pero no debemos olvidar que hay muchos clubes que tan solo ven en la cantera un modelo de negocio. Exponen a los jóvenes futbolistas durante un periodo breve, los muestran a los grandes clubes europeos y tan solo esperan las ofertas pertinentes. Nos parecerá mejor o peor, cada uno posee su propia opinión, pero no podemos obviar que han sacado 266 millones de euros por todos estos jugadores. Si bien es cierto que el Benfica no se queda todo el dinero, lo reparte con los fondos de inversiones.