El Club Atlético-Aviación fue en los primeros años de posguerra el equipo más próximo al régimen franquista. Hasta que el conjunto madrileño dejó de serle útil al poder.
Medio siglo después de que un dictador muriera en la cama, el fútbol es una institución que sigue reproduciendo dejes autoritarios de cuando el tirano echaba quinielas desde El Pardo.