Góndolas repletas de enamorados, aglomeraciones en San Marco, Rialto y el Palazzo Ducale, máscaras de carnaval y calles que te llevan directo al agua. Venecia podrían ser, de manera superficial, estas cuatro cosas y ninguna de ellas nos llevaría a pensar en el fútbol. Relacionamos a la gran mayoría de las principales ciudades de Italia de forma estrecha con algún equipo; cuando nos hablan de Venecia es posiblemente el último de nuestros recuerdos. Quizá algún tarado se acuerde de Recoba y poco más, es lógico. Ese desconocimiento se debe a que el Venezia FC lleva muchos años fuera de la élite del calcio, como si el equipo del Véneto se dedicara a morir y resucitar una vez tras otra en las catacumbas del fútbol italiano. Su pasado goza de pocos éxitos deportivos pero miran al futuro con la esperanza de volver a ser conocidos, desean ser algo más que una ciudad llena de turistas, góndolas y canales.
El Venezia FC se fundó en 1907 y hasta hoy ha sufrido hasta tres refundaciones, quiebras y una fusión que no convenció a nadie. Los leone alati comenzaron a darle patadas al balón a comienzos del siglo pasado y sus primeros partidos fueron ante las tripulaciones que atracaban en el puerto de Venecia. Poco a poco la entidad fue cogiendo forma. Hasta 1909, sus colores eran el rojo y el azul, pero tuvieron que cambiarlos debido a la confusión que podían sufrir con la equipación del Genoa. A partir de entonces tomaron el verde y el negro como colores principales, aunque estos han ido perdiendo el protagonismo con los años pero no han desparecido. En los más de cien años de historia que contemplan al club, han sido varios los nombres que ha ido llevando, pero uno de los más significativos fue el de Associazione Fascista Calcio Venezia en 1933. Ya imagináis el porqué de este nombre con tan solo observar la fecha.
A finales de los años ochenta el club comienza a tomar un rumbo extraño. En 1987 Maurizio Zamparini compra la entidad tras el intento fallido con el Udinese, es aquí cuando todo cambia. Las gestiones deportivas de Zamparini nunca pasan desapercibidas, ya sabéis las que lía con los entrenadores, pero en Venecia le dio por comprar al club que lleva su nombre y también a su eterno rival: el Mestre. Esto es como si un dueño decide comprar el Real Madrid y el Atlético de Madrid, los fusiona y los hace jugar en uno de sus dos estadios. Evidentemente fue una medida que no gustó a los hinchas, además el equipo se trasladó desde el Pier Luigi Penzo hasta el Francesco Baracca, antiguo campo del Mestre. Bajo el nuevo nombre, Calcio VeneziaMestre, pasaron varios técnicos conocidos: Ferruccio Mazzola (hijo de Valentino y hermano de Sandro), Alberto Zaccheroni, Gian Piero Ventura, Walter Novellino, Luciano Spalletti o Cesare Prandelli. El excéntrico dueño dejó detalles marca de la casa. En la temporada 92/93, Zaccheroni fue el técnico hasta la jornada 23, de las 24 hasta la 29 estuvo Pietro Maroso y finalmente desde la 30 hasta la 38 volvió a llamar a Zaccheroni. Llegó a fichar a un japonés llamado Hiroshi Nanami, del cual no sacó beneficio deportivo pero sí publicitarios debido a los numerosos turistas que asistían a los partidos y los medios de comunicación japoneses que seguían al futbolista.
Tras toda esta revolución y alternar la Serie A con categorías inferiores, en 2001 Zamparini abandona Venecia. Decide comprar el Palermo ya que fracasó en su intento de cambiar el estadio del Venezia, pese a que según él decía iba a poner dinero de su bolsillo. Los últimos años son un desastre. Los hinchas dejaron de sentirse identificados con el club tras el paso de varios presidentes, quiebras, refundaciones y verse en el catacumbas del calcio. Con la llegada del nuevo propietario parece que todo ha cambiado, por fin miran al futuro con optimismo.
Cuando Zamparini abandona el barco, nunca mejor dicho, el club del Véneto cae en una profunda crisis económica y deportiva. Aquí es cuando toda una generación de hinchas se pierde, el desdén les invade y fue una tarea complicada volver a unirles al proyecto. Estamos ante un equipo que ha jugado el mismo número de temporadas (23) en Serie A y Serie C, que ha pasado 40 cursos en la Serie B. No es un club histórico de la máxima categoría del fútbol italiano, pero sí es un clásico del calcio. En 2015 todo cambia con la llegada de Joe Tacopina, un abogado italoamericano que compra al Venezia y que ya tenía experiencia en el Bologna (fue el presidente del último ascenso) y Roma. Desde que llegara, el club ha ascendido dos categorías y ha vuelto 12 años después a la Serie B. Pero sus aspiraciones no terminan ahí, el objetivo claro e inmediato es volver a una Serie A de la que el último gran recuerdo es Recoba haciendo golazos. “Cuando vinimos la gente no llevaba la camiseta o bufanda del club por la calle, ahora da una vuelta y verás”, señala Tacopina a Copa 90.
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Excelente post.
Soy un argentino afincado en Barcelona fanático del venezia, al cual cada finde semana q puedo, me voy a ver al pierluigi penzo
Este año no se nos dio, pero lucharemos para q sea la próxima temporada.
Vivir un partido en casa, es una experiencia fantástica, ambiente familiar y veneziano.
Forza arangioneroverde!!!