En la clasificación histórica de la Liga el Espanyol ocupa, a día de hoy, el séptimo lugar. Los seis que le anteceden han sido campeones al menos una vez. Los dos que le siguen, también. El Espanyol es, por tanto, el único grande de la Liga que nunca ha ganado. Estas cosas hay que decirlas de entrada: no seríamos lo que somos si la vida y sus circunstancias nos hubieran tratado un poco mejor.
¿Qué somos? Un prodigio de resistencia, a veces desesperada. Una fe que se ha demostrado, miles y miles de veces, inextinguible. Un fenómeno difícilmente explicable. Una hermandad a prueba de desastres. En resumen, un milagro.
El Espanyol nació en 1900 como Sociedad Española de Foot-ball y antes de jugar su primer partido ya se encontró en minoría: era el único club de su ciudad (los otros tres eran Català, Barcelona e Hispania) que no admitía extranjeros en su alineación.
“El Espanyol es el único grande de la Liga que nunca ha ganado. Estas cosas hay que decirlas de entrada: no seríamos lo que somos si la vida y sus circunstancias nos hubieran tratado un poco mejor”
Fue uno de los diez fundadores de la Liga en 1929, su extremo Pitus Prat marcó el primer gol de la competición (Español-Irún, minuto 5) y tuvo en la portería a Ricardo Zamora , la primera gran estrella de aquel deporte relativamente novedoso. Pese a todo, siguió en minoría.
El humorista e ilustrador Valentí Castanys, alma del semanario deportivo catalán Xut! (1922-1936), dibujaba como gatos a los seguidores blanquiazules porque, según se decía, eran “cuatro gatos” en comparación con sus numerosos vecinos azulgranas. Como entonces eran famosas las historietas del Gato Perico (luego Gato Félix), quedó lo de ‘pericos’. El Melopsittacus undulatus, o periquito común, no tuvo nada que ver con el asunto. Pero es una mascota simpática…



