PUBLICIDAD

Un gol contra el gobierno iraní

Azmoun desafió las normas despóticas que impiden a los deportistas iraníes manifestar sus opiniones y mostró su respaldo a las protestas de su país

Publicidad

El asesinato de la joven Mahsa Amini por parte de la llamada Policía de la Moral de Irán, debido al supuesto uso incorrecto del hiyab, dio lugar a multitudinarias manifestaciones contra el gobierno presidido por Ebrahim Raisi en las últimas semanas.

Unas protestas respaldadas por muchos ilustres iranís, como el delantero del Bayer Leverkusen Sardar Azmoun. El futbolista de 27 años tuvo la valentía de desafiar las normas despóticas que impiden a los deportistas manifestar sus opiniones durante la concentración del equipo nacional y mostró abiertamente su respaldo a las protestas con un mensaje a través de las redes sociales, que podría costarle su expulsión de la selección iraní.

“No puedo quedarme callado y si el castigo es ser expulsado de la selección nacional, es un pequeño precio a pagar por un solo mechón del pelo de una mujer iraní. Deberían avergonzarse por la facilidad con la que pueden asesinar a una persona. Larga vida a las mujeres iraníes”, señalaba Azmoun en su cuenta de Twitter.

En este contexto, Irán se enfrentaba este martes a Senegal, vigente campeona de la Copa África, en un amistoso disputado en Austria, en el que el fútbol siempre fue lo de menos. El encuentro se disputó a puerta cerrada y estuvo marcado por las protestas que se produjeron frente al estadio y en las que participaron un centenar de personas según la prensa austríaca.

Antes de comenzar el partido ante el combinado africano, en el que Azmoun era suplente, sus compañeros salieron al campo con chaquetas negras que tapaban por completo el escudo de su federación. Un gesto que fue interpretado como muestra de rechazo hacia la sangrienta represión ejercida contra los manifestantes que salieron a las calles para reclamar por la muerte de Amini y que ya ha costado 76 muertes según la ONG Iran Human Rights.

Sardar Azmoun saltó al césped en la segunda parte con un marcador en contra de 0-1. A los pocos minutos marcó el gol que pondría el empate definitivo en el marcador. Tenía que ser él, el fútbol a veces es así de certero. El delantero iraní no celebró el tanto, en una nueva muestra de respeto y de compromiso con la lucha que se vive en su país.