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Reyes, Agüero y una noche inolvidable contra el Inter

Este martes el Inter y el Atlético se medirán por segunda vez en su historia, tras la victoria madrileña en la Supercopa europea de 2010 con tantos de Reyes y Agüero.

“Que no se preocupe el Barça, que esta copa la ganamos y así mantiene su récord. Todos ganamos”, dijo el ‘Kun’ Agüero, siempre tan amigo de Messi, en la víspera de la final de la Supercopa de Europa de 2010 entre el Inter y el Atlético de Madrid. El Inter caminaba con paso firme hacia los seis títulos: la temporada anterior había conquistado la Liga de Campeones, la Serie A y la Coppa Italia de la mano de José Mourinho y la semana antes del partido del Stade Louis II monegasco, ya con Rafa Benítez a los mandos, había superado a la Roma en la Supercopa italiana. “El partido estará presidido por las declaraciones de Mourinho en las que reivindicaba que si Benítez gana las Supercopas de Italia y Europa dichos trofeos deberían considerarse suyos”, relataba la previa de Mundo Deportivo.

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Francesc Aguilar añadía en esas mismas páginas que Agüero buscaría “redimirse de las pocas oportunidades que le dio en el Mundial su suegro, Diego Maradona. El argentino, además, ha sido uno de los grandes objetivos en los últimos tiempos del presidente interista, Massimo Moratti. Siempre le ha encantado Sergio”. El periodista relataba que el duelo también sería “especial para Diego Forlán, reconocido como mejor jugador de la última Europa League, Balón de Oro y máximo goleador de la Copa del Mundo de Sudáfrica. El crack uruguayo puede aprovechar esta cita para aumentar sus aspiraciones de alcanzar el primer FIFA Balón de Oro”.

Quique Sánchez Flores había dicho en la previa que los jugadores del Inter parecían “auténticos aviones”, pero había recalcado que “no queremos ser un equipo comparsa, sino protagonista”. Benítez, por su parte, había avisado que “Kun y Forlán son dos jugadores de calidad, de nivel: siempre plantean problemas a todos los defensas”. “Forlán es el peligro público número uno”, afirmó Wesley Sneijder, también candidato al Balón de Oro, en unas declaraciones recogidas en la previa de El País. “Deslumbrado por el brillo y la jet set de Mónaco, un escenario con más glamour que fútbol, el Atlético jugará su tercera final en apenas tres meses. Una gesta mayúscula para un club que hace nada amenazaba ruina y que en menos de un año ha pasado de las turbulencias económicas y deportivas a codearse con los más guapos. Poco acostumbrado a las historias con final feliz, a la escuadra colchonera le toca demostrar ante el todopoderoso Inter que la Liga Europa conquistada en Hamburgo y el subcampeonato de Copa no fueron el fruto de un día, sino los cimientos de un proyecto acorde a la historia de la institución”, expuso José Marcos en su texto de El País. El Atlético había ganado la Europa League contra el Fulham con goles de Forlán. Y había sido subcampeón de Copa, derrotado por el Sevilla en el Camp Nou. El Inter había alzado su tercera Champions League, la primera desde los 60, con un doblete de Diego Milito para imponerse al Bayern de Múnich en el Santiago Bernabéu.

 

Reyes inauguró el marcador. El ’19’ combinó con Agüero y ante la presencia de Maicon armó un disparo ajustado al palo derecho de Julio César, que llegó a tocar el balón. Reyes alzó los dedos hacia el cielo de Mónaco

 

La previa de Mundo Deportivo contaba que sería la primera Supercopa de Europa entre dos técnicos españoles. Benítez ya la había ganado en 2005 con el Liverpool, por 3-1 contra el CSKA de Moscú: con cinco españoles sobre el césped (Reina, Josemi, Xabi Alonso, Luis García y Morientes) y con un doblete de Djibril Cissé y un gol de Luis García. El día de la Supercopa ente el Inter y el Atlético Luis García fichó por el Panathinaikos. Y el Espanyol presentó a Sergio García y Mino Raiola, representante de Zlatan Ibrahimović, criticó a Pep Guardiola por cuarto día seguido. El martes 24 dijo que “hemos fichado por el FC Barcelona, no por el FC Guardiola”; el miércoles 25 remarcó que “Guardiola no es tan perfecto como la gente cree. Tiene problemas consigo mismo”; el jueves 26 argumentó que “yo no desafío a nadie, pero Pep no es dueño del Barça” y el viernes 27 reconoció que “es mejor que no diga más sobre Guardiola para no empeorar las relaciones si es que aún pueden ir a peor”.

El viernes 27 el Atlético compareció sobre el césped del Louis II con De Gea; Ujfaluši, Perea, Godín, Domínguez; Simão (Camacho), Assunção, Raúl García, Reyes (Fran Mérida); Agüero y Forlán (Jurado). El Inter, “atormentado por un equipo que vuelta a lo alto de la pirámide”, según Marcos, jugó con Júlio César; Maicon, Walter Samuel, Lúcio, Chivu; Zanetti, Cambiasso; Stanković (Pandev), Sneijder (Coutinho), Eto’o; y Milito. Arbitró Massimo Busacca y en las gradas había más de 18.000 personas. Y más de 5.500 colchoneros con figuras ilustres como Diego Pablo Simeone, entrenador atlético a partir de enero de 2012, o Kiko Narváez. También estaba Vicente del Bosque, apenas 47 días después de tocar el cielo en Sudáfrica. Fue el primer partido con el Atlético, de 389, de Godín, fichado del Villarreal por once millones más dos en bonus. “La llegada de Godín suma. El uruguayo se comió a Diego Milito”, afirmó Aguilar en Mundo Deportivo. Según su crónica, el Atlético hizo “un partido serio y ambicioso” para imponerse “brillantemente” y “con todo merecimiento” al Inter, con un marcador que “hasta pudo quedar corto”, y obtener “la tercera hoja de su trébol de títulos europeos. Ya tiene tres, un triplete de prestigio, y ya posee cuatro a nivel mundial”: la Recopa de 1962, la Copa Intercontinental de 1974 y la Europa League y la Supercopa de Europa de 2010.

Reyes inauguró el marcador en el minuto 62. El ’19’ combinó con Agüero y ante la presencia de Maicon armó un disparo ajustado al palo derecho de Julio César, que llegó a tocar el balón sin lograr desviarlo. Reyes alzó los dedos índices hacia el cielo de Mónaco mientras se encendían bengalas rojas en el fondo del Atlético y en TVE gritaban: “Ojalá sea parte del álbum de los goles de oro del Atlético de Madrid”. Sería el MVP de la Supercopa. “He metido el gol que abría el marcador, el camino a la alegría. Pero daba igual quien marcara: la cuestión era ganar”, dijo Reyes al acabar el partido. “Nos merecemos el título y me alegra que esta afición vuelva a confiar”, destacó.

 

“Ya puedo decir que el Atlético es el mejor equipo de Europa”, clamó Agüero antes de argumentar que “nunca somos favoritos. Por eso nos tomamos este partido con tanta seriedad”. Benítez lamentó la falta de intensidad de sus futbolistas

 

El 0-2 llegaría en el 83′: Simao dejó atrás a Lucio por velocidad y envió un centro raso al área pequeña para que Agüero rematara a placer. “Agüero y Forlán trabajaron a destajo para buscar las costuras de la última línea transalpina, muy compacta y con cuatro bigardos con alma de atletas. El que más les sacó los colores fue el Kun”, contó Marcos en la crónica de El País. El texto nacía así: “No hay equipo más irreverente que el Atlético, un grupo que se crece donde otros se achantan y que tras tanto tiempo abducido ha recuperado la autoestima y el sentido. De vuelta en el grupo de los ricos, la escuadra del Manzanares ganó porque fue más valiente y cometió menos fallos que el Inter, el campeonísimo que quería igualar los seis títulos del Barça. El conjunto lombardo no lo hará porque anoche no estuvo a la altura de las circunstancias y mordió el polvo víctima de los goles de Reyes y Agüero y de su juego de clausura pese a los aires aperturistas de Rafa Benítez”. En el epilogo De Gea paró un penalti a Diego Milito.

“No hay excusas. Fueron mejores”, asumió Zanetti, el capitán italiano. “Ya puedo decir que el Atlético es el mejor equipo de Europa”, clamó Agüero antes de argumentar que “nunca somos favoritos. Por eso nos tomamos este partido, como las otras finales, con tanta seriedad”. Benítez lamentó la falta de intensidad y de frescura de sus futbolistas y Quique, moderado, dijo que “había una presión en el ambiente que no tiene nada que ver con la realidad y sigo pensando lo mismo. Esta copa es el cierre del curso pasado. Nuestra temporada de verdad empieza el lunes. Es un epílogo, no el prólogo de lo que viene”. Emilio Álvarez, el entrenador de porteros, confesó que había prometido hacer el Camino de Santiago en caso de ganar la Supercopa de Europa. También sonreía el presidente, Enrique Cerezo, campeón y abuelo el mismo día: “Es una gran noche. Hemos dado un espaldarazo importante en Europa y hemos demostrado que podemos aspirar a todo”. Centenares de aficionados colchoneros se reunían en la fuente de Neptuno.

Durante el partido, una pancarta proclamaba desde la grada del Stade Louis II: “Sufriendo existo”.

 


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Fotografía de Getty Images.

Arnau Segura
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