Ahora que acaba el año y las miradas se vuelven un poco nostálgicas, es imposible no acordarse de todo lo que dejamos en el camino. Y en lo futbolístico, es imposible no acordarse de un personaje que se fue sin avisar, como cuando aparecía en el área de manera inesperada para marcar un gol. De ahí le vino precisamente su apodo, el Brujo, de su capacidad para aparecer y desaparecer mientras los rivales miraban atónitos a su alrededor. En febrero de 2018, Quini falleció víctima de un infarto y nos dejó un poco húerfanos a todos.

Pasados unos meses, y con el calendario a punto de hacer un quiebro, es buen momento para acercarse a Gijón, una ciudad empeñada en que el legado humano y deportivo de Quini siga vivo.

Una imagen inolvidable

Hace un mes, el Sporting de Gijón presentó una camiseta en homenaje a Quini: completamente negra, con un ‘9’ en una manga y la imagen más icónica del Brujo en el pecho, su salto antes de marcar ante el Rayo Vallecano en 1976, una espectacular volea captada por la cámara de ‘Puche’ mientras el Brujo flotaba suspendido en el aire.

La camiseta fue un éxito de ventas: quienes la tienen pueden considerarse unos afortunados. La primera remesa se agotó en pocos días y ahora se cuentan por miles los seguidores que quieren tenerla: se la puso incluso Luis Enrique en Navidad, cuando visitó su ciudad natal para entregar los premios Quini a los mejores delanteros asturianos del año. El club ya ha prometido que pondrá más unidades a la venta. La ‘fiebre Quini’ no se detiene.

Tampoco lo hará en 2019: la figura de Quini tendrá un espacio propio en el estadio de El Molinón, que por cierto ya lleva el nombre del Brujo. En la primavera se inaugurará el ‘espacio Quini’, 300 metros cuadrados dedicados al mítico delantero asturiano en las tripas del estadio gijonés.

En verano, la selección española volverá a jugar en Gijón: será precisamente en el Día de Asturias (8 de septiembre) para enfrentarse a las Islas Feroe en un partido que se convertirá en un homenaje a Quini de todo el fútbol español. 

50 años de su debut en el Sporting

El inolvidable Quini se proyecta en el futuro, pero también en el pasado: acaban de cumplirse exactamente 50 años de su debut en el primer equipo del Sporting, que por entonces (diciembre de 1968) militaba en Segunda con el nombre de Real Gijón, ya que la dictadura franquista había prohibido años antes los nombres de origen inglés.

Quini se estrenó en el Sporting de la mano de un entrenador gallego, Luis Cid Pérez, alias ‘Carriega’, que años después haría historia con el Zaragoza. Fue él quien apostó por Quini cuando el Brujo jugaba cedido en el Ensidesa de Avilés y quien le dio la alternativa en el campo del Betis, el 22 de diciembre de 1968.

Entre ambos se forjó una amistad irrompible: los 20 años de diferencia entre ambos hacían que Carriega llamase a Quini el ‘Nene’, pero en los entrenamientos ambos se cruzaban apuestas. El que perdía, pagaba el aperitivo. Pasaron los años, pero Carriega y Quini siguieron en contacto: el entrenador se instaló en su pueblo natal, Allariz (Orense) y viajaba a Vigo cada vez que Quini jugaba en Balaídos. El Brujo acudió en su momento a la inauguración de las instalaciones deportivas de Allariz.

Y el destino quiso que ambos se despidiesen con 14 días de diferencia: el pasado 13 de febrero falleció Carriega a los 88 años de edad. El día 27, el corazón del Brujo se paró para siempre.