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El efecto Simundza

La presente edición de la Champions League no nos está deparando grandes sorpresas. Aunque quizá sí que hay un nombre que no debería pasarnos por alto

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El pasado mes de agosto el Maribor conseguía el pase a la fase de grupos de la Champions League por segunda vez en su historia tras eliminar en la ronda previa a todo un Celtic de Glasgow. Para encontrar su primera participación en la máxima competición del fútbol continental hay que retroceder hasta el siglo XX, concretamente, hasta un lejano 1999. 15 años después, un equipo esloveno volvía a la Champions. Previamente, únicamente el Olimpia Ljubljana la había disputado. Fue en 1992, pero el Milan de van Basten, Rijkaard, Albertini, Baresi, Papin y compañía se cruzó en su camino en los dieciseisavos de final y le acabó apeando con contundencia (7-0 en el global).

Pero volvamos a 1999. En aquella ocasión, el Maribor tuvo que superar al Racing Genk primero, y al Olympique de Lyon en última instancia, para acceder por vez primera a la fase final de la Champions.Lazio, Bayer Leverkusen y Dinamo Kiev serían sus rivales de grupo. Y Ucrania, el escenario de su estreno un 14 de septiembre. No pudieron empezar mejor las cosas para los eslovenos: victoria 0-1 en Kiev con gol de un tal Ante Simundza. ¿Les suena este nombre? Da igual, dejemos esto para más adelante. Tras el triunfo en la jornada inaugural, el Maribor acumularía cuatro derrotas y un empate para terminar en último lugar del grupo con cuatro puntos.

15 largos años han tenido que pasar para volver a ver al Maribor en Champions. Esta vez, el sorteo deparó que se tendría que jugar su pase a octavos ante Chelsea, Schalke 04 y Sporting de Lisboa. Y lo cierto es que nadie esperaba que a estas alturas los eslovenos mantuvieran intactas sus opciones de acceder a la siguiente fase. Tras la disputa de las cuatro primeras jornadas el Maribor solo ha perdido un partido. Aunque eso sí, de forma abultada. Fue en Stamford Bridge ante el Chelsea de Mourinho, escenario en el que cayó derrotado por 6-0. Sin embargo, los eslovenos no conocen la derrota en los otros tres encuentros y, curiosamente, todos han terminado con el resultado de empate a uno (dos en casa ante el propio conjunto londinense y el Sporting, y otro en Alemania).

A falta de dos jornadas para la conclusión de la fase de grupos, el Maribor depende de sí mismo para pasar a octavos de final de la Champions. Con tres puntos, solo le separan dos del segundo clasificado, el Schalke, quien debe visitar todavía el Ljudski vrt, feudo de los eslovenos. Pero para poder estar entre los 16 mejores equipos del continente, deberán romper una racha negativa que asciende ya a nueve partidos seguidos sin conocer la victoria. Desde que derrotaran al Dinamo Kiev en su debut allá por 1999, el Maribor acumula cinco derrotas y cuatro empates. Simundza fue quien les dio los tres puntos en aquella ocasión… y el propio Simundza puede ser quien se los dé ahora. Eso sí, esta vez desde el banquillo. Aquel delantero autor del primer gol del Maribor (y del fútbol esloveno) en la máxima competición continental, es ahora el entrenador del equipo. Ya va siendo hora de cerrar el círculo. Y en Maribor confían en el efecto Simundza.