Fuiste el primero de tus amigos en llegar al bar de siempre y vas directo a la mesa donde más te gusta mirar la pantalla pintada de verde. Hoy juega tu equipo, pero no es un partido cualquiera, hoy tu equipo juega contra un coloso europeo en el mítico estadio de Anfield Road, hoy se juega la Champions League.

No has aguantado la penosa espera de tus compañeros de batalla y tomas tu primera cerveza. La tomas de manera rápida, sin que tu organismo se dé cuenta que la has tragado, como si el contador de birras de la noche empezara en el –1 para ti.

Tus amigos llegan finalmente uno a uno, la tribuna está lista y el pitido suena. Tu equipo sale con la confianza posible de quien juega en Liverpool contra los “Reds”, los penúltimos campeones europeos. Los delanteros de tu equipo luchan y meten presión, casi puedes escuchar desde la tele el latido fuerte de sus corazones que alimenta de sangre sus piernas.

Henderson controla el balón y bajo presión hace un pase torpe para Robertson, este no la puede controlar y la pelota sale por la banda. Para cualquier equipo pequeño y principalmente para sus hinchadas, esto significa un corto momento de relajación. La pelota está fuera y el saque de banda es a nuestro favor, por lo menos por unos instantes podemos respirar. Así piensan tantos como tú, en tantos otros bares de por ahí, pero si tu equipo resulta ser el emblema local de la pequeña y desconocida ciudad de Herning, una ciudad con cerca de 50.000 habitantes y casa del campeón danés con un nombre raro, el FC Midtjylland, estoy casi seguro que no piensas así cuando la pelota sale del terreno de juego.

El campeón de Dinamarca lleva no más que 21 años de existencia, resultado de la fusión de dos equipos locales. El 2014 el club pasó a tener un nuevo dueño, Matthew Benham, que es también el dueño de la formación del Brentford, que juega en el Championship, y casi logró la promoción a la Premier League el año pasado. Junto con Rasmus Ankersen, el director deportivo danés, han logrado meter a un modesto equipo como el FC Midtjylland a jugar en el altar de los sueños que es la Champions. Estas dos personas crearon un impacto tremendo en el club y desde 2014 el equipo de Hernin ya ha ganado tres ligas domésticas. Según sostiene Ankersen: “Nosotros somos un equipo pequeño en una ciudad pequeña, pero jugamos contra equipos y ciudades grandes. Debemos de extraer lo mejor de cada recurso que tenemos y buscar caminos para hacer la diferencia con lo que tenemos, este es el ADN de nuestro equipo”.

Al salir la pelota por el lateral en Anfield Road, la hinchada del Midtjylland seguramente lleva el pecho adelante y se acerca aún más a la tele. Es que hace años el club implementó una metodología de entreno donde se busca perfeccionar el balón parado, y sí, incluso el saque de banda. Siendo un hombre que se enfoca mucho en la captación y análisis de Data, Ankersen reveló que el club tiene que enfocarse en detalles marginales para poder marcar la diferencia en el césped y los números lo pueden corroborar. El 35% de los goles del equipo provienen del balón parado. “Si intentas convencer a una empresa que tiene que invertir recursos para poder alcanzar un 35% de beneficio, te van a llamar loco, pero en el futbol eso sí pasa”.

 

“Si intentas convencer a una empresa que tiene que invertir recursos para poder alcanzar un 35% de beneficio, te van a llamar loco, pero en el futbol eso sí pasa”

 

Parecen estrategias raras, pero a cada visionario de la historia probablemente “raro” fue el nombre más suave que le llamaron los demás en sus época.

Estas mismas estrategias, que ya empezaron a dar frutos, no se les escaparon a algunos de los equipos grandes más atentos de Europa. De hecho, cuando se enfrentaron estos dos emblemas en Anfield, había un factor que tenían en común y que pasó desapercibido. En 2018 el Liverpool empezó a trabajar con Thomas Grønnemark, el entrenador especializado en saques de banda que ya había trabajado por varios años precisamente en el Midtjylland. Seguramente, después de analizar los resultados positivos del equipo de Herning, la formación inglesa quiso trabajar también este aspecto del juego, y la verdad es que de la mano de Grønnemark el Liverpool ha mejorado sus estadísticas, pasando de un 45.4% de capacidad de mantener el balón después de un saque de banda, a un formidables 68.4%; son estos los ‘detalles’ que pueden decantar un encuentro cuando tú objetivo es ganar duras competiciones como la Premier y la Champions contra rivales muy bien preparados.

“Hubo temporadas en las que logramos marcar unos 10 goles por medio de saques de banda. (…) Fue muy provechoso”, dijo Ankersen en una de sus últimas entrevistas.

El camino del FC Midtjilland en la Liga de Campeones no se adivinaba nada fácil. Con equipos como Atalanta, Ajax y Liverpool, todos ellos con prestaciones muy buenas en las recientes ediciones del torneo, sería fácil esperar que el partido contra la formación al mando de Jürgen Klopp fuera un tremendo martirio para los daneses, pero la verdad es que el resultado no fue tan desequilibrado como apuntaban las previsiones y el Liverpool, aún que ganó 2 -0, solamente marcó el tanto de tranquilidad ya después del 90′, gracias a Salah.

Ankersen y Benham hacen uso del Data como un factor de decisión fundamental en los fichajes del equipo, una herramienta cada vez más popular en el mundo del scouting, pero algo que tiene un enfoque primordial en los equipos que manejan. “Creo que hemos encontrado un modelo que nos ha beneficiado también a nivel económico. Vamos a seguir mejorándolo, vamos a seguir luchando para encontrar nuestro espacio e intentar quebrar barreras”, dijo el danés. Es curioso constatar que el dúo ya perdió dos miembros del staff del Brentford para equipos como el Arsenal y el Manchester City, nada menos que dos entrenadores de tiros libres.

Este cuento de hadas soportado por matemáticas y estadísticas con el nombre de Midtjylland está todavía empezando a escribir su historia europea, pero quién sabe si no vamos a empezar a mirar un saque de banda con otra perspectiva de ahora en adelante.


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Fotografía de Getty Images.