Se acabó la fase de grupos y los dieciséis supervivientes ya esperan a sus rivales para la fase final de la Champions League. Encuentros de ida y vuelta con nervios, tensiones, goles y euforias. Por lo menos tendremos el VAR para evitar polémicas innecesarias como ese chut de Sterling al tapete que, en vez de considerarse una agresión al gremio de la jardinería, acabó en un penalti a favor para incomprensión de los futbolistas del Shakhtar. Pero esta primera ronda ha dejado un buen puñado de historias que bien merecen ser mencionadas en estas líneas. Por lo menos, servirán de entretenimiento hasta que el himno de la máxima competición europea de clubes vuelva a sonar en los mejores escenarios.

1. El pequeño Maracaná volvió a Europa

Han tenido que pasar 26 años para que el Estrella Roja vuelva a disputar la fase de grupos de la Champions League. Su última participación se remonta a 1992. En aquella edición, el Zvezda era el vigente campeón del torneo. Mucho cambiaron las cosas desde entonces hasta que, a finales de agosto de este mismo año y tras empatar a dos en campo del Salzburgo, la alegría se desbordó en Belgrado. El maravilloso himno volvió a sonar con fuerza en el Rajko Mitić, conocido popularmente como el Pequeño Maracaná.

Claro que, para desgracia de los serbios, la aventura europea ha acabado en esta ronda. Arrinconados en el grupo de la muerte junto a PSG, Nápoles y Liverpool, en Belgrado podrán presumir de haber doblegado a los Reds y haber resistido las embestidas napolitanas. Y, por el momento, El Fardou, ariete del equipo, es el tercer máximo anotador de esta edición si contamos las eliminatorias previas. Ahí es nada.

2. Un regreso a trompicones

Otro de los equipos que regresaba a la Champions League era el Inter. Tras seis años quedando fuera de la máxima competición de clubes, los italianos tiraron de épica para doblegar a la Lazio en el Olímpico de Roma. Una remontada, tan necesaria como histórica, permitió a los de Milán pasear su zamarra neroazurra por Europa. Claro que, para infortunio suyo, cayeron emparejados en otro grupo mortal. Barça, Tottenham y PSV no eran los rivales más deseados para este histórico del país de la bota.

Con el Barça por libre, italianos e ingleses han venido empujándose, adelantándose y tirándose, como si fuesen dos chiquillos que buscan el mismo premio. Claro que, con las estadísticas que gastaban, era difícil imaginarse otro final. Comenzaron perdiendo todos los partidos y, en los 540 minutos que disputaron, tan solo fueron por delante en el marcador en 31. Además, hay que tener en cuenta que sus goles llegaron con el ocaso de los partidos. Cuatro de sus seis tantos fueron en el 73, en el 86, en el 87 y en el 92. Jamás fueron el primer equipo en marcar. Con el empate entre catalanes y londinenses en la última jornada, y su resbalón contra el PSV, el Inter competirá en Europa League. Lágrimas y gozos y un regreso a trompicones en Europa.

3. Al final se cayó el Nápoles

Los espectadores tenían la vista puesta en el grupo C durante la última jornada de la Champions League. Liverpool, Nápoles y PSG se jugaban el pase a la fase final. Dos se llevarían el premio. El tercero se tendría que conformar con la Europa League. Y a esa fecha llegó el Nápoles. Al término de la quinta jornada de la fase de grupos, los italianos eran los líderes de su grupo pero todo salió mal en la última fecha.

Con el PSG arrollando al Estrella Roja – para alivió de Al-Khelaïfi y su inversión económica – el Nápoles tenía que ganar en un estadio tan complicado como Anfield. Y estuvieron a punto, cierto es, pero el pie de Alisson evitó la euforia italiana. La Champions League se escurrió de las manos napolitanas en los últimos 90 minutos.

4. Dudoso dominio de la Premier League

Pleno al cuatro en la fase de grupos. Manchester City, Manchester United, Tottenham y Liverpool disputarán la fase final de la Champions League. Un hito de los conjuntos ingleses que ya se logró durante la edición anterior. Claro que tan solo los de Guardiola pueden presumir de haberse colado en el primer bombo. United, Spurs y Reds han tenido que sudar la gota gorda para alcanzar esa segunda plaza.

Mourinho y su Manchester vieron como Fellaini y el colegiado les echaban una mano para pasar a la siguiente fase. El Tottenham, a través de Lucas Moura, logró un empate que, a la postre, resultó ser suficiente tras el pinchazo del Inter ante el PSV. Por último, los de Liverpool se encomendaron a Salah y, sobre todo, a Alisson. El guardameta evitó la eliminación en el 92′ con una parada extraordinaria. Pasan los cuatro, sí. Pero con más dudas que dominio.

5. El Barça deja de ser ‘Barça’ doce años después

Y eso no tiene por qué ser necesariamente malo. Pero por lo menos, es llamativo. Porque si le preguntas a cualquier aficionado de este deporte cómo es el juego del Barça es probable que su respuesta incluya la palabra ‘posesión’. Esa ha sido su máxima, gane o pierda, durante los últimos doce años en la Champions League. Una extensa racha que acabó ante el Tottenham cuando los de Valverde tan solo amasaron el esférico durante el 48’8% del encuentro.

La última vez que los de Barcelona fueron desposeídos de la pelota en la máxima competición europea fue en 2006. Entonces fue el Werder Bremen el equipo que logró arrebatar el esférico al conjunto dirigido por Frank Rijkaard. Curioso privilegio para alemanes e ingleses.

 

Sin haber terminado el año, el Mónaco ya ha abdicado de la liga, de la Champions League, del fútbol y de la vida en general

 

6. Dos duelos de los 70

Ajax y Bayern. Bayern y Ajax. Alemanes y holandeses se erigieron como los máximos exponentes futbolísticos europeos entre los 70 y los 80. Pero mientras los germanos mantuvieron su nivel, los tulipanes se fueron marchitando hasta dominar, ocasionalmente y no es poco, su campeonato local. Pero en esta edición de la Champions League, los de Ámsterdam han coincidido con los de Munich reviviendo, así, un duelo que parecía anclado en el pasado.

En el duelo de ida, el Bayern se impuso al Ajax. En la vuelta, un partido para disfrutar: seis goles para repartidos a partes iguales, dos expulsados y la emoción del primer puesto en juego. Sea como sea, ambos equipos ya están en la fase final del campeonato.

7. Crisis griega en Europa

Llegó el AEK Atenas a la Champions League para alegría de sus aficionados. El objetivo, clasificarse para la Europa League. Sin embargo, ni Marko Livaja ni Ponce ni cualquiera de los futbolistas del equipo griego ha conseguido el objetivo. De hecho, tienen el triste honor de haber sido el peor equipo de toda la fase de clasificación. Pero sin complejos, oye, que tampoco es fácil llegar.

No ha logrado sumar ningún punto en los seis partidos que ha disputado. Derrota tras derrota con un balance de dos goles a favor y trece en contra. Los griegos, que están situados en la cuarta posición en la liga griega, han vivido su propia crisis en Europa.

8. Abdican los del Principado

El rostro cohibido de Henry en cada partido de la fase de grupos ha sido una constante. Goleadas como la recibida en el Luis II ante el Brujas o la sufrida ante el Dortmund en feudo alemán han acabado mermando los ánimos del Mónaco. Por no hablar de la derrota decisiva ante el Atlético de Madrid con gol en propia incluido. Claro que, viendo el estado de este equipo es lícito pensar que nunca tuvieron posibilidades reales de dar la campanada.

El equipo del Principado ha extendido su mal momento en el campeonato nacional a la máxima competición continental de clubes, quedando en última posición y sumando un único punto. Los monaguescos se despiden tras encajar catorce goles y anotar, tan solo, dos. Un balance tan pobre no podía acabar de otra manera. Así pues, y sin haber terminado el año, el Mónaco ya ha abdicado de la liga, de la Champions League, del fútbol y de la vida en general.

9. El frío de Moscú

Dice la historia que a los rusos no hay que atacarlos en invierno porque tienes todas las de perder. Pues eso le pasó al Real Madrid. En Moscú, los blancos perdieron por la mínima ante un conjunto que creyó en sus posibilidades. Pero la vuelta fue histórica. El CSKA redactó la página más oscura de los blancos en Champions. El 0-3 que infligieron a los de Solari ha sido la mayor goleada que ha recibido el Madrid en su feudo en competiciones europeas.

Así pues, ganando los dos partidos ante los de Chamartín y empatando ante el Viktoria Pilsen, los rusos acaban la fase de grupos con siete puntos. ¿Lo sorprendente? Han quedado últimos y fuera de competiciones europeas. ¿El motivo? Los de la República Checa dieron el campanazo ganando a la Roma y superando a los rusos por el goal average. Los del CSKA se quedaron helados. Ya es mala fortuna.