1- El fin del oligopolio

SevillaSe conoce como oligopolio a una situación en la que el número de aspirantes es muy reducido, de manera que controlan y acaparan la cuota de mercado y el foco de atención como si hubiera monopolio, en perjuicio del resto. Es lo que pasa en España en el sector de la energía o el petroquímico. Una variable del oligopolio es el duopolio, donde ese grupo se reduce a dos candidatos que lo acaparan todo. En los últimos lustros, hemos visto este fenómeno enquistado en la política y en nuestra liga. La terna, felizmente, aumentó a tres con la aparición del Atlético, pero tirando de base de datos, hay que remontarse a la temporada 2006-07 para encontrar a un intruso entre los tres primeros clasificados al finalizar la primera vuelta. Precisamente, era el Sevilla FC el que ocupaba la segunda plaza por aquel entonces, a un solo punto del Barcelona. Aquel año, el conjunto hispalense terminó tercero y con una Europa League bajo el brazo. Hoy, una década después, la historia se repite y, junto a esos Atlético, Barça y Madrid, se cuela un grande del sur que quiere asentarse en la élite y llegar a mayo con la Puerta de Jerez preparada para lo que sea menester. En la política, en la economía y en la Liga, los oligopolios deberían estar prohibidos, por nuestro bien.

2- Llamadas para Julen

1483615524_374050_1483615865_noticia_normalAl margen de extraterrestres, varios de los nombres propios de esta primera vuelta tienen apellido español. Por encima del resto destacamos a dos: Sergio Asenjo y Iago Aspas. El palentino está rubricando su mejor curso a base de reflejos, sobriedad y liderazgo bajo palos. El zamora de la Liga merece seguir entre los elegidos. El caso de Aspas lo tiene más presente el seleccionador, pues aprovechó con creces la oportunidad en su debut en Wembley contra Inglaterra. El gallego vive un momento dulcísimo: no solo es el máximo goleador nacional con 11 tantos, sino que además es el verdadero leme de su equipo: hace de todo y lo hace bien. Pasado el ecuador de la temporada, hay otros futbolistas que están pegando porrazos a la puerta de Lopetegui y que seguro están anotados en rojo en la libreta del seleccionador. Nos mojamos con nuestros elegidos: Manu Trigueros, Roque Mesa, Illarramendi y Yeray. Todos ellos están firmando una campaña memorable y están siendo imprescindibles en sus equipos. Pronto deberíamos verles vistiendo de rojo.

3- La defensa de cinco

image_content_18624905_20170116221429En lo táctico, hay un un planteamiento en verdadero auge. Lejos de tiempos en los que sobrepoblar la defensa era un mero recurso circunstancial para guardar un resultado favorable o para asaltar el feudo del líder, el 1-5-3-2 está presente en cada vez más libretos. Un recurso que otorga mayor estabilidad defensiva, al tiempo que permite cubrir de forma proporcional los espacios, con carrileros que jamás abandonan la línea de cal y delanteros más versátiles. Hay conjuntos que han usado este sistema de forma recurrente como el Osasuna de Martín y el de Vasiljević, el Leganés, el Valencia de Prandelli, el Betis de Víctor y, en su vertiente más ofensiva, el Sevilla de Sampaoli. Otros, han recurrido a esta estrategia de forma puntual, como Sporting, Dépor, Alavés e incluso el Barça y recientemente el Real Madrid. Esta tendencia, que se asentó hace mucho en Italia y sublimó la Juventus, se ha consolidado en España y más de la mitad de los equipos ya han apostado por ella. ¿Una moda pasajera?

4- La falla perenne

ENTRENAMIENTO (20)-k0j--1351x900@Las ProvinciasSi algo no nos gusta mencionar es la situación valencianista. Pero es que ha consumido la primera mitad del campeonato con tres entrenadores, solo 19 puntos (con un partido menos) y una rechifla litigante en la grada de Mestalla. Cuando se abofetea mucho a un grande el aturdimiento perdura demasiado tiempo. Los títulos ligueros, las finales de Champions, y los Mendieta, Baraja, ‘Piojo’ o Aimar están demasiado presentes en la memoria levantina como para resignarse al mero hecho de mantener la categoría. Asumir la necesaria travesía del desierto antes de poder ‘volver a ser’ es la difícil penitencia que está provocando la situación actual. Carlos Soler y Voro han otorgado, en las últimas fechas, un hilo de ilusión. Qué cosas: cuando todo está perdido, cuando nadie confía en nadie, cuando el devenir parece echado a perder, es la gente que ama a su club, la gente de casa la que permite sostener la esperanza. El fútbol necesita que el Valencia vuelva a ser el Valencia.

5- Buen gusto como idea

16-1-1024x682Buenas noticias. Se cierra la primera vuelta con una oleada de equipos cuyo planteamiento de juego alegra al respetable. El postmodernismo consiste en ir a presionar arriba, en un juego vistoso, combinativo, sin especular y, sobre todo, en ser valiente. Buen ejemplo de ello es la UD Las Palmas de Quique Setién, un conjunto formado en su mayoría por jugadores canarios que, con los Tana, Viera o Roque Mesa está alzando a la máxima expresión la idea del buen gusto. Otro caso excepcional es la Real Sociedad de Eusebio que amén de una apuesta preciosista ha logrado cerrar la primera manga en quinta posición. Lejos de planteamientos conservadores, especulativos y con pocos alicientes para el espectador, encontramos otros equipos como el Eibar de Mendilibar, el Celta de Berizzo o, por supuesto, el gran referente del postmodernismo: el Sevilla de Sampaoli. Un equipo que, acostumbrado a ganar Europa Leagues y ser competitivo a través de una defensa sólida y eficacia en las áreas, ha dado un giro de 180 grados con el técnico argentino y con una propuesta intrépida y magnificiente. ¡Viva el postmodernismo!