El 5 de abril de 1992, la Agencia Científica del Gobierno de Estados Unidos, envió de manera urgente un aviso mundial a 120 países para alertarles ante la aparición de un temblor de tierra de 6,2 grados en la Escala Richter. La respuesta fue que todo había sido propiciado, generado y creado por un gol.


El sexto gol del Barcelona ante el PSG en Champions, en aquella eliminatoria con remontada histórica en el último instante que hizo estallar al Camp Nou, fue reflejada por los sismógrafos (hay uno oficial a sólo 500 metros del estadio) como un temblor de tierra. En las medidas, se aprecia claramente un aumento de las vibraciones en la tierra desde ese instante del gol y hasta el final del partido. Algo similar a lo que ocurrió en 2016 con un gol de Ulloa cuando el Leicester estaba luchando por levantar su histórica Premier League, pues registró un movimiento de 0,3 grados en la Escala sismológica de Richter (la que mide la energía liberada en un terremoto). Pero si hablamos de goles y terremotos, sólo hay uno absolutamente único, pionero y exclusivo, el que puso la primera piedra para que las canchas del planeta empezaran a generar una energía que carbura minuto a minuto hasta la explosión total cuando el gol hace acto de presencia. Y el primero de todos ellos fue en 1992, en Argentina, durante un derbi de La Plata y con un disparo de falta desde 35 metros que hizo reventar el mundo. Sí, el mundo entero. Todos, conocerían en cuestión de días que aquel temblor procedía de un gol: el gol de Perdomo, el ‘Gol del Terremoto’.

Unir fútbol con elementos como placas tectónicas, zonas orogénicas o litosfera supone indagar en las profundidades de lo desconocido, de lo oscuro, bajar al ‘sótano 3’ de las historias futbolísticas. Pero si un ente mundial como la Agencia Científica del Gobierno de Estados Unidos (donde trabajan 10.000 especialistas), detecta un movimiento sísmico en La Plata un 5 de abril de 1992 de nada menos que 6,2 grados en la Escala Richter y avisa rápidamente a 120 países para acelerar la información de que algo ha sucedido allí, ya sería un apunte interesante globalmente. Si cuando se notificó a Argentina, la respuesta platense fue que ese movimiento tan potente, enérgico y singular, se debía a un balanceo futbolístico provocado por un gol, ese tanto pasa, de manera eterna, a la cúspide de las historias futbolísticas porque, de nuevo, la pelota había roto cualquier lógica.

Se enfrentaban triperos contra pincha-ratas (apodos de Gimnasia y Esgrima La Plata y Estudiantes de La Plata, respectivamente) en el derbi platense, uno de los más calientes y especiales de toda Argentina. Aquel día, se creó la leyenda del ‘Terremoto Perdomo’, haciendo honores para siempre a José Perdomo, futbolista uruguayo que era una de las piezas clave del cuadro local y que aquella jornada marcó un registro envidiable, pero que estaba muy acostumbrado en su carrera a elegir estos días de máxima rivalidad para tomar protagonismo: “No tembló la tierra siempre que marcaba goles, pero en mis años de profesional disfruté de derbis como el Coventry-Aston Villa, el Genoa-Sampdoria y el Betis-Sevilla, donde sí marqué como verdiblanco un gol en uno de estos partidos especiales. Es bueno tener ese tipo de partidos porque entre bromas y cómo te cargan los amigos como pierdas, uno lo toma siempre como algo especial”, recuerda sobre su carrera y estos duelos de rivalidad donde solía generar un foco sobre su pierna derecha.

 

“Fue a los nueve minutos del segundo tiempo, un tiro libre. Y me salió perfecto. Con el gol, todo estalló”

 

“Ya saben cómo tratamos aquí esos partidos. Todas las hinchadas montan un show para ser las mejores en las gradas y luego en la cancha. Se vive con mucho fervor y en La Plata, como todos son de un club o de otro, mitad de Gimnasia y mitad de Estudiantes, es único. Aquel partido era el primero grande para mí allí, porque había llegado hace poco y no lográbamos ganar. Cuando llegó el Clásico, el técnico me habló, me dijo que me necesitaba especialmente para estos partidos y aunque yo le dije que no estaba a tope, salimos con todo ante el nerviosismo de la hinchada que estaba dolida. Aquel gol lo cambió todo porque acabamos llegando a clasificarnos a competiciones continentales”, recalca el charrúa, que aun sabe cómo explicar, a puro detalle, cada mínimo recuerdo de un gol fundamental para los triperos.

“Fue a los nueve minutos del segundo tiempo, un tiro libre. Había jugadores responsables de estas acciones pero yo pedí la pelota. Creo que el arquero no me conocía todavía, aunque yo tenía siempre la costumbre de pegar fuerte estos golpeos. Esa vez, decidí hacerlo de otra manera, a colocar un poco más para intentar sorprender así. Y me salió perfecto. Con el gol, todo estalló. Es difícil de explicar lo que sucedió. Yo no era un goleador nato, pues era volante defensivo, por lo que cada gol que hacía lo disfrutaba enormemente. Y hacerle un gol a un rival con tanto poderío, era algo perfecto. Acá se explotó todo y nos dejaban subirnos en aquella época a las gradas y disfrutar ese momento único”, disfruta conforme lo explica más tranquilamente, sabiendo que cada año lo recalcan con un nuevo aniversario y la afición de su club platense se emociona con lo sucedido gracias a su gol.

“Toda esa vivencia que disfruté, trato de compartirla ahora con chicos de la sub-16 que entreno actualmente acá. Los padres le dicen a sus hijos: ‘¿Sabes que tu técnico es quien hizo el ‘Gol del Terremoto’?’. Y a mí eso me hace muy feliz y me enorgullece. Disfruto mucho antes esas cosas. La gente me tiene mucho cariño en Uruguay y cuando voy allí a La Plata, es increíble, porque es que me felicita y me tiene respeto hasta la gente de Estudiantes de La Plata, que era el rival entonces. Muchos argentinos me ven, por ejemplo, en un asado o en algún acto, y me recuerdan aquello cuando me ven. Hubo una vez una parrilla donde me encontré que tenían una foto mía y allí dialogaban de mi gol los hinchas de ambos clubes. Esas cosas y estos aniversarios que comentan cada año, sirven para que mis hijos sepan lo que hice y hasta me ponen el gol por internet para compartirlo conmigo”, recalca Perdomo, apuntando una vez tras otra que la palabra clave en el fútbol es respeto para saber disfrutar de todo ello. Y mira que más allá de ese gol, mítico, José jugó un Mundial, ganó títulos, jugó en Europa…

 

“Muchas veces el hincha se identifica con lo que hacen los futbolistas, pero en este caso, el hincha es casi más importante que Perdomo, porque fue el hincha quien lo hizo posible, quien hizo explotar el estadio”

 

Pero es que nada puede ganar a aquel gol, más aún si uno se basa en lo que representa todavía hoy ese ‘Gol del Terremoto’ en La Plata, donde cada año, desde hace nada menos que 26 que se logró hacer vibrar a la tierra por un gol, se homenajea aquella tarde. Tanto significa, tanto pesa y tal valor tiene entre la afición de Gimnasia La Plata, que han sacado un brutal video para sus abonados que se basa, claro, en su particular recuerdo de aquella vibrante sensación: “Fue el momento alto de nuestra historia. Es llamativo que una afición pudiera generar tanta potencia, fuerza e intensidad. Se hizo notorio a nivel internacional estos años tras los últimos goles donde se dice que, de nuevo, la tierra vibró. Desde aquel día, tenemos algo único y nuestro, algo que sellamos a corazón con nuestra sangre. Yo estuve en la cancha aquel día. Era periodista y era un duelo normal con todo lo que representa un derbi platense, claro. En la previa, se hablaba que los técnicos podían ser sustituidos por la mala racha que tenían. Y, de repente, el gol. Fue una explosión total. Gimnasia necesitaba ganar como sea, de manera urgente. Perdomo agarró la pelota y todo fue un brote de alegría increíble. Pero el asombro total llegó cuando, días después, nos dicen que el sismógrafo ha apuntado que hubo un movimiento de tierra a la hora del partido. Lo investigamos y quedó constatado. Desde ese instante nació el mito pues éramos la primera hinchada que había provocado un terremoto”, explica con cariño el actual jefe de prensa del propio Gimnasia y Esgrima La Plata, Luis Rivera, que recuerda que, además, el temblor llegó en un partido donde eran visitantes (en un estadio de 25.000, 10.000 eran foráneos), por lo que imaginad lo que tuvo que explotar la hinchada tripera, que hoy en día se sumó a un elemento mundial al lanzar varios videos en sus redes sociales para captar la atención global.

“Muchas veces el hincha se identifica con lo que hacen los futbolistas, pero en este caso, el hincha es casi más importante que Perdomo, porque fue el hincha quien lo hizo posible, quien hizo explotar el estadio y quien dejó aquello para la eternidad en el recuerdo de los platenses”, argumenta Luis, consciente que eso genera algo mucho más personal e íntimo para los propios hinchas.

Este terremoto fue el primero que vincula a movimientos sísmicos con la pelota, a la fuerza de la naturaleza con el balón y si quizás en tu vida, en nuestra vida, no has experimentado un temblor de la tierra, os apunto algo. Yo no he sufrido jamás un mínimo titubeo y creo que acabaría horrorizado, pero si alguna vez tengo que experimentarlo, no tengo dudas que quiero que sea en un estadio de fútbol, con un gol que haga explotar a las hinchadas y con un recuerdo tan duradero como el del ‘Gol del Terremoto’ de Perdomo.


En el programa-podcast 22 de ElEnganche en SpainMedia estuvieron con nosotros el protagonista del gol, José Perdomo, así como el sismólogo Jordi Díaz y el periodista Luis Rivera, jefe de prensa de Gimnasia y Esgrima La Plata.