Dos mundos en menos de 30 kilómetros. Dos ciudades muy parecidas y muy diferentes. No podrían vivir la una sin la otra, entre otras razones porque una tiene playa y la otra es la capital, o viceversa, y porque sus equipos siempre se miran de reojo. Real Oviedo y Real Sporting, o viceversa: los protagonistas de un derbi que a pesar de sus interrupciones históricas, sigue muy vivo.

Es un momento tan bueno como cualquier otro para repasar los cinco derbis más vibrantes de la historia del fútbol asturiano.
 

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GRANDONES, PARA EMPEZAR
Real Oviedo 6-2 Real Sporting / Temporada 1928-29 (Segunda División)

Como no podía ser de otra forma, empezamos a lo grande: en la tierra de El Molinón, La Escalerona o las pegatinas de coche superlativas (‘Asturias es España y lo demás, tierra conquistada’), en la cuna del ‘grandonismo’, una goleada para arrancar: ocurrió en la primera temporada de la historia de Segunda División, cuando Oviedo y Sporting aún no se habían asomado a la elite. En la segunda jornada de aquel experimento llamado Liga, el Oviedo goleó al Sporting en el mítico estadio de Teatinos, que se había inaugurado el 31 de agosto de 1919 y que fue sede de los partidos del club azul hasta mediada la década de los cuarenta.

 

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MOLINUCU Y COMPAÑÍA GOLEAN EN EL MOLINÓN
Real Gijón 6-0 Real Oviedo / Temporada 1944-45 (Primera División)

Hubo que esperar a la temporada 1944-45 para que los dos grandes equipos de Asturias se midiesen en Primera división: en la ida había ganado el Oviedo por 2-1, así que en el partido de vuelta, disputado en el Molinón, tocaba revancha. La hubo, y a lo grande: el Sporting (que en realidad se llamaba Real Gijón porque Franco había prohibido los anglicismos) ganó 6-0. Era la penúltima jornada de Liga y el Oviedo, mejor clasificado que su vecino, jugó muy relajado. Uno de los goles lo marcó Molinucu, fallecido en enero de 2019 y último superviviente del primer derbi asturiano en la máxima categoría.

 

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EL AUTO-GOL DE BANGO
Real Oviedo 1-0 Real Sporting / Temporada 1995-96 (Primera División)

Un derbi feo, como tantos otros, resuelto a última hora con un quiebro cruel del destino. El protagonista fue Ricardo Bango, uno de los pocos jugadores que jugó en ambos equipos. Nacido en Gijón, Bango fue uno de los pilares del Oviedo de finales de los 80 y principios de los 90. En 1992 firmó por el Sevilla y en 1995 regresó a Asturias para incorporarse al Sporting: en su primer derbi, se marcó un gol en propia puerta que muchos aficionados del Oviedo aún celebran con el mismo fervor con el que los sportinguistas lo maldicen.

 

 

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NOSTALGIA DE PRIMERA
Real Oviedo 2-1 Real Sporting / Temporada 1997-98 (Primera División)

El último derbi en Primera lo ganó el Oviedo: en realidad, lo perdió el Sporting, y no solo por el gol de Nikiforov en propia puerta. Lo perdió el Sporting porque en aquella temporada, batió todos los récords negativos de la historia de Primera División: perdió 29 de los 38 partidos que jugó y descendió con 13 puntos, 27 puntos menos que el Oviedo, que quedó antepenúltimo y se salvó del descenso gracias a la promoción que ganó –de milagro- ante la UD Las Palmas.

 

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UN GUAJE LLAMADO DAVID
Real Oviedo 0-2 Real Sporting / Temporada 2001-02 (Segunda División)

Un chaval con cara de buena persona, nacido en la cuenca minera, hijo de picador y vestido con la camiseta del Sporting silenció las gradas del Carlos Tartiere. En aquella época, el Sporting ya penaba por Segunda División, pero el Oviedo era un recién descendido de Primera y como tal, favorito en el derbi. Los pronósticos los trituró la aparición estelar de un delantero semidesconocido llamado David Villa, autor del segundo tanto del Sporting. En realidad, lo de semidesconocido lleva trampa, porque diez días antes, Sporting y Oviedo ya se habían enfrentado en la primera ronda de la Copa: ganó el equipo de Gijón por 4-2 y con un doblete de Villa.

 

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*En el fútbol no valen neutralidades ni puntos de vista objetivos, pero si sirve como atenuante, que quede constancia que el autor de este texto no es de Oviedo ni de Gijón… sino de Avilés, la tercera ciudad de Asturias, siempre (tan injustamente) eclipsada por sus dos vecinas.

 


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Fotografía de Getty Images.