En el #Panenka85, último número de la revista correspondiente al mes de mayo, publicamos una entrevista con Slavisa Jokanovic después de sus tres años dirigiendo al Fulham. El exinternacional yugoslavo echa la vista atrás y repasa todos los recuerdos que le ha brindado el fútbol desde que iniciara su carrera en el Vojvodina hasta su llegada a los banquillos, pasando por sus experiencias en la liga española defendiendo las camisetas de Oviedo, Tenerife y Deportivo y por las innumerables aventuras que ya le han llevado a ser entrenador en Serbia, Tailandia, Bulgaria, España, Inglaterra e Israel: “En mi cabeza tenía de todo. desde el Atlético de Madrid hasta un equipo de Tailandia. Me refiero a que muchas veces intenté elegir y eso de elegir es bastante complicado”.

Actualmente sin equipo, la última experiencia de Slavisa Jokanovic, tras ser el único extranjero en conseguir dos ascensos a la Premier League, concluyó después de las primeras 12 jornadas ligueras, en las que el Fulham, plagado de nuevas caras, no respondió a las expectativas. “No hay que olvidar que un día antes del debut liguero me llegaron cinco refuerzos. Tuve que hacer la pretemporada con el campeonato empezado porque había gente de más de 20 millones de euros que había que poner”, apunta el técnico serbio acerca del final de su paso por Craven Cottage, a la espera de volver a tener otra oportunidad en los banquillos.

Abriendo el baúl de los recuerdos, en la entrevista con Slavisa Jokanovic rememoramos los años dorados del fútbol yugoslavo a finales de la década de los 80 y a principios de la de los 90. “Hay que decir que la liga de la antigua Yugoslavia estaba entre las cinco o seis mejores de Europa. Yo jugaba en el Novi Sad, en segunda división, y me fichó la Vojvodina, que en 1987 había logrado el ascenso. Llegamos varios jugadores jóvenes [el propio Jokanovic o Sinisa Mihajlovic, entre otros] y nadie esperaba nada de nosotros”, recuerda un Jokanovic que acabaría conquistando la liga yugoslava dos años después por delante de equipos de primer nivel como Estrella Roja, Dinamo de Zagreb o Partizan. “La ciudad, además, lo vivió como un gran éxito que no se ha vuelto a repetir”, añade el excentrocampista de la Vojvodina.

Después de sus primeros pasos en el fútbol profesional, llegaría la Guerra de los Balcanes, un conflicto bélico que, por suerte, no sacudió su vida ni la de sus familiares más próximos. “Por diferentes razones mucha gente de mi familia no la sufrió. Nosotros somos serbios y no tenía familiares próximos en Bosnia o Croacia. Pero sí que se podía notar toda esta tensión, claro que se palpaba. No me tocó tan de cerca como a otros compañeros”, recuerda Jokanovic de sus últimos episodios en su tierra antes de dar el salto al fútbol español, donde, después dos años en el Oviedo y cuatro más en Tenerife, fue una de las piezas fundamentales del Súper Dépor campeón de liga en la temporada 1999-2000: “Cuando nos poníamos en ventaja el rival tenía que sangrar para hacernos daño”.