Andriy LUNIN (Leganés) – Portero

El joven guardameta ucraniano llegó al Real Madrid en forma de inversión de futuro. Todas las apuestas en Bet365 hacían presagiar un gran rendimiento. ¿Sus virtudes? 191 centímetros de estatura, 19 años de edad y una sobriedad bajo palos a la altura de Petr Cech o Bodo Illgner. La que debía ser una temporada de formación, con una cesión al vecino madrileño de Leganés para coger experiencia, se ha transformado en meses de ostracismo a la sombra de Pichu Cuéllar. Lunin ha jugado tan solo cuatro partidos en los que ha encajado cinco goles. La mayoría de los encuentros disputados han sido en las últimas jornadas, allanando el terreno para una posible segunda etapa a préstamo en el club de Butarque. Y es que segundas partes (a veces) fueron buenas.

Aleix VIDAL (Sevilla) – Lateral derecho

Gran parte de su rol secundario se explica por la enorme temporada que ha llevado a cabo Jesús Navas en su nuevo hábitat de carrilero derecho primero, con Machín, y de lateral puro después, con Caparrós. Aleix Vidal regresó al club donde había triunfado, tras su irregular paso por el FC Barcelona, en una apuesta que parecía asegurar un rendimiento, al menos, a la altura de su primera etapa, en la que había acumulado 31 partidos y cuatro goles en el campeonato liguero. Sin embargo, en este curso ha disputado tan solo once descafeinados encuentros dejando una sensación de notable decepción. Mucho tendrá que sudar el tarraconense si quiere arañarle minutos al ‘Duende de Los Palacios’ el próximo curso.

Gustavo CABRAL (Celta) – Central derecho

El zaguero porteño representa como nadie la pésima temporada que ha protagonizado el Celta, sobre todo a nivel defensivo. Y es que han sido 62 los goles encajados por el conjunto ‘celeste’ que le han empujado hasta el precipicio de Segunda, del que les ha salvado, solito, Iago Aspas. Cabral, que llegó a Galicia en 2012, ha culminado su peor campaña como ‘celtiña’, perdiendo la titularidad a principio de temporada, tras varias malas actuaciones. Aunque con Escribá ha recuperado el puesto en ciertas jornadas, el nivel exhibido durante todo el curso no ha estado a la altura de lo que se espera de un histórico referente de los de Vigo.

Samuel UMTITI (Barcelona) – Central izquierdo

Una decepción viendo de dónde venía. Titular indiscutible, junto a Piqué, en las últimas temporadas azulgrana e indiscutible también, junto a Varane, en la Francia que levantó la Copa del Mundo este verano. Nadie podía imaginar que Umtiti cerraría un curso tan flojo a nivel individual. Mermado por una lesión de rodilla que nunca ha terminado de limpiarse, su compatriota Lenglet le adelantó por la derecha a las primeras de cambio y ahí se ha mantenido durante toda la Liga. Un Lenglet que, por cierto, también ha sido citado por su país y podría repetir el ‘sorpasso’ con los bleus.

Theo HERNÁNDEZ (Real Sociedad) – Lateral izquierdo

Otro caso de futbolista cedido por el Real Madrid del que se esperaba más. Tras una temporada excelsa en el Alavés, recaló en el Bernabéu y su rendimiento de blanco siempre estuvo bloqueado por el protagonismo de Marcelo. Volver a Euskadi, donde ya triunfó, vestido de ‘txuri-urdin’, parecía la mejor receta para recuperar aquella versión de lateral rápido y contundente en defensa y letal y decisivo en ataque. Nada más lejos de la realidad: aunque tuvo partidos notables, su aportación ha ido de más a menos y, finalmente, el canterano Aihen Muñoz le ha robado el sitio.

Manu TRIGUEROS (Villarreal) – Mediocentro

El Villarreal, por sí solo, ha sido una de las grandes decepciones de la temporada. Un equipo configurado, por lo menos, para pelear por Europa, se ha visto condenado a batallar con los de abajo casi hasta el final. Trigueros ha sido, durante las últimas temporadas, el timón del equipo. Un tipo al que se le podía pedir liderar, robar, organizar, asistir y hasta marcar, partiendo desde el mediocentro. Pero la 2018-19 no ha sido su temporada. Muy por debajo de su nivel físico, ha ido acumulando problemas con las lesiones y, cuando entró en el equipo, nunca pudo consolidarse. Tanto es así que en todo el campeonato ha jugado tan solo 18 partidos de titular. Por el bien del Villarreal -y por el bien del fútbol- esperemos que Trigueros vuelva a ser Trigueros el año que viene.

Thomas LEMAR (Atlético) – Mediapunta

Por lo que costó y por lo que se esperaba de él, Lemar ha sido una de las desilusiones del Atlético. Fichado para complementar -y contentar- a Griezmann, el francés nunca ha llegado a enseñar la categoría que sí alcanzó en Mónaco. Un perfil de futbolista, técnico y creativo, que se le suele atragantar al Cholo: a otro nivel ya le pasó con Cani, Óliver Torres, Cerci o Gaitán; o actualmente con Vitolo. Quizá el próximo año, con la renovación que parece que va a sufrir la plantilla, Lemar encuentre un ecosistema más propicio para adueñarse de los galones que le deberían corresponder por su calidad.

Luka MODRIC (Real Madrid) – Mediocentro

Qué decir del Balón de Oro. Si por alguien debe haber unas expectativas fundadas es por el que ha sido elegido mejor futbolista del planeta. El pasado mes de julio, Luka llevó a su país, contra todo pronóstico, a la final del Mundial. Todos nos deleitábamos con la delicadeza y la ternura con la que el croata paseó durante tanto tiempo por el césped y pocos podíamos esperar, pocos meses después, que aquellas sensaciones al verle podrían quedar tan olvidadas. A decir verdad, tampoco muchos podían esperar que el Madrid que había ganado tres Champions consecutivas, acabaría la Liga a 19 puntos del campeón. Una cosa lleva a la otra. O la otra a la una. Sea como fuere, de un talento como el de Modric siempre se debe esperar muchísimo más.

Gareth BALE (Real Madrid) – Mediapunta

Si Modric ha sido una decepción para el madridismo, lo de Bale está a otro nivel. El galés aterrizó en Madrid en 2013, que se dice pronto, y en todo este tiempo -descontando alguna carrera de velocista o alguna chilena de karateca- nunca ha conseguido llegar al corazón del aficionado. Quizá por su falta de integración, quizá por razones puramente futbolísticas, o quizá por la suma de todo. Lo evidente es que la 2018-19 es la culminación de un desengaño anunciado. Hay un dato revelador: Bale solo ha terminado seis partidos jugando los 90 minutos en toda la Liga. Tras seis cursos de blanco, no sabemos si este verano presenciaremos su despedida, pero lo que es seguro es que, si se produce, necesitará traductor.

GERARD Moreno (Villarreal) – Delantero

Se fue de Villarreal como un niño ambicioso al que le apetecía volar. Y vaya si voló. En el Español completó  tres grandes campañas, siendo la última la mejor de su carrera, anotando 19 goles en todas las competiciones y erigiéndose como el gran líder de los ‘periquitos’. Su ambición le llevó a volver a vestir de amarillo, a cambio de 20 millones de euros, pero el chasco ha sido importante. A pesar de su incansable trabajo sobre el césped (eso nunca se le podrá negar), su acierto goleador ha estado muy por debajo de lo esperado. Para colmo, su Espanyol se ha terminado clasificando para Europa, mientras que el ‘submarino’ no ha salido a flote en toda la Liga. El destino es caprichoso.

Seydou DOUMBIA (Girona) – Delantero

Doumbia está en esta lista porque había que mencionar a algún futbolista del Girona y no hemos previsto espacio para entrenadores. Más que nada para representar el fracaso de un equipo que había ilusionado en la temporada precedente y ha terminado descendiendo después de una ristra de partidos finales absolutamente desoladora. Quizá Doumbia no ha tenido ninguna culpa, pero es que los pesos pesados del conjunto catalán tampoco han estado tan lejos de su nivel. El costamarfileño llegó a Montilivi para ser suplente, eso es cierto, pero un futbolista que ha jugado tantos años la Champions con equipos como el CSKA, el Sporting o el Basilea, podría haber aportado mucho más: tan solo dos goles en 534 minutos. Decepcionante.