Miradas

El mejor del recreo

Era una escena recurrente en aquellos años marcianos de la infancia. Los dos capitanes en el centro de la cancha y el resto de niños apelotonados en una de las porterías esperando a escuchar nuestro nombre. Nunca sabías a quién iban a elegir el último: entre dos o tres nos rifábamos la humillación, y quizá ahí empezamos a entender que las desgracias unen más que los triunfos. Pero con el primero era diferente. Con el primero no había dudas. Jamás las hubo. Al mejor se le identificaba rápido: era uno solo y, en cuanto comenzábamos a jugar, el balón se le pegaba al pie como una calcomanía. No era necesario que fuera el más alto, ni el más rápido, ni el más guapo, ni el más cabrón. Tampoco el que llevara más tiempo practicando, ni el que mirase más partidos por la tele. Aquello, me refiero, no lo había escogido él, no lo había buscado, simplemente ocurría. Hay personas que nos pasamos la vida persiguiendo el talento y otras a las que el talento las embiste por la espalda como una ola gigante, hasta dejarlas empapadas. En La estrella y la memoria, la nueva novela de Eduardo Berti, editada por Impedimenta, se reconstruye la carrera de un jugador ficticio que, aseguran los que lo vieron, fue el mejor de todos los tiempos. Como el ‘Trinche’ Carlovich, Eliseo Alegre es una leyenda local, porque al tipo nunca le interesó lo suficiente el fútbol para dar el salto a los grandes estadios. Una de las mejores escenas del libro es cuando, de pequeño, se da cuenta que tiene un don. El chico nunca participa en los partidillos del recreo, es escuálido y debilucho, hasta que una mañana, en una clase de gimnasia, alguien le manda la pelota y… se enciende la luz. “Se miraba las piernas como si fueran de otro”, narra un testimonio de esa explosión prodigiosa. “Como si se hubiera desdoblado”. Alegre es el primer sorprendido. Los compañeros se llevan las manos a la cabeza. Ese día, todos se hacen adultos de golpe. Acaban de descubrir que es el azar el que mueve el mundo, repartiendo virtudes y defectos como un soldado que dispara al barullo con los ojos vendados.


SUSCRÍBETE A LA REVISTA PANENKA


Fotografía de Getty Images.

Advertisement
PUBLICIDAD
Marcel Beltran

Entradas recientes

La metamorfosis de Julián Álvarez

En unos pocos meses, la relación entre Julián Álvarez y el Atlético de Madrid pasó…

2 días hace

Por ejemplo, Leo Messi

Messi construyó su inmensa figura a partir de los hechos, no de las palabras. Un…

3 días hace

Aitor Ruibal: “La política está muy viva en el vestuario del Betis”

¿Quién dijo que los jugadores profesionales no hablan entre ellos de política a las puertas…

3 días hace

Real Politik FC #31 | Beitar Jerusalén, el equipo que anticipó a Netanyahu

¿Es el Beitar un espejo de la derecha israelí o una advertencia de lo que…

4 días hace

Los cimientos del futuro

El Skechers Football Lab se consolida como una plataforma para construir un fútbol del futuro…

6 días hace

El Leicester en tercera: golpe de realidad

La afición del Leicester City mantiene orgullosa sus lazos con el equipo, aunque ahora los…

6 días hace