El ruido del fútbol no son los gritos de los entrenadores dando instrucciones, no son los berridos de las aficiones, ni los sonidos emitidos al golpear el balón con el pie o cuando se estrella contra uno de los palos. Ni tan siquiera son las vuvuzelas. El verdadero estruendo del fútbol es todo aquello que sobrepasa a los estadios y que rompe las redes de las conciencias. De hecho, existe un silencioso ruido. Por ello, Londres albergará este año una de las citas mundialistas. La capital de Inglaterra no es que le haya quitado el honor de ser la anfitriona a Rusia, sino que será la sede de un torneo que no está reconocido por la FIFA. La Copa del Mundo de la Confederación de Asociaciones de Fútbol Independientes (CONIFA) reunirá a diversos combinados procedentes de estados, minorías, pueblos sin estados y regiones que no están bajo el amparo del máximo estamento internacional de este deporte.

Tras realizar una fase de clasificación en la que participaron 47 equipos repartidos por todo el mundo, 16 combinados llegan a la ciudad del Big Ben, del Palacio de Buckingham, entre otros muchos monumentos, para luchar por el cetro mundial. Abjasia buscará revalidar el título conquistado en 2016. Aunque el propósito de la organización va más allá que el de otorgar un trofeo. “CONIFA pretende construir puentes entre los pueblos, las naciones, las minorías y las regiones aisladas de todo el mundo a través de la amistad, la cultura de jugar al fútbol y trabaja para el desarrollo de los miembros afiliados y se ha comprometido con el juego limpio y la erradicación del racismo”, expresa en su página web el ente fundado en 2013 y con sede en Suecia.

Entre todos los equipos que integran esta Copa del Mundo representarán a un colectivo que ronda los 300 millones de seres. “Es el mejor torneo de fútbol fuera de la FIFA y permite aprender todos los días acerca de las muchas personas olvidadas del mundo”, expresó Sascha Düerkop, secretario general de CONIFA, en una entrevista en el medio Télam.

 

El mundial que será retrasmitido dará comienzo cinco días después de que haya acabado el que no fue televisado

 

Por un tiempo, la tierra que vio nacer a Pink Floyd, The Cure, The Rolling Stones, o a George Orwell, entre otros muchos, estará repleta de futbolistas. Futbolistas que no coparán las portadas de periódicos, futbolistas que no rellenarán minutos en la caja tonta y que no hacen, presumiblemente, carreras con deportivos de colores llamativos. Serán ellos los que estarán en este evento y los que querrán hacer sonar rock and roll con el balón entre las cabinas rojas y taxis negros. De Moscú a Londres hay 30 horas de viaje en coche, según Google Maps. Esa será la distancia que separe ambos mundiales. El que retransmitirá la televisión dará comienzo cinco días después de que acabe el que no haya sido televisado.

“No hay muchos patrocinadores dispuesto a poner su dinero en lo que es una carrera filantrópica internacional del fútbol base sin fines de lucro, totalmente voluntaria. Aunque ha crecido rápidamente en los casi cincos años desde su fundación. CONIFA sufre de una seria falta de recursos”, explicó Per-Anders Blind, presidente de esta organización, a principios de mes en These Football Times. Aunque esto ha cambiado. La Copa del Mundo contará con Paddy Power, una casa de apuestas, como patrocinador del evento.

Fuera de radar

La metrópolis bañada por el Támesis dividirá a los oponentes en cuatro grupos con cuatro equipos en cada uno. Barawa y Ellan Vannin serán los dos conjuntos británicos del torneo. Uno encarna a los somalíes de Londres y el otro representa a la Isla de Man, ubicada en el Mar de Irlanda, respectivamente. Ambas encuadradas en el primer grupo. Junto a ellas, Cascadia, terreno que se encuentra entre el noroeste de EE.UU. y el oeste de Canadá, y Tamil Eelam, conjunto de jugadores aficionados de un pueblo de Sri Lanka.

En el Grupo B, denominado el de la muerte, está Abjasia, república autónoma del interior de Georgia, quien se enfrentará al Tíbet en esta primera ronda. En un grupo también conformado por Felvidek, minoría húngara que actualmente tiene su territorio en Eslovaquia, y Norte de Chipre, equipo que luchará por los intereses de la mitad norteña y turca de la isla.

Continuando, Matabelelandia, formación proveniente del oeste de Zimbawe y debutante en la competición; Szekely, pueblo húngaro de Transilvania; Padania, independentistas del Valle del Po (Italia); y Tuvalu, país que conforma la Polinesia y única nación independiente que disputará esta competición. Todas ellas pelearan por un billete a la fase de eliminatorias desde el Grupo C.

Por último, los equipos que conforman el Grupo D. A priori y sobre las tablas, aquí es donde se encuentran los equipos más similares. Armenia Occidental, habitantes en territorio de Turquía reclamado por los armenios; Cabilia, territorio del norte de Argelia; Panjab, región entre India y Pakistán y subcampeón en 2014; y, para concluir este cuadro, Coreanos Unidos en Japón, equipo formado por exiliados norcoreanos y donde se encuentra An Yon-Hak, mundialista con Corea del Norte en Sudáfrica 2010.

 

Seis de Europa, cinco de Asia, tres de África, uno de Oceanía y otro de América. Estos son los competidores de la Copa del Mundo CONIFA 2018

 

Por lo tanto, seis integrantes provienen de Europa, cinco de Asia, tres de África, uno de Oceanía y otro de América. Todos los continentes estarán representados en la Copa del Mundo de CONIFA, exceptuando a la Antártida. Niza, condado francés y ganador de la primera edición, se perderá la competición de este año.

El certamen promovido por CONIFA va ganando tanto en conjuntos como en repercusión y se celebra cada dos años. En la de 2014, primera edición de este torneo, estaban acreditados unos 20 periodistas y 12 equipos lucharon por el trofeo. Tras la cita de 2016, en la tercera ocasión que se celebra este evento, habrá 16 equipos y en torno a 200 redactores y demás informando de lo que ocurra en Londres.

El torneo da comienzo en el Queen Elizabeth II Stadium este 31 de mayo, fecha en la que Abjasia, ganador en 2016, debuta en la cita. Tras 40 partidos, la Copa del Mundo CONIFA finalizará en el mismo campo de la capital londinense el 9 de junio. Ese día se decidirá en la final quien es el campeón mundial. Y se oirá un estallido que cada vez irá in crescendo.