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Desde que entramos en el siglo XXI, Japón, el país del sol naciente, ha exportado muchos futbolistas a España. Algunos han pasado sin pena ni gloria, pero otros como Kubo, Inui o Nakamura han dejado huella. La relación entre el fútbol nipón y el español siempre ha sido estrecha. Y bidireccional. Grandes leyendas de nuestro fútbol también hicieron el viaje inverso: Iniesta fue el pionero y Villa, Torres o Bojan eligieron retirarse allí.
Yasuhiko Okudera fue el primer japonés en pisar Europa de la mano del Colonia en 1977. Pero, ¿quién fue el primero en jugar en España? El primero en aterrizar en el fútbol profesional fue Nobuyuki Zaizen, que recaló en el CD Logroñés en 1996. No obstante, el equipo dirigido por Miguel Ángel Lotina decidió no hacerle ficha debido al overbooking de futbolistas que había en la plantilla en ese entonces. El pobre tipo no llegó a jugar ni un solo minuto.
El primer japonés en jugar oficialmente en España fue Sotaro Yasunaga. Llegó cedido a la UE Lleida en el 97 con el objetivo de reforzar una plantilla con aspiraciones de subir a Primera
Por tanto, el primero en jugar oficialmente en España fue Sotaro Yasunaga. Proveniente del Yokohama Marinos, el nipón, que jugaba de delantero, llegó cedido a la UE Lleida en el 97 con el objetivo de reforzar una plantilla con aspiraciones de subir a Primera División.
La cesión no fue fructuosa para ninguna de las partes. Los ilerdenses no lograron ascender y su participación fue discreta. Pese a ser ariete, solo anotó seis goles: dos en Copa del Rey contra el Andorra de Teruel y cuatro en liga contra Hércules (doblete), Toledo y Extremadura.
Aquella temporada los catalanes acabaron séptimos, lejos del objetivo, y el club decidió no renovar sus servicios. Aunque el entrañable futbolista iba a entrenar al Camp d’Esports en bicicleta, gesto que le hizo ganarse el cariño de la entidad azul.
Delantero en el Lleida, el entrañable futbolista iba a entrenar al Camp d’Esports en bicicleta, gesto que le hizo ganarse el cariño de la entidad azul
Regresó a Japón, donde jugó en dos etapas para el Yokohama Marinos y el Shimizu S-Pulse. En 2002 volvió a probar suerte en España, esta vez en el Racing de Ferrol. El resultado fue similar al vivido en Lleida. Tuvo poca participación (solo marcó dos tantos) y regresó al Yokohama por cuarta vez.
Colgó las botas en 2006 en el Kashiwa Reysol, pero siguió vinculado a los terrenos de juego, está vez desde el área técnica. Comenzó como entrenador en la academia de su querido Yokohama y actualmente es el entrenador del Angkor Tiger de la primera división camboyana. En 2015, se estuvo formando como míster en el CD Guijuelo de la Segunda B española, pero fue una experiencia muy breve.
Queda claro que a Sotaro le encanta España, fue su Erasmus deportivo. Aunque no es reconocido por sus dotes futbolísticos, siempre será recordado por ser el primer jugador japonés en jugar en nuestra tierra.
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