La situación del Celtic es dramática, una odisea por Europa que se alarga 13 años. En mayo de 2003 perdió en la final de la Copa de la UEFA ante el Oporto, y desde entonces no ha vuelto a dar señales de vida por el viejo continente. Hace no tanto los grandes clubes europeos no quería ir a Celtic Park y ahora lo ven como un trámite, un encuentro de noventa minutos que les llevará a los tres puntos. Aquella plantilla tenía en sus filas a jugadores como: Henrik Larsson (anotó dos goles en la final), Neil Lennon o Chris Suttton. Perdieron la final ante el Oporto de Mourinho, Deco, Maniche y un gol en la prórroga de Derlei. Allí terminó el último gran Celtic europeo, el último en dar la cara más allá de sus fronteras.
Pero el fútbol cambia, el que antes era considerado un grande en Europa ya no lo es. Que se lo pregunten al Estrella Roja o al Celtic, tan solo hay que ver a un Milan que está camino de emprender el mismo viaje hacia el ostracismo de estos dos clubes. Al menos mantienen su hegemonía en Escocia, más aún tras la situación que ha vivido el Rangers en las últimas temporadas. Una liga escocesa, que tras el descenso de su otro grande, ha perdido todo el interés del mundo. Y es lógico. Antes se sostenía viendo la lucha entre los dos más grandes, los dos de Glasgow. Menos mal que a partir de la próxima campaña volveremos a ver esos duelos. Pero al Celtic se le debe exigir más, no que llene sus ya repletas vitrinas de más éxitos locales. Ya tan solo por la masa social que posee, sus historia y ser campeón de Europa debería ofrecer otra imagen.
Está claro que no le podemos exigir que se meta en cuartos de la Champions, pero tal vez sí que pase de la fase grupos o que en la Europa League se muestre competitivo. El drama del Celtic reside en que le cuesta incluso pasar las rondas previas de la máxima competición europea. ¿Pero cómo va a caer contra el Malmö o Maribor? Pues sí, perdiendo. Una cosa está clara, estos equipos están dando el paso al frente que el Celtic no. La última temporada, tras derrotar al Stjarnan y Qarabag, cayó contra el Malmö. Fue directo a la fase de grupos de la Europa League pero coincidió con Molde, Fenerbahçe y Ajax. Los escoceses quedaron últimos de su grupo. Y en la 2014/2015 perdió con el Maribor en la fase previa de la Champions. Resultados que demuestran el nivel real del campeón de Europa.
¿Qué nos queda del Celtic? Su preciosa camiseta, Celtic Park y el recuerdo de que fue temido en Europa. Ahora mismo tan solo el verde de la camiseta hace honor a un equipo que era capaz de plantar cara a los grandes. Hace no demasiados años estaba en la fase de grupos de la Champions y ahora peleando con equipos de Gibraltar, Eslovenia o Suecia por entrar en ella. Que este campeón de Europa no es lo que era ya se sabe, pero que le cueste pasar este tipo de rondas empieza a ser tendencia. Quizá con la vuelta del Rangers vuelva a ser competitivo, o quizá es un asunto que ya no tenga remedio.
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Que lastima leer este articulo! Soy de Glasgow, hincha de Celtic desde mi niñez, nuestra caida a la irrelevancia (fuera de escocia) me entristece, y es triste leer un articulo desde un punto de vista ajeno, pero simpatico, notando nuestros fracasos europeos.
Y tampoco tengo esperanza que el "regreso" de Rangers va a ayudar nuestro equipo a ser competitivo - aunque es probable que el fichaje de Rodgers como DT en lugar de una opcion mas barata se debe a que vamos a tener un rival digno de la palabra esta temporada.