En 2023, Pau Víctor Delgado (Sant Cugat del Vallès, 26 de noviembre de 2001) saltaba cada domingo al césped de un pequeño estadio con el objetivo de hacerse un nombre en Primera Federación con la camiseta del Centre d’Esports Sabadell. Tres temporadas después, sus pies pisan el césped de algunos de los mejores campos de Europa después de convertirse este verano en el fichaje más caro de la historia del Sporting Clube de Braga.
Dicen que las personas nos hacemos adultas definitivamente el día que asumimos que nuestros sueños más ambiciosos y quiméricos, en condiciones normales, no se van a cumplir. Pero a ver quién es el listo que se atreve a desarrollarle esta teoría a Pau Víctor sabiendo cómo ha cambiado la vida del todavía joven ariete estos últimos años.
Para algunas personas, los sueños son escollos, obstáculos, barreras en el camino que te enclaustran en el mundo de la imaginación y no te dejan afrontar la realidad. Para otras, en cambio, son el carburante que las empuja día a día hacia delante. No hace falta rumiar demasiado para sospechar en cuál de esos dos grupos está alistado Víctor. Un chico que empezó estampando el balón en la red con las categorías inferiores del Girona, que se curtió en el fútbol regional catalán y que, agarrado a sus propias expectativas, rematando dudas como si fueran centros, acabó dando el salto al Barcelona, donde entrenó y compitió con algunos de los mejores jugadores del mundo, hasta levantar una Liga, una Supercopa de España y una Copa del Rey.
El destino, en ocasiones, se embala como si se deslizara por una pendiente. Es lo que ha ocurrido con el del futbolista vallesano que, en lo que dura un parpadeo, ha pasado de aprendiz inexperto a ser la referencia y el estandarte de un Braga que trata de avanzar con paso firme en la Primeira Liga y la Europa League. El ejemplo de Víctor deja una lección por el camino: lo de ser un anónimo y transformarse en un futbolista famoso no es que ocurra, exactamente, solo en las películas.
Otro hecho que demuestra esa reconversión vertiginosa del cazagoles es que estos últimos días ha sido noticia por unirse al elenco global de atletas de élite que compiten con botas de fútbol Skechers. La firma, que ya goza de representantes de relumbrón en España como Isco Alarcón, o en el resto de Europa con figuras como Harry Kane o Mohammed Kudus, lo ha incorporado a su equipo para que luzca el modelo Skechers SKX_2 Elite, consciente, tal vez, de que, teniendo en cuenta los precedentes, la carrera de Víctor seguirá tomando cada vez más altura estas próximas temporadas.
¿Y qué hay que hacer, se preguntarán una niña o un niño, para que la vida acelere y te gratifique con los mismos logros que ya carga Pau Víctor en su equipaje como futbolista profesional?
La respuesta, en el fondo, es más sencilla de lo que nos pensamos. No hay truco. Solo soñar, soñar y volver a soñar.
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