Pese a la mala Eurocopa que está realizando, Suecia tiene prácticamente en su mano el pase a la siguiente ronda. Para ello deberá derrotar a una selección belga que llega con más dudas que hechos. Si en cada encuentro a Zlatan Ibrahimovic se le exige el máximo, ante Bélgica las expectativas son todavía mayores. En primer lugar por ser referencia de los suyos, y en segundo lugar porque aún no ha anotado ningún gol en este torneo.
Suecia arrancó la Eurocopa con un gris empate a uno ante Irlanda. Partían como favoritos pero en ningún momento ofrecieron ese rango de favoritismo. De hecho fueron incapaces de hacer un gol, ya que el anotado se lo metió Clark en su propia portería. Ante Italia ofrecieron una mejor imagen, pero en los últimos minutos del encuentro un golazo de Éder les privó del empate. Así pues, llegan a este encuentro con la obligación de ganar y esperar el resultado entre Italia e Irlanda para saber si se meterán como segunda o una de las mejores terceras.
Pocos equipos dependen tanto de un jugador como Suecia. Se trata de un Ibrahimovic contra el mundo y ver qué pasa, en ocasiones es suficiente pero no termina de ser la fórmula del éxito sueca. Pero esta Eurocopa se intuía diferente, parecía que por fin el espigado delantero tenía compañía. Varios jóvenes de la categoría inferior, que venían de ganar la pasada Eurocopa sub-21, completan a una generación que está ante una de sus últimas oportunidades.
La joven selección que ganó el europeo en la República Checa, por primera vez en su historia, lo hizo a través del colectivo. Seguramente no tuvieran los mejores jugadores del torneo, pero sí eran un sólido equipo al que difícilmente se podía meter mano. Vencieron a conjuntos con mayor talento individual, siendo compactos y buscando salir rápidos al ataque. Este patrón de juego choca con lo que ha sido Suecia en los últimos años, de todo menos un colectivo. Han ido rotando buenos jugadores complementarios para Ibrahimovic, sin terminar de ser un equipo competitivo. Siempre dependiendo de un destello del capitán.
Es por eso que el técnico Erik Hamrén ha llevado a Francia a cinco de estos chicos: Victor Lindelöf, Ludwig Augustinsson, Oscar Lewicki, Oscar Hiljemark y John Guidetti.
El técnico podía haber optado por llevar a algún jugador más de la generación de oro sueca, pero ha confiado en estos cinco. Todos ellos fueron titulares en la consecución del título y este año deben dar el salto a la selección absoluta.
Mientras todos aceleran, Harry Kane parece concederse un instante en el terreno de juego para…
¿Por qué el Este de Alemania vota mayoritariamente a la ultraderecha? ¿Qué relación existe entre…
Publicamos como avance el primer capítulo de 'No es solo un juego', el libro de…
Todos los partidos de casa y todos los de fuera. José María no se perdió…
El entrenador del Sabah FK, Valdas Dambrauskas, empezó su periplo como entrenador gracias al dinero…
El Máster en Periodismo y Comunicación Deportiva de Unisport by Panenka apuesta por una manera…