“Cuando llegue a una entrevista y me hablen solo de fútbol, lo habremos conseguido”. Alexia Putellas, en el campo y fuera de él, es de ese tipo de personas que da un paso al frente. Clara, directa; con el balón en los pies, enfilando la portería, o con un micrófono delante, reivindicando el camino hacia la normalización de las mujeres en el mundo del fútbol. Un camino que ya acumula incontables episodios en la buena dirección, pero al que aún le quedan unos cuantos para que el fútbol no entienda de géneros, de distinciones, de desequilibrios, y solo atienda al espectáculo de 22 personas en busca de que un balón cruce la línea de gol.

Esa es la dirección en la que cada día reman Alexia Putellas, Sandra Paños, Laia Aleixandri, Aitana Bonmatí, Esther González, Mapi León, Olga García y compañía. Motivo por el cual la ‘Roja’ ha dado pasos agigantados hacia lo que es hoy, una realidad en este deporte. En 2019, fue capaz de superar por primera vez en su historia una fase de grupos del Mundial y de jugarle de tú a tú, sin ataduras ni complejos, a una de las mayores potencias del fútbol, Estados Unidos, que a la postre se proclamaría campeona del Mundo. Y mucho ha cambiado el fútbol femenino en estos últimos tres años.

Con vistas a una nueva cita internacional, la Eurocopa que se disputa este verano a partir del 6 de julio en Inglaterra, ya nada es igual. Ahora se ganan Champions, se suman Balones de Oro, se llenan estadios, se logran récords para la posteridad dentro de nuestras fronteras y se ven decenas de camisetas con sus nombres por las calles. Y la Euro 2022 es el siguiente paso. Ya no van de ‘tapadas’, hoy se postulan entre las candidatas. Porque mientras cambian la historia, su fútbol también se transforma, evoluciona y coge tintes del característico estilo de juego nacional: fresco, atrevido, sin complejos, siempre en busca de la portería rival. Convenciendo al mundo, a través de sus pies y su valentía, de que ellas también tienen cabida en un deporte que no hace tanto les daba la espalda.

 

Ahora se ganan Champions, se suman Balones de Oro, se llenan estadios, se logran récords para la posteridad dentro de nuestras fronteras y se ven decenas de camisetas con sus nombres por las calles

 

Con todo ello, con una lucha incansable por el reconocimiento de sus derechos, han revertido la situación. Han logrado que el planeta las mire y apueste por ellas. “El fútbol nos aporta mucho, y en muchos sentidos. Por un lado, una identificación de valores con los que nos gustaría que vieran a la compañía: superación, lucha, trabajo en equipo. Y por el otro, nos permite generar un efecto en los consumidores fundamental para ganar confianza”, explica Manuel Hernández, CEO de la empresa de telecomunicaciones Finetwork, patrocinador oficial de la selección española desde el verano de 2020. Antes de iniciar este trayecto de la mano de la ‘Roja’, la compañía lo apostó todo al fútbol femenino al firmar con la exinternacional atlética Amanda Sampedro como embajadora. “El fútbol femenino tiene todos los valores del deporte, pero, además, debido a su crecimiento, tiene doble mérito su esfuerzo, su inconformismo. Los del fútbol femenino son valores potenciales por dos. Y, como pensamos que son los que hay que tener, apostamos por un tipo de deporte y de actividad donde esos valores están de fondo”, razona Hernández.

Cada vez falta menos para que a Alexia Putellas y al resto de futbolistas de la selección española las preguntas que les hagan en las entrevistas no vayan acompañadas de la etiqueta ‘femenino’. Está cerca ese día en el que solo se les pregunte por un único concepto: ‘fútbol’. Este lugar ya no será rocoso, cuesta arriba, con pendientes imposibles de escalar. Será llano, liviano, agradable. Todo gracias a esta generación revolucionaria que quiso cambiar el statu quo de un deporte retrógrado en tantos aspectos para que única y exclusivamente se hable de deporte. Porque un lugar mejor es posible.

 


SUSCRÍBETE A LA REVISTA PANENKA


Fotografía de Finetwork.