Miradas

Deco: “Tuve suerte de coincidir con Mourinho”

Cambió Oporto por Barcelona, encadenando dos Champions. Más sorprendente fue cómo pasó de soñar con Brasil a triunfar con Portugal. En el #Panenka120 charlamos con Deco. Un número monográfico que sigue disponible aquí

 

¿Qué significa para ti el 29 de marzo de 2003?

[Ríe] Mira, mi familia siempre se ríe de mí porque no soy bueno con los números y me olvido de casi todas las fechas importantes. Pero no hay manera de que olvide ese momento. Esa fecha la voy a recordar hasta mi último día.

Aquel día jugaste tu primer partido con la camiseta de la selección portuguesa.

Exacto.

¿Recuerdas quién era el rival?

[Ríe, el rival era Brasil, su país de nacimiento] Antes del partido le dije a Scolari que si me hubiera llamado para jugar a sus órdenes dos años antes [Mundial 2002], todo hubiera sido muy distinto.

Hay que decir que aquella selección brasileña del Mundial de Corea y Japón tenía otros centrocampistas ofensivos de mucho nivel, como Ronaldinho, Rivaldo, Juninho… No hay duda de que Luiz Felipe Scolari, que entonces era el seleccionador, tenía ante sí una decisión complicada.

Sin duda. Cuando me convocó con Portugal, me dijo: ‘Lo pasado, pasado está. Es historia. Realmente, ya no le interesa a nadie. Debes concentrarte en lo que está ocurriendo ahora mismo. Este es tu momento para brillar. Te lo has ganado’. Le debo mucho a ‘Felipão’. Cambió mi vida en muchos aspectos. Es un hombre valiente.

Antes de esta charla he vuelto a ver el resumen del partido. Hay un momento televisivo tremendo: después de marcar con una falta el gol de la victoria, la primera de Portugal sobre Brasil desde 1966, levantaste las manos y no lo celebraste. El siguiente plano muestra a Scolari en el banquillo luso saltando de alegría con el resto del equipo.

Cierto, fue un momento muy extraño.

 

“He escuchado muchas veces eso de que escogí jugar con Portugal porque Brasil nunca me llamó. No es cierto. Estoy seguro de que tarde o temprano lo hubieran hecho. Tomé una decisión con la que me sentía bien en aquel momento”

 

¿En qué sentido?

¿Tengo que explicarlo? ¿No está claro? Todo niño sueña con representar a su país. El país en el que nació, el país en el que creció. Creo que es algo lógico y natural. Pero hay un gran salto entre lo que quieres y sueñas y lo que al final se hace realidad. Fue una situación rara. Y lo único que me salió con naturalidad fue levantar las manos. Pero no te equivoques: por dentro, estaba muy contento. Quería mucho a Portugal (y todavía lo quiero hoy, por supuesto) y me siento unido a este país. Mi carrera despegó en Portugal, no en Brasil. Sé cómo mostrar gratitud hacia aquellos que han sido buenos conmigo.

En la era global que vivimos, se ha vuelto normal ver a jugadores nacidos en Sudamérica o en África que representan a selecciones europeas, pero hace 20 años no era tan común.

Cierto, pero tengo que reconocer que una vez me di cuenta de que en Portugal me querían, no tuve dudas. Y te voy a decir algo: he escuchado muchas veces eso de que escogí jugar con Portugal porque Brasil nunca me llamó. No es cierto. Estoy seguro de que tarde o temprano lo hubieran hecho. Tomé una decisión con la que me sentía bien en aquel momento. Hoy sigue siendo igual.

¿Cómo te sentiste cuando Scolari te pidió que jugaras con Portugal, teniendo en cuenta que nunca te había convocado cuando él era el técnico de la selección brasileña? ¿No lo lamentas?

No, no, no… Nada que decir. Mucha gente lo dice, pero mi decisión había sido tomada de antemano. No había ningún problema con Scolari. Decidí jugar con Portugal después de hablar con ellos dos o tres años antes. Lo decidí por la relación que tenía con el país y su gente. Cuando Scolari llegó a la selección, su influencia me favoreció, por supuesto, pero no tuvo nada que ver con mi decisión. Portugal significa mucho para mí, y es un país que amo. Fue una elección salida del corazón.

¿Cómo de cerca crees que estuviste de recibir la llamada de Brasil? ¿Llegaste a pensar que podías jugar el Mundial 2002?

Siempre. Cuando tenía 21 años, Brasil me llamó para el equipo olímpico, pero estaba lesionado y no pude jugar. Pero no, la decisión que tomé fue distinta. Se basaba en mi relación con Portugal, no porque viera imposible jugar con Brasil. Portugal es un país al que adoro. Fue una decisión que tomé de corazón. No sé nada de 2002, porque en aquel momento estaba jugando en el Oporto, y Brasil era un gran equipo. Cuando Scolari llegó a Portugal, me dijo que había estado siguiéndome. Pero nunca le di más vueltas, y mi decisión no se basó en nada más. Portugal es mi casa.

 

“Tenía 19 años, llegué a Portugal, y luego me dijeron que me iba al Benfica. Y de repente, estaba jugando en el Alverca, un club modesto. Fueron unos inicios complicados”

 

Llegaste a Portugal, al Benfica, cuando apenas tenías 20 años. ¿Qué recuerdas de tus primeros años en Europa?

No sé cómo definirlo exactamente. Todo era… diferente. No hay nada que se pueda comparar a una casa en São Bernardo do Campo. Llegué a una edad muy temprana, y creo que también estaba un poco estresado. Tenía un deseo enorme de triunfar, pero las cosas no funcionaron en el Benfica. El entrenador en aquel momento era Graeme Souness, y probablemente yo no encajaba en el equipo tipo que él tenía en mente.

Fueron momentos difíciles.

Sí, porque en aquella época no tenía la información con la que contamos hoy. No sabía cómo iban a ser las cosas allí. Conocía algunos aspectos del Oporto, pero no sabía demasiado sobre Portugal. Había aprendido algo, porque mi abuelo había nacido allí, pero no tenía mucha información actualizada. Tenía 19 años, llegué a Portugal, y luego me dijeron que me iba al Benfica. Y de repente, estaba jugando en el Alverca, un club modesto. Fueron unos inicios complicados, pero contaba con muchos amigos que me ayudaron. Tengo que admitir que tuve mucha suerte. No solo por el hecho de que el Oporto me fichara, sino porque, además, José Mourinho era el entrenador.

¿Cómo fue jugar para Mourinho? ¿Todavía mantenéis el contacto?

Sí, aún somos amigos, y todavía hablamos. Trajo consigo algo distinto, nuevas ideas, y la confianza de poder ganar algo con un club portugués. Mourinho había estudiado el fútbol durante mucho tiempo, se había fijado en otros equipos, y lo bueno era que todo lo que hacía en el campo de entrenamiento se reproducía en el partido, lo que daba a los futbolistas confianza en el técnico. Cuando te han preparado para cada situación que se puede dar en un encuentro, sientes que estás más preparado que el rival…

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Itay Goder

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  • Soy madridista, y en la época en que comencé a ver a Deco lo era mucho más, pero a pesar de jugar en el primer gran Barça que vieron mis ojos de niño, siempre disfruté verlo jugar, como hoy he disfrutado de esta entrevista. Muchas gracias por compartirla. Yo, que ahora soy muy fan de camisetas, ¿por qué no una de Deco en el Oporto o en la selección Portuguesa? En el Barça no, pero más casi por mi padre que por mí. Bien lo hice “sufrir” cuando años antes de ese 29 de marzo de 2003, era culé porque mi mejor amigo del colegio lo era, pero no seguía aún ningún partido. Hasta me llegué a poner un reloj del Barcelona que le compré como regalo a mi amigo pero q al final no fui a su cumpleaños (no recuerdo por wué, pero lo del reloj, sí). Luego, el Madrid venció en Amsterdam a la Juventus y mi padre me compró la.camiseta de Mijstovic. Mi primera de tantas (casi medio centenar). Sería bonito que Deco estuviera en esta colección con la que comencé un comentario y acabó en historia digna de nueva entrada en mi blog personal . Un abrazo, y gracias por ser tan grandes ❤️

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