Una ojeada a los números del equipo nacional alemán al final del pasado año revelaban una estadística curiosa: 754 minutos. Esta cifra se refería al tiempo que estuvo sobre el campo el jugador con más carga de trabajo en 2015. El número en sí no era especialmente reseñable, pero el nombre que había detrás de él fue, ciertamente, una sorpresa. Muchos expertos hubiesen apostado a que se trataba de Mesut Özil o Manuel Neuer, quizás Toni Kroos o Thomas Müller. Pero el jugador en cuestión, el único jugador de la selección que participó en los nueve partidos de 2015 y que lo hizo durante más minutos fue Jonas Hector. ¿Jonas qué?
La historia de Hector viene a decirnos que puedes sacar a un chico de su pueblo, pero no puedes sacar al pueblo del chico. Cuando habla, Hector es educado, de voz suave, y da la sensación que su mayor ambición sea no ser un mimado.
Viene de Auersmacher, un pueblo de 2.800 almas en el Sarre, cerca de la frontera francesa. Mientras su talento no pasaba desapercibido a los ojeadores, llegando a participar en varias selecciones regionales de Sarre, él descartó fichar por el Saarbrücken, el club más grande de la región, y pasar a formar parte de su academia. “Estaba feliz en Auersmacher y quise continuar jugando con mis amigos”. Casi parece que preferiría jugar en la periferia que en la selección alemana en la Euro. “En esos días ni siquiera soñaba con jugar en la Bundesliga”.
Quizás el staff no lo diga abiertamente, pero aman a Hector. No porque sea el mejor jugador del mundo, sino porque transmite una gran seguridad. Es un jugador que nunca pierde la compostura y se muestra predispuesto a aprender y mejorar. “Nunca he conocido a un tipo como él antes, ni como jugador ni como entrenador”, comenta Peter Söger, su técnico en el Colonia, donde también están encantados con él, porque no le preocupa lo más mínimo el lado glamuroso del fútbol profesional.
“Intento vivir igual que lo hacía en Auersmacher. Trato de ahorrar y no malgastarlo”, explica. Sus amigos de Auersmacher todavía son sus amigos -además de sus fans-. Normalmente conducen los 300 kilómetros que hay hasta Colonia para ver jugar al equipo en casa y también suelen viajar fuera de casa, siempre que el calendario del SV Auersmacher se lo permite. Este verano no habrá solapación de horarios. Cuando la Eurocopa empiece en Francia, ellos estarán ahí.
Christoph Biermann |
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No tiene Jonas Hector antecedentes españoles?